Trenes ingleses

Estoy en Inglaterra, primero unos días en Londres visitando a mi amigo Pablo Robledo y luego viajé a York. Y desde esa bella e histórica ciudad partí rumbo a Edimburgo, la noble y valiente capital de Escocia. Para despuntar el vicio y, además, porque se trata de una de mis obsesiones les acerco dos pequeños informes sobre los trenes ingleses. Cómodos y eficientes, pero privatizados, subsidiados y muy caros. Aquí, como en toda Europa, a diferencia de lo que ocurre en Argentina, es más barato viajar en bus o, incluso, en avión (por las aerolíneas baratas) que en tren. Más allá de sus defectos yo siento una enorme nostalgia por un medio de transporte seguro, eficaz, ecológico y veloz. Alguna vez se lanzará una política seria de recuperación del ferrocarril en nuestro país. Hasta ahora, después de la destrucción de los noventa, se anunció mucho y se hizo poco. Son apenas dos postales, prometo más. Abrazos

 

Trenes ingleses