Manu

 

Manu Ginóbili es tan grande como Maradona o Messi. Esta nota ayuda a entender su importancia como deportista y persona. Fue publicada en yahoo sport por Adrian Wojnarowski, periodista de la NBA columnista e interno de la NBC sport network, habla de la deuda de gratitud del Dream Team hacia Manu Ginobili y la influencia de  la Generacion Dorada en el basquet mundial. No tiene desperdicio. Espero que la disfruten más allá de los resultados en Londres 2012.

“Hace diez años, RC Buford, Agente General de San Antonio Spurs, entró en un restaurante en Indianápolis, Se dirigio al comedor privado y fue testigo por primera vez de Manu Ginobili y los subcampeones Argentinos desconsolados sentados a la mesa para cenar.

Los chicos rebotaban las rodillas, las esposas y novias conversaban, y la fibra de un equipo medallista de oro en el 2004 se fortaleció esa noche en la secuela del mundial del 2002.

Argentina le había dado a Estados Unidos su primera derrota en la era post-Dream Team, enviando a un desigual y heterogéneo EE.UU hacia un triste sexto lugar y en un momento bien merecido de la verdad global. El baloncesto de EE.UU. no tenía un sistema, ni alma, ni visión. El programa se había derrumbado bajo el peso de su propia negligencia y soberbia, una verdad que finalmente cumplió su papel internacional a manos de una implacable banda de hermanos, la selección Argentina.

Argentina había sido durante mucho tiempo un buen equipo, pero la grandeza emergente del argentino Manu Ginóbili se comprometió a hacerlos campeones. Fue atrevido y sin miedo, vivo con un fervor y un sentido innato del deber y la obligación por el bien de su equipo de baloncesto.

“Los muchachos norteamericanos tenían sus limusinas haciendo fila en el hotel del equipo para salir de Indianapolis tan pronto como pudimos”, dijo Buford por teléfono desde San Antonio esta semana. “La forma en que los argentinos jugaron, la pasión que tenían por su selección nacional, la forma en que se preocupaban por los demás compañeros, era algo que se echaba claramente en falta en EE.UU.”.

Un alto funcionario de baloncesto de EE.UU., Sean Ford, se imagino en ese restaurante en julio de 2002, y la escena de la selección argentina se quedó con él. Al igual que cualquier selección nacional en el planeta, el crecimiento de la Argentina, la relevancia que empezaron a tener exigió algo más parecido a una revolución que una respuesta en Estados Unidos. Jerry Colangelo y Krzyzewski Mike fueron contratados, Kobe Bryant y Jason Kidd fueron reclutados e instalaron campos de entrenamiento y sistemas de alimentación de primer nivel.

No nos equivoquemos: Argentina se convirtió en un modelo para los Estados Unidos en su re-ascenso a la dominación. Sí, el talento importaba, pero también importaba la cultura, y nadie había incorporado el equipo de la misma manera que Argentina lo había hecho con Ginóbili como el mejor jugador y líder.

Diez años más tarde, Ginóbili, de 35 años, está en la cúspide de decir adiós al baloncesto internacional, pero su legado no tiene parangón en este torneo olímpico de baloncesto. A su salida, todavía está promediando más puntos, robos, y la celebración de la clasificación de más alta eficiencia de estos Juegos. Él todavía va al piso persiguiendo balones perdidos, un héroe nacional, con el espíritu de honrar ese uniforme y la bandera argentina. (…)

Tres veces Ginóbili levantó un trofeo de campeonato de la NBA con los Spurs. Él es el único jugador en la historia que ha ganado un título de la NBA, una medalla de oro olímpica y un campeonato de la Euroliga. Eso probablemente va a resistir el paso del tiempo, también. (…)

Ginóbili casi siempre jugó para Argentina en los veranos, y los Spurs entienden que eso le causo un efecto acumulativo en su cuerpo. Él se rompió los ligamentos del tobillo en un partido contra los Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de 2008, obligando a una cirugía. Sin embargo, Buford, el presidente de los Spurs, y Gregg Popovich siempre han aceptado que han cosechado beneficios de la presión de todos los juegos internacionales que Ginóbili jugó, cosechó todo lo que el equipo ganador construía y lo llevó a los Spurs.

Como Buford dice: “Cuando lo trajeron [en el ’02], quería traer eso a nuestro programa.”

Ginóbili fue atado con alambre a la atención profundamente, conectado a la lealtad y la continuidad de los jugadores principales de los Spurs y los valores coinciden perfectamente con el argentino nacional “.

“El éxito de este equipo es la química, el compromiso,” dijo el veterano entrenador nacional de Argentina, Julio Lamas. “Ellos siempre después de una victoria, al igual que Atenas, quieren volver a ganar.”

Lamas estaba hablando de la selección nacional, pero podría haber estado describiendo también a los Spurs. Esta es la razón por la que Buford y Popovich, Tim Duncan y Tony Parker, estarán en deuda con Ginóbili. Fue dos veces All-Star de la NBA, sexto hombre del año, pero sobre todo, él era el jugador al que nadie se atrevía a quitar los ojos, lleno de extravagancia y la ferocidad, la gracia infinita y humildad.

(…) pueden estar seguro, el argentino Manu Ginóbili se merece ir al Salón de la Fama del Baloncesto Naismith con una de las hojas de grandes colectivos de la NBA e internacional de la historia.

..Ginóbili y Argentina pasaron a ser un repaso de las lecciones y los valores para el equipo nacional de EE.UU. necesarias para incorporar de nuevo una revolución, y tendran para siempre una deuda de gratitud con ellos.

Diez años más tarde, el equipo de EE.UU. medalla de oro, merece un guiño a uno de los grandes dadores de baloncesto de este tiempo, Emanuel David Ginóbili.”

Manu

Al maestro con cariño

Están invitados, la idea es honrar la memoria de uno de los mayores poetas argentinos. Cómo anticipo de la charla, un poema.

EL COÑO ES UNA HERIDA ABSURDA

Reir todos

al mismo tiempo

alrededor de la cuna.

Aullar todos

al mismo tiempo

alrededor de la mesa.

Llorar todos

al mismo tiempo

alrededor del féretro.

 

(De El uso de la palabra, ed. Lumen y en diversas antologías)

 

Al maestro con cariño

Navidad

La Noche de Paz se acerca al ritmo de la confrontación. A la disputa entre Hugo Moyano y la Presidenta Cristina Kirchner; se sumó la denuncia de Supercanal, la empresa de cable de Daniel Vila y José Luis Manzano, contra Cablevisión que derivó en un allanamiento a la empresa del Grupo Clarín. También se define en el Congreso de la Nación la regulación de la venta de papel de diarios, que reeditó los alineamientos políticos que se sucedieron cuando se debatió la Ley de Servicios Audiovisuales y actualizó la falaz antinomia entre libertad de prensa y libertad de empresa. Además volvió un clásico: péguele a Scioli.

“Hace ocho meses que Hugo no habla con la Presidenta. Estamos en el peor momento de la relación. Y después del discurso del otro día, ni los ministros llaman”. La confesión pertenece a un encumbrado e histórico dirigente gremial. Las consecuencias de la pelea entre Cristina Kirchner y Hugo Moyano están en el eje de todos los análisis. Están los que aseguran que la alianza estratégica no se rompió a pesar del tsunami de acusaciones lanzado por el dirigente camionero y los que vaticinan cataclismos sociales a partir del año próximo, dado que consideran que “no hay retorno en la relación”.

Al evocar a Iván Heyn, el joven economista fallecido en plena cumbre del Mercosur esta semana, Cristina Kirchner señaló: “Tenía una historia muy particular, que él siempre la comentaba. Su padre, producto de la crisis de 2001, fundió una empresa familiar, y de pasar a ser clase media alta, clase acomodada, un niño bien diría alguien, pasó a ser un chico que tuvo que ganarse la vida, porque su familia se fue del país. Pero él decidió quedarse en el país para seguir estudiando…hasta convertirse en un economista brillante”. También dijo que la noticia de la muerte del subsecretario de Comercio Exterior “me dejó sin aire…tenía la edad de mi hijo”. Una semana atrás, Moyano había fustigado a “los niños bien” en referencia a los jóvenes militantes de La Cámpora.

Algo está claro, se trata de una disputa de poder que se desarrolla en el peor escenario: con puja salarial, inflación, desmantelamiento de subsidios y con el telón de fondo de la crisis internacional. “Moyano respondió así porque se cansó de las agresiones y el maltrato”, explican cerca del líder camionero. La Presidenta cuestionó por extorsivos algunos planteos laborales (Petroleros y docentes de Santa Cruz y la de los técnicos de Aerolíneas Argentinas) pero nunca reivindica el apoyo recibido por la CGT en los últimos ocho años. Esa es la principal queja. En el gobierno traducen el enojo de la primera mandataria: va desde las supuesta discusión de Moyano con Néstor Kirchner en el último día de su vida, la amenaza de paro por el exhorto de Suiza, los apoyos al Momo Venegas y Ricardo Cirielli y las amenazas públicas de ganar la calle en reclamo del aumento del mínimo no imponible y el reparto de ganancias.

Por lo pronto, el conflicto tuvo sus primeras consecuencias. La juventud sindical que lidera Facundo Moyano, alguna vez calificada como “los soldados del pingüino”, decidió no concurrir a los actos de homenaje a las víctimas por la crisis del 2001. Allí tenían que compartir espacio con La Cámpora. Los dos grupos solían marchar juntos en este tipo de movilizaciones.

Los que eligen no dramatizar el conflicto se apoyan en una máxima de la política que señala que no puede existir ruptura entre dos que se necesitan. La pregunta es: ¿Se siguen necesitando? El secretario general de los Judiciales lo explicó a su manera: “(la relación) se quiebra si alguien deja de sentirse parte, no es nuestro caso y no creo que sea el caso de la Presidenta”. Es un deseo peronista para esta Navidad. Lo cierto es que las diferencias políticas y económicas no son tantas como las personales. Y esto es lo que hace más difícil cualquier acercamiento. Por lo pronto, la situación quedará congelada. Nadie moverá sus piezas hasta después del verano.

Otra disputa que encendió luces rojas tuvo como escenario la legislatura bonaerense. Jóvenes de La Cámpora se enfrentaron con policías en la asunción de las nuevas autoridades. Desde el kirchnerismo cruzaron con dureza a Ricardo Casal, el ministro de Seguridad de Daniel Scioli. Hubo sanciones a policías y un acuartelamiento de los agentes que adujeron recibir órdenes precisas de impedir el paso de los militantes. El gobernador respaldó a su funcionario. Sin restarle responsabilidad por la presencia primero y la represión posterior de la Infantería dentro del Legislativo, el desgaste al que es sometido el gobernador parece que no cesará en su nuevo mandato. Scioli también se siente maltratado pero su paciencia es mayor que la de Moyano. También su imagen positiva y el respaldo popular.

Tigres de papel

La ley que regula la comercialización de papel de diario reeditó la pelea generada por la Ley de Servicios Audiovisuales. Denuncias de los medios que controlan Papel Prensa sobre limitaciones a la libertad de expresión y defensa a ultranza de la norma por parte de los legisladores oficialistas. A diferencia de la norma sancionada hace dos años y que tiende a democratizar el mercado de medios, en esta ley el gobierno no logró sumar a otros sectores para su sanción. A juicio de este cronista, un error. Hasta un pecado de soberbia. De aprobarse como está, la ley no dejará de ser legítima y sólo deberá someterse, eventualmente, al control constitucional de la justicia. Pero las adhesiones por afuera del kirchnerismo la hubiesen dotado de un respaldo imprescindible a la hora de su defensa política.  Por lo menos dos docenas de legisladores hubiesen sumado sus votos afirmativos si el Frente para la Victoria abría la discusión de algunos puntos.

Como para completar el panorama, un juez de Mendoza dispuso la intervención de Cablevisión. El grupo Vila-Manzano cuestiona judicialmente la fusión de Multicanal con Cablevisión, lo que otorgó a ese grupo una posición dominante en el mercado de la televisión por cable. Algo así como que Frankestein se espante por los modos de Drácula. El Grupo Clarín, por su parte, responsabilizó al gobierno y a Vila, el mismo empresario que dijo que el kirchnerismo era peor que la dictadura de Videla. Vale recordar, además, que la polémica fusión fue aprobada en los últimos días del 2007 por Néstor Kirchner.

Eran otros tiempos. La Ley de Medios apenas asomaba como una posibilidad. Argentina muta vertiginosamente. Los protagonistas también. Basta pensar en el país del 2001, cuando la sociedad se asomó al abismo de la disgregación. Sólo ese recuerdo merece un brindis. Feliz Navidad.

Nota publicada en Diario Z edición 23.12.11

Navidad

La eternidad de Cristina

Cristina Fernández quiere quedarse para siempre en el poder. La idea es reformar la Constitución Nacional y habilitar la reelección indefinida. Es la operación “Cristina eterna”. Para eso ya acordó con Hermes Binner y otros dirigentes nacionales. El plan cuenta con el aval de miembros de la Corte Suprema como el doctor Raúl Zaffaroni. Con la excusa de una reforma parlamentaria se convocaría a modificar el texto constitucional. La presidenta es igual que  Hugo Chávez o Fidel Castro, sólo pretende perpetuarse en el cargo. Estas son algunas de las cosas que se dijeron en la última semana. Confundir el deseo con la realidad, intentar amoldar la cabeza al sombrero, son dos errores que no deberían permitirse políticos y periodistas. Sin embargo, en Argentina son como el pan de cada día. Bastó que Elisa Carrió, sumara una nueva denuncia a su amplia colección, para que se disparará con el aval de algunos medios una discusión falsa. Binner tuvo que decir lo obvio: que no apoyaba una eventual re-reelección y funcionarios nacionales hicieron lo propio.

Con todo, un sector de la oposición aprovechó la movida para golpear al mismo tiempo al candidato a presidente del Frente Amplio Progresista y al gobierno. Según la mayoría de las encuestas, el gobernador socialista se ubicaría en segundo lugar en los comicios del 23 de octubre. Ricardo Alfonsín le pasó viejas facturas a su socio en Santa Fe. Su nueva andanada de spots acusa al gobierno de “querer quedarse con el primero y el segundo puesto”. El líder radical se siente traicionado. Curioso. Todavía no asume que su acuerdo con Francisco De Narvaéz fue el que dinamitó cualquier alianza con las fuerzas que se definen como progresistas. Para colmo, el millonario colombiano cerró un pacto con Alberto Rodríguez Saá y sólo lleva al hijo de don Raúl en su lista porque no tiene más remedio.

A pesar de los desplantes, Alfonsín se entusiasmó con los triunfos de los candidatos radicales en varias intendencias del país. En Resistencia, dónde la presidenta de la Nación obtuvo en las primarias cerca del 80 por ciento de los sufragios, se impuso Aída Ayala por casi el 20 por ciento de los votos sobre el candidato apoyado tanto por el gobernador Jorge Capitanich como por el gobierno nacional. La dirigente radical cumplirá su tercer mandato. Muchos en el partido de Alem, imaginan un proceso de renovación partidaria a partir de los intendentes exitosos. La presencia territorial de la UCR es innegable.

Por el lado de la Coalición Cívica, Carrió ya no sorprende. Su estrategia es la construcción de la destrucción. Tiene a disposición más micrófonos que votos. Más allá del magro resultado electoral que le pronostican las encuestas, eso no cambiará. Algunos dirigentes del FAP “pisaron el palito” y sobreactuaron el rechazo a una idea “ajena”. Binner tiene un capital que debe cuidar: representa la oposición racional y con propuestas. En gran medida, la proyección futura del espacio que lidera depende de la profundización de ese perfil. No será una tarea sencilla. Después de los comicios deberá asumir el desafío de consolidar las bancadas legislativas, convertir al Frente en una fuerza nacional, unificar discurso, desprenderse de resabios gorilas y ampliar el espacio a otros sectores de izquierda y organizaciones sociales, entre otras cuestiones. Para eso hará falta vocación política y generosidad. El hostigamiento del oficialismo y del resto de la oposición será feroz.

     A la derecha de la pantalla política todo parece más tranquilo. Mauricio Macri, entre pañales y biberones, no dejó de hacer campaña. Dijo que la primera palabra de su hija Antonia fue “Pinedo”.  El candidato a legislador nacional del Pro, anda con la tijera en la mano. No es sencillo encarar una elección sin candidato a presidente. El Jefe de Gobierno lo sabe y se siente en deuda con su principal espada política, el diputado Federico Pinedo.

El resultado de la elección en la Capital Federal es uno de los ítems más interesantes de una elección que parece definida. En el gobierno nacional lo saben. Sólo interrumpieron los actos por el cuadro de hipotensión de la presidenta. Cristina Kirchner se cansó de hacer inauguraciones. En eso consistió la campaña. La ley determina un tope que en el oficialismo piensan saltear con la participación en actos en empresas y cooperativas. Las formas nunca preocuparon a la presidenta.

Cumpleaños

    Esta semana se cumplieron dos años de la sanción de la Ley de Servicios Audiovisuales. La norma, perfectible por cierto, representa un avance cualitativo notable. Sin embargo, distintos recursos de amparo todavía demoran su total aplicación. En especial en la participación de las cooperativas y en los límites a la cantidad de medios que puede tener cada actor comunicacional. A pesar de las trabas judiciales, su aplicación es inexorable.

Según las encuestas, el próximo 23 de Octubre, los candidatos que apoyaron la norma en el Congreso nacional podrían cosechar, entre todos, dos tercios de los votos emitidos. Podría leerse como una suerte de encuesta instantánea. “Lograr pluralidad de voces, pluralidad de actores y pluralidad de medios para democratizar la comunicación”, esa era la consigna que motivó la discusión del proyecto de Ley de Medios que propuso Ricardo Alfonsín en 1985 en el llamado Consejo de Consolidación de la Democracia. La meta sigue siendo la misma. Las fuerzas democráticas y populares no deberían resignar ese compromiso con la sociedad.

Nota publicada en Diario Z en su edición del 13.11.2011

La eternidad de Cristina

Las palabras (a propósito del 12 de octubre)

…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Que buen idioma el mío, que buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

Pablo Neruda (de Confieso que he vivido)

Las palabras (a propósito del 12 de octubre)