Para qué sirve la política

“La actividad humana que tiende a dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad”. Esta es una de las frases más utilizadas para definir “política”. Después de tanta sangre y tantas chicanas al fin llegó el turno de la acción política. El Jefe de Gabinete del gobierno nacional, Aníbal Fernández, y el Jefe de Gabinete del gobierno porteño, los principales gladiadores de una contienda estéril, anunciaron un plan de viviendas en forma conjunta que destrabó el conflicto en el Parque Indoamericano (hay que llamarlo terreno abandonado para ser justos con su estado). Ambos funcionarios aclararon que quedarán excluidos todos aquellos que usurpen tierras. Además advirtieron que quienes ocupen predios de manera ilegal serían castigados con la supresión de otros beneficios sociales o subsidios.

Toda una señal: la conferencia de prensa que compartieron Fernández y Rodríguez Larreta fue la contracara de las convocatorias a los periodistas para cruzarse acusaciones y tratar de descargar responsabilidad en el otro durante la última semana. Antes el gobierno nacional le dio intervención a Gendarmería y Prefectura y organizó un censo de los ocupantes. Unas trece mil personas, la mayoría de la Capital, habitaban el predio. Algo así como una ciudad pequeña.

Los lamentables sucesos que rodearon la toma del Parque permiten sacar algunas conclusiones:

* La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kichner, y el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri comprendieron que la espiral de agresiones y la inacción no sólo los perjudicaba ante la población sino que la situación amenazaba con extenderse. Más allá de las responsabilidades propias de cada administración, la inexplicable demora en dar una respuesta estatal coordinada y coherente costó tres vidas y decenas de heridos y magullados

* La solución elegida reconoce la dramática situación que viven miles de argentinos por la falta de viviendas dignas. Según los datos de la Asociación Argentina de Presupuesto, de los programas de vivienda de la Ciudad se ejecutaron solo el 26,5 por ciento (se usaron $189 millones de un Presupuesto de $489 millones). El año pasado a la misma fecha el nivel de ejecución era del 40 por ciento. Tampoco se cumplió con la promesa de urbanizar villas y asentamientos. Más allá de la inoperancia de la gestión porteña la falta de viviendas se extiende a todo el país.

* La presidenta está convencida que detrás de la ocupación hubo una mano negra. Dijo también que quisieron evitar que en el tercer aniversario de su gestión hiciera un balance comparativo con el 2003 que, evidentemente, le permite mostrar guarismos positivos. “Esto no se desmadró, se apadrinó”, dijo Cristina Kichner en evidente alusión a una columna firmada en un diario por el fugaz ministro de educación de Macri, Abel Posse, que escribió que la situación se había “desmadrado”. Luis D’Elía y algunos intendentes no dudaron en señalar a Eduardo Duhalde. Esa presunción, fundada o no, nunca debió inhibir la acción del Estado nacional.

* En línea con el argumento de las conspiraciones, Duhalde no descartó que el gobierno hubiese intentado “hacerle una zancadilla a Macri”. Y, como frutilla de la torta, dijo que Argentina “está viviendo un clima preanárquico”. Todo eso desde Estados Unidos dónde se encuentra dando unas charlas. Lo que se dice un hombre comprometido con la paz social.

* Entre lo más negativo quedan los dichos xenófobos de Mauricio Macri que contribuyeron a enardecer más los ánimos cuando había que llamar a la calma. Producto del consejo de sus asesores o por decisión personal, el Jefe de Gobierno asumió de manera explícita el discurso de la derecha más dura.

* El estallido operó como un baño de realidad para todos. En la Ciudad de Buenos Aires conviven Puerto Madero y Las Cañitas con Villa Soldati y la villa 20. La campaña electoral del PRO se lanzó desde Villa Lugano pero su gestión hizo poco y nada para acortar la brecha social entre “las dos ciudades”. Un chico que nace en el sur tiene muchas menos posibilidades de sobrevivir, de tener acceso a la salud, de estudiar o de llegar a la universidad que uno que nace en el norte. Veinte cuadras de distancia pueden cambiar un destino.

* Un dato curioso: la mayoría de los legisladores porteños vive en el norte. Alguna vez los representantes de la ciudad deberían ser elegidos por zona y obligados a permanecer en sus barrios mientras duren sus mandatos. De esta forma se harán cargo de lo qué pasa y de cómo se vive en el barrio al que representan. Así ocurre en muchas ciudades europeas.

*  En un principio los halcones del gobierno nacional intentaron comerse al caníbal. Declamando un falso progresismo criticaron las expresiones discriminatorias pero evitaron condenar la ocupación del espacio público. “Es un problema de Macri”, dijeron y apostaron a que los costos políticos sólo se pagaran en la Ciudad. Cuatro días después de los incidentes, el senador Daniel Filmus fue el primer oficialista en cuestionar las ocupaciones.

* Otra vez las fuerzas policiales no estuvieron a la altura del conflicto social. La Metropolitana y la Federal reprimieron brutalmente. No utilizar armas de fuego frente a movilizaciones sociales debería ser un catecismo en la Argentina. El desamparo y la desesperación no se combaten a tiros. En el último mes y medio murieron siete personas en movilizaciones.

* La presidenta apuesta a que Nilda Garré a cargo del flamante Ministerio de Seguridad marque un punto de inflexión en este tema y logre avances sustanciales en materia de seguridad.

* Es muy importante esclarecer los asesinatos de Rosemary Churapuña, Bernardo Salgueiro y Juan Castañeta Quispe  ocurridos en el Parque. En Argentina el principal problema no es el delito sino la impunidad.

* Merece una investigación especial la identidad de los grupos que alentaron la toma. ¿Existen mafias vinculadas al narcotráfico? Como señaló Sergio Shocklender. ¿Hay punteros que hacen negocios inmobiliarios con los más pobres?

* Es necesario un fuerte compromiso de políticos, medios y periodistas en contra la xenofobia y la discriminación. Muchas de las acusaciones y los insultos que se cruzaron durante estos días contra ciudadanos de países hermanos son producto de la ignorancia o de la mala intención. Argentina es un país de inmigrantes. Está demostrado que la inmigración es positiva y fortalece el crecimiento económico de un país.

* Mejorar la política inmigratoria no implica cerrar puertas sino abrirlas en las mejores condiciones. Evitando, por ejemplo, que los inmigrantes sean explotados por bandas o empresarios inescrupulosos o estén condenados a vivir en la ilegalidad. También contribuir a su plena integración.

Dirigir la acción del Estado en beneficio de toda la sociedad, en especial de los sectores más vulnerables. En Argentina si la política no apunta a transformar la realidad para hacerla más justa no sirve para nada.

Nota publicada en Diario Z del Jueves 16 de diciembre.

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Para qué sirve la política

Solos

En un mes y medio murieron seis personas por violencia sindical o social. El militante del PO, Mariano Ferreyra, en manos de una patota de la Unión Ferroviaria. Un miembro de la comunidad toba y un policía en Formosa en medio de una brutal represión de la policía provincial sobre los Qom que cortaban una ruta en reclamo de sus tierras. En la última semana en los enfrentamientos en el Parque Indoamericano fueron asesinadas tres personas más. Hay dudas sobre una cuarta víctima.

¿Qué pasa?

Lo del Parque Indoamericano es un ejemplo de cómo la insensatez, la hipocresía y la incapacidad de parte de la dirigencia porteña y de los funcionarios del gobierno nacional ponen en riesgo la vida de la población.

Nada justifica una muerte. A la legión de xenófobos que posiblemente se suban a este comentario, quiero decirles que los muertos no tienen nacionalidad. Seguramente eran personas que querían vivir mejor. Aclarado esto. Lo primero que quiero señalar es que el déficit de vivienda en la Argentina es una vergüenza.
Lo segundo es que el uso de la fuerza para reprimir los conflictos sociales no puede seguir incluyendo armas de fuego. Esto ya debería ser un catecismo en la Argentina. Todavía no se descarta que en el desalojo inicial la metropolitana y la federal no las hayan utilizado. El desamparo y la desesperación no se combaten con palos. Salvo que se quiera derramar combustible sobre el fuego. También hay que señalar que no se puede admitir desde ningún punto de vista la ocupación de un espacio público. Salvo que se quiera habilitar una catarata de usurpaciones.

La ocupación del Parque Indoamericano revela cuestiones diferentes. La profunda inequidad social: Buenos Aires es una ciudad rica que crece junto a enormes bolsones de probreza. Hay Puerto Madero y las Cañitas, junto a Lugano y la villa 20 o la 31.

Un viejo maestro, David Feldman, solía decir “no se puede comer manjares al lado de un hambriento. O por lo menos no se puede hacerlo durante mucho tiempo. Tarde o temprano, el hambriento saltará sobre la mesa”.
Los que dicen que Macri no hizo nada por achicar esa brecha, a pesar que lanzó su campaña electoral desde Lugano, tienen razón. Pero deberían reconocer que tampoco hicieron muchos los Jefes de gobierno que lo precedieron.

Los incidentes de Villa Soldati revelan:

La existencia de mafias que medran con la angustia de la gente humilde, los estafan y engañan. Los mueven cuando quieren. Los utilizan como carne de cañón. Y si es necesario no trepidan en cometer asesinatos. También será necesario investigar la denuncia de Sergio Shocklender –coincidió con Macri- sobre la presencia de narcos cada vez más organizados y activos en los barrios pobres de capital y el conurbano.

Más allá de los comentarios discriminatorios del Jefe de Gobierno, es imperioso implementar una política de inmigración que contemple la integración y los derechos de los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino (como dice el preámbulo de la Constitución Nacional). Que no implique una barrera pero tampoco la presente situación que deja a merced de los inescrupulosos a los inmigrantes que terminan siendo mano de obra barata para empresarios y bandas.

La batalla de pobres contra vecino algo menos pobres en el sur de la ciudad. No sólo muestra la incapacidad del PRO para dar respuestas a una realidad compleja. Ni se urbanizaron los barrios precarios y no se construyeron viviendas al ritmo necesario, sino también la hipocresía de parte de la dirigencia autodenominada progresista que quiso aprovechar la coyuntura para hacerle pagar costos a Macri sin pensar en la gente. El gobierno no se hizo cargo de la represión inicial de la Federal y apostó a comerse al caníbal. Muchos de los candidatos a suceder al Jefe de Gobierno del PRO sólo que privado aceptan lo evidente: no se puede permitir la ocupación de espacios públicos ni siquiera por extrema necesidad. El precedente sería gravísimo.

Entre la injusticia social y la incapacidad para resolverla. Entre los incapaces y los perversos. Está la gente.

Editorial de Mañana es tarde (AM1030) / 10 de diciembre

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