Martín Fierro

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Acabo de entrar en casa.  San Telmo cierra sus entradas a la noche. Un motivo de alegría que debo compartir,  en especial porque estamos fuera de la tele. Sin Tres Poderes y sin Lado Salvaje. Entre tantas malas, una buena: Lado Salvaje obtuvo el premio MF al mejor programa periodístico del cable.  Gracias a los que se alegran conmigo.   Felicitaciones a mis compañeros: Maxi, Damián, Sofía, Juan, Guillermo, Graciela, Alejandra y a todos los que hicieron posible estos cinco años del programa. Ahora sí me voy a dormir.

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Martín Fierro

Maxi recargado (Nueva carta para Artemio)

MI colega Maximiliano Montenegro leyó la respuesta de Artemio López y escribió otra carta. Marca una coincidencia básica y es muy jugosa por sus revelaciones. A su pedido aquí va.

Estimado Artemio:

Coincidimos en el tema de fondo:  junto a Martín Redrado, no estamos a favor de más devaluación. (Néstor ya se clavó 20% de deva). No me lo dice mi “conciencia personal” sino los cuadros que Redrado me envió sobre evolución de depósitos en pesos, en un país con una historia como la argentina. No tengo ningún condicionamiento para hablar o no hablar del tema: a los medios de comunicación una devaluación los funde (es un sector no transable, como vos bien sabes). Pero, en fin, si te tengo que aclarar esto significa que volvés al nefasto estilo “Lilito Kirchner”. Si digo algo, es porque me lo piden unos, si no lo digo, porque me pagan otros, en el medio mi “conciencia personal desdichada”. Nunca el interés genuino de abrir un debate o dar una información (cuando sienten que no la pueden digitar o no se alinea con su pensamiento, que siempre se identifica con el bienestar del pueblo, obvio).

Artemio, a alguno le puede interesar nuestra opinión, que en este tema es poco más que una charla de café. Pero, por favor, no subestimemos a Ferrer y a Frenkel. Son los máximos exponentes académicos de la heterodoxia. No sólo han defendido este modelo ahora, sino que lo defendían cuando -insisto-Kirchner y De la Rúa bancaban la convertibilidad. Me parece que es importante escuchar lo que tienen para decir y debatirlo, como lo han hecho -ya te dije-a puertas cerradas los economistas “heterodoxos” del Gobierno.

En cuanto al informe del Deutsche Bank publicado en Crítica de la Argentina en octubre pasado la cosa fue así. El interés periodístico radicaba en que ese banco era el SOCIO del Gobierno: el que había organizado, comisiones mediante, el canje de deuda anunciado por Cristina en Wall Street días antes. Y a la vez les advertía a sus clientes en secreto que todo se iba a la mierda.

Se decía en la nota: “El pronóstico apocalíptico, en medio de la crisis financiera internacional, proviene del lugar menos pensado por el Gobierno: el Deutsche Bank, uno de “los tres importantes bancos” -como los llamó Cristina Fernández- que presentaron la propuesta de canje de deuda a la que apuesta la Casa Rosada para despejar los vencimientos del año próximo”.

También se decía en la nota: “No se conoce hasta ahora un solo experto que comparta el escenario sombrío que describe el Deutsche Bank ni que crea que el Banco Central no pueda administrar la flotación del dólar”.

Artemio, vos fuiste la persona que organizó el primer encuentro entre el titular del Deutsche Bank en Argentina y el jefe de Gabinete, Sergio Massa, que se sorprendió tanto como yo de tus aceitados contactos. Supongo que lo hiciste con las mejores intenciones. Tenías relación con los ejecutivos del banco alemán, porque les ofrecías tus servicios como “consultor político”, al igual que a otros bancos de inversión extranjeros, como el JP Morgan.

El interés periodístico del documento era claro: poner en evidencia al banco que se sentaba a hacer negocios con el Gobierno mientras recomendaba en secreto la corrida de sus millonarios clientes, y al propio Gobierno que lo elogiaba públicamente (El titular del Deutsche se había encontrado dos semanas antes para la foto, muy sonriente, con Cristina).

Después de la publicación, el Gobierno se plantó ante la entidad y la obligó a pedir disculpas, además de encarar con otros ojos esa renegociación de deuda. Así me lo transmitió el propio jefe de Gabinete, Sergio Massa.

Salute

Maxi recargado (Nueva carta para Artemio)

Carta de Artemio para Maxi

Artemio López me envió esta carta, es su respuesta a la misiva que escibió Maximiliano Montenegro (ver más abajo). A su pedido la publico.

Querido Maxi:

Ayer, publicamos tu respuesta frente a la advertencia que te hiciera llegar Olivera sobre la existencia de un post que, a su vez, advierte sobre la operación mediática a favor de una devaluación importante, sostenida no en cálculos ignotos como los que normalmente se agitaban en el diario Crítica especulando con el valor del dólar durante los últimos años y varias veces (recuerdo entre tantos artículos, uno basado en un documento interno del Deutsche Bank publicado increíblemente en tapa, que advertía sobre una eventual devaluación).

Esta vez, horror, la devalueta la demandan eventuales “defensores del modelo”, como, según vos, serían los economistas Ferrer y Frenkel.

Sin embargo, no todo es citar fuentes emblemáticas. Ya el General Perón en 1859, en su famoso prólogo a Contribución a la Crítica de la Economía Política, nos advertía que: El resultado general a que llegué, y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su existencia, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio [Uberbau] jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina [bedingen] el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

Nos daba el líder de los descamisados, desde entonces, un material invalorable para contestar desde el movimiento nacional justicialista réplicas a la doctrina muy diversas, en este caso la tuya. Vos decís no estar a favor de la devaluación. Lo creemos, es tu “conciencia individual” la que se opone. Pero sucede que lo que el post señala es la construcción de un relato mediático -en este caso televisivo- muy recurrente, que opera en favor y pretende dar fundamento a una gran devaluación , más allá de la conciencia individual del intérperte.

No solo no se discuten en el post temas de “conciencia individual” o, peor aún las famosas “convicciones personales” acerca de la devaluación , sino que no interesan en lo más mínimo.

Qué cuernos sabemos sobre la “convicción personal” de cada uno de los que propalan noticias por ahí. Imposible saberlo. Lo importante, y de eso trata el post, es del paso de la conciencia individual a la social, el proceso de materilización pública de la misma, esta vez como discurso televisivo y, entonces, en tanto conciencia social publicitada, las reglas son otras, y el general Perón es muy claro en eso, reitero: Es el conjunto de la relaciones de producción la que forma la estructura económica de la sociedad y da la base real sobre la que se eleva un edificio jurídico-político y a la que corresponden formas específicas de conciencia social.

O sea, la construcción de la conciencia social publicada, materializada en este caso en Tres Poderes por el periodista Montenegro (como “Trager” o soporte de relaciones materiales que lo preexisten) desborda su conciencia personal, y el periodista en ese instante “es hablado” por el lugar que ocupa y las condiciones/condicionamientos materiales que lo constituyen sujeto y en el que socializa su discurso, aun bajo la forma periodística “aséptica y objetiva”… No interesa la conciencia “individual” del sujeto, que, en tu caso, al soportar la contradicción de publicitar una cosa y tener la convicción personal de otra, se torna una “conciencia personal desdichada”, pero que no interesa a los fines de este debate.

PD: En otro post opinaremos sobre las consecuencias sociales de una devaluación hoy en el país, motivo por el cual esa salida resulta impracticable, tal como se la plantea e impulsa desde múltiples sectores del poder económico.

Artemio López

Carta de Artemio para Maxi

Carta de Maxi para Artemio

En el último programa de Tres Poderes, Maximiliano Montenegro hizo un comentario sobre la cotización del dólar a partir de afirmaciones de los economistas Aldo Ferrer y Roberto Frenkel.

El sociólogo y encuestador Artemio López lo acusó de estar a favor de la devaluación de la moneda.

Maximiliano, entonces, le escribió la carta que aquí se reproduce. Espero sea de vuestro interés.

Artemio:

Vos colgaste un post diciendo que yo opero a favor de la devaluación.

No estoy a favor de una devaluación. Creo, como dice Martín Redrado, que podría alentar más la corrida de depósitos. Es un argumento muy fuerte en un país con una historia como la argentina. Creo también que podría agravar el crecimiento de la pobreza de los últimos dos años, aunque es cierto -como dice Aldo Ferrer-que el impacto de la suba del dólar sobre precios en un contexto de caída del consumo es mucho menor.

Pero la noticia no es lo que pienso yo, sino que Aldo Ferrer y Roberto Frenkel creen que el dólar debería subir para frenar la fuga de capitales: U$S 21.000 millones el año pasado, equivalente a lo que se fugó en 2001-unos 5000 millones en lo que va del año.

A ver si te das cuenta. Ferrer es el economista más respetado por Cristina (“una de las cabezas más importantes de argentina”, dixit la presidenta), que lo acaba de nombrar como director de la Anses en el Grupo Techint. Y Frenkel es uno de los macroeconomistas académicos más respectados de la heterodoxia  y el economista más odiado por la ortodoxia (en los noventa, mientras Néstor y Oscar Parrilli colaboraban en la privatización de YPF, no se cansaba de denunciar el desastre de la convertibilidad). El argumento de ellos es que se llevan dolares baratos desde el año pasado, la clase media acomodada, las empresas, los bancos, que la cotización actual es “una invitación a la compra” y que con un dólar más alto, además de parar la sangría, podés crecer más, tener más empleo, más recaudación por retenciones, más oferta de divisas, etc., etc.

En fin, es una discusión al interior de la heterodoxia. Y lo que importa es lo que opinan estos tipos, o Feletti, o Peirano, o Amado Boudou, o Merces Marcó del Pont, que han debatido a puertas cerradas esta cuestión.

¿Qué hacemos, como periodistas? Decime. La ocultamos. Damos solo la versión de Redrado, como piden en todos los medios desde arriba (arriba, arriba, no Parrilli). Decime. Empezamos a desprestigiar a Ferrer, o a Frenkel, que son lobbistas de la UIA, que están operando con Techint, que quieren volver a los noventa (cuando en realidad había atraso cambiario), etc, etc. Decime. Usamos la misma estrategia de Cavallo cuando le criticaban el atraso del 1 a 1: quieren más pobreza, exclusión, volver a los ochenta. Decime. Lo pongo media hora al ex secretario de Machinea, Miguel Bein, y a Ernesto Gaba, economista del Banco Frances, media hora a desmentir que haya atraso. Decime.

A propósito, a Frenkel lo dejaron afuera del equipo de Machinea de la Alianza, porque él decía que la convertibilidad no iba más, y toda la dirigencia política: De la Rúa, Menem, Kirchner, Cavallo la bancaban.

(Entre paréntesis, fue un comentario de 2 minutos a las 12,20 de la noche, ¿no te parece que estas cosas deberían debatirse más y no menos? Eso por lo menos es lo que pedíamos en la época de la Convertibilidad. Ahora que la situación es totalmente distinta, con superávit gemelos y reservas, es un buen momento para no errar las políticas, ¿no?)

¿Por qué no publicás el link con la declaraciones de Ferrer y Frenkel así se puede discutir? No lo que interpreté yo, sino lo que dicen ellos, que es lo importante. Hay varios blog de economistas, que discuten con nivel y respeto ésta y otras cuestiones. No se la pasan descalificando con cuestiones personales. El mismo argumento que usa Carrió para descalificar al kirchnerismo, es el que usan algunos (muchos) kirchneristas para cerrar cualquier debate: este está comprado, este opera, por cuánto te vendiste, sos un ladrón, un ignorante a sueldo etc, etc.  Vos sabés que a mí me parece nefasto en términos de construcción política el discurso de Carrió.

PD: Mi comentario de anoche sobre Parrilli era a favor tuyo, porque me dijeron que el Dr.Parrilli y algunos más estaban a las puteadas. El Corcho llamaba sin parar mientras cortábamos la torta. Vos podés discutir un tema como la distribución del Ingreso y criticar el dibujo de los índices sociales de Moreno. Además de proponer un serie de políticas sociales (como un subsidio universal, con fondos de la Anses, en lugar de a la clase media) que me parecen fundamentales para mejorar la gestión en todo sentido del Gobierno. Es respetable. Pero los compañeros que te siguen te aplauden solo cuando defendés a ultranza a Néstor y te empiezan a cuestionar cuando planteas temas de debate: “para qué lado jugás, le das con estos números argumentos a la derecha”; y hasta alguno se atrave a decir que tus números están todos mal, y hacen elaboraciones berretas de las estadísticas de Moreno.

Ahora qué hacemos Artemio: ¿no discutimos los límites del modelo?, ¿Aceptamos los datos del Loco y disfrazamos todo porque pensamos que lo que viene es peor? Acusamos a todos los economistas y técnicos del Indec que elaboran los números del aumento de la desigualdad y la pobreza de ser fachos, agrogarcas, traidores, comprados por los bancos y los acreedores. ¡De tener mala leche! Arrojamos intelectuales y profesionales por la borda cada vez que dicen “me parece que esto no está bien”. Tené cuiado que, si sos honesto con tus razonamientos, en cualquier momento te tiran por la borda a vos también.

Salute.

Maximiliano Montenegro

Carta de Maxi para Artemio

Anuncios de Cristina: juega la dama

La presidenta de la Nación lanzó una serie de medidas para enfrentar los efectos de la crisis económica mundial en la Argentina y para intentar frenar la recesión.

Moratoria de deudas impositivas (con quita de capital e intereses); creación de un Ministerio de la Producción; blanqueo de empleados en negro para las Pymes con menos de diez trabajadores (se les perdonarán las deudas pasadas) y la medida más polémica: quienes traigan la plata que tienen en el exterior o blanqueen sus dólares no declarados en el país lograrán una reducción de los impuestos a pagar, beneficios que serán mayores si destinan los fondos a emprendimientos productivos. Además, el anuncio de un plan de obras con fondos estatales por 71 mil millones de pesos.

A propósito de la guita que tienen los argentinos afuera: se habla de 130 mil millones de dólares. Hoy Maximiliano Montenegro contó que Brasil, que intenta también un plan de repatriación de capitales, estima en 70 mil los millones de dólares que están afuera. Es impresionante la diferencia.

Brasil tiene una economía que supera en por lo menos cinco veces a la Argentina, pero la guita afuera es la mitad. Eso también habla de nosotros.

Este es el resultado de la encuesta

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