Leo en Casa Patas: Flamenco en Madrid

La madrugada es un lugar de extrañas fraternidades. A instancias de mi amigo Jorge Biancotti concurrí a escuchar flamenco a un lugar sorprendente: Casa Patas en el barrio de Lavapiés (calle Cañizares 10 / http://www.casapatas.com). Allí funciona un restaurante y un tablao por el cuál han pasado y pasan los mejores representantes del género. Pero también allí, en la planta alta de ese centenario edificio, se erige una Fundación Casa Patas dedicada a la difusión del flamenco.

Antes de llegar allí, mi querido amigo Américo me hizo de guía por algunas tabernas del Madrid Histórico (imperdible La Casa de las Torrijas, un sitio que data de 1907, frente al ahora cerrado Teatro Albeniz). En Casa Patas cenamos rabo de toro y migas, con un buen vino Rioja. Luego en el tablao nos deleitamos con los movimientos de Paloma, una bailaora destinada a brillar y el cante de unos artistas notables. Más tarde, finalizado el espectáculo, Martín Guerrero Gómez, director general de Casa Patas, nos invitó a conocer la Fundación. Mientras tanto, frente a la barra, los músicos y los parroquianos se mezclaban en una lentísima retirada dónde se soltaban todavía algunas canciones. El local finalmente cerró pero nosotros nos quedamos para una copa más. Y fue entonces que ocurrió algo casi milagroso: golpeó a la puerta del local cerrado Leónides Maya, más conocido como Leo de Aurora. Martín nos puso al tanto del acontecimiento: se trata de un notable guitarrista flamenco (en marzo próximo se presentaría en Casa Patas).

Descendiente del legendario Ramón Montoya, Leo fue criado en una familia de gran tradición flamenca, es hijo de Felipe Maya. Éste talentoso músico se sentó a la mesa, pidió una guitarra y encendió la magia. Fueron varias horas entre copas, música y palabras. La madrugada es un lugar de extrañas fraternidades.

A riesgo de romper el encantamiento, en un momento, se encendió la cámara (el comienzo no tiene buen audio, unos pero sería un pecado editarlo, la música se escucha muy bien). Pasen y vean. Pasen y sientan. Leo en Casa Patas, una noche de flamenco en Madrid.

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Leo en Casa Patas: Flamenco en Madrid

Hombres de acero

Protesta de los trabajadores por el cierre de Arcelor Madrid

El cierre de una empresa es un espectáculo triste en cualquier lugar del mundo. Todos sabemos que el trabajo dignifica. Esta vez le toca a Europa y a España en particular, ver de qué manera impiadosa muchas firmas deciden cierres y ajustes. El caso de la planta que la multinacional del acero Arcelor Mittal acaba de cerrar en Madrid es emblemático. Se trata del grupo productor de acero más importante del mundo. En Argentina,  Acindar forma parte de este pulpo que emplea a más de 320.000 personas  y posee plantas productivas en 27 países.Y digo emblemático porque simplemente para ajustar decidió cerrar una planta y dejó en la calle a casi medio millar de trabajadores. Tuve la oportunidad de acompañarlos en su reclamo ante el Ayuntamiento de Madrid (éste es uno de los varios videos que filmé ese día). Como escribió el poeta Juan Gelman: “hay que aprender a resistir, ni a irse ni a quedarse, a resistir”. En este caso la decisión de un grupo de burócratas desalmados que resuelven sobre la vida de cientos de trabajadores como si éstos fuesen sólo números. El lema que utiliza el grupo es “transfromando el futuro”, el tema es en qué quieren transformarlo.

Hombres de acero

España en el corazón

España es el país que siento más cercano, adoro Madrid. Aquí viven algunos de mis buenos amigos pero además por tradición y cultura, España también es mi casa. Duele ver esta realidad que la golpea como a toda Europa. Recesión (hablan de quince meses por lo menos) y desempleo (más de medio millón de parados en el último año y el 48 por ciento de paro entre los jóvenes). Empresas que cierran (el fin de semana fue Spanair) aunque hay muchas más. Pero más duele ver que las recetas para salir de la crisis son las mismas que se aplicaron en los países de América Latina y que sólo provocaron más injusticia. Más ajuste, supresión de beneficios, liquidación de conquistas laborales, privatizaciones, destrucción del estado benefactor. Es decir más leña al fuego. Para colmo de males, para completar un panorma triste, ha comenzado un proceso contra el juez Baltazar Garzón. Es cómo si se quisiera dilapidar esa fuerza moral que distinguía a esta sociedad. El pasado domingo miles de personas se movilizaron en el centro de Madrid “contra los juicios de la vergüenza”. Confiemos en esa reserva ética de los españoles que, deseo de corazón, no se entreguen sin pelear. Ilustro este breve post con el trailer de La Tinta Negra, un estupendo documental sobre el juicio al juez que se atrevió a exponer los crímenes del franquismo, un material que me acercó mi amigo Jorge Biancotti, integrante del equipo del filme  (más info en http://www.latintanegralapelicula.es) Y también una foto suya de la marcha de ayer.

 

España en el corazón