Represores libres

El Tigre Acosta, Alfredo Astiz y una veintena de represores, el núcleo duro de los que participaron de la demencial represión en la ESMA, quedaron a punto de salir en libertad gracias a un polémico fallo de la Cámara de Casación Penal.

La decisión se ajusta a derecho. Los jueces Yacobucci y García se basaron en el cumplimiento de los plazos para que una persona esté detenida preventivamente sin condena en su contra. La ley permite dos años, prorrogable por uno más según los delitos cometidos.

Claro que hay que contemplar varias cuestiones:

La Cámara de Casación Penal que favoreció a los represores es la misma que viene dilatando los juicios. Es el tribunal que integraba Alfredo Bisordi, reiteradamente cuestionado por sus demoras en este tema. Curiosamente Bisordi, después de renunciar, se dedica a defender a represores. Lo que extiende un manto de sospecha sobre la decisión.

Además sorpende la “casualidad” de que se conoció el fallo el mismo día de un acto por la memoria en la ESMA.

Mi posición sobre la necesidad de juicio y castigo a los culpables para que, alguna vez, se pueda superar este pasado de oprobio y muerte es conocida.

De todas maneras, me preocupa la celeridad en pedir juicio político a los jueces y la sobreactuación de algunos actores de la política y la justicia.

Para ayudarnos a pensar, les sugiero escuchar esta nota que le hicimos en la radio al doctor Gabriel Cavallo; el juez que dictó la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

[audio:gcavallo191208.mp3]

Audio gentileza Radio del Plata (para descargar el audio, hacé click derecho, y elegí “Guardar destino como”)

Anuncios
Represores libres

25 años

Con la democracia no se come, no se educa, ni se cura. Sería bello si fuese cierto, pero no. Aquella frase de Raúl Alfonsín fue una expresión de deseo.

La democracia apenas permite la libertad para seguir peleando por una sociedad menos injusta. Sólo como ejemplo, un informe de la CTA reveló que por día mueren 14 recién nacidos por causas evitables. El mismo informe dice que unos seis millones de menores vive en hogares pobres y casi la mitad tiene problemas de alimentación. Los chicos son los más castigados por la pobreza.

Con todas su contradicciones. Con todos sus retrocesos. A pesar de las traiciones y la impunidad. A 25 años del final de la dictadura más sangrienta que recuerde la historia nacional, hay motivos para festejar la libertad. Esa libertad que no alcanza pero que reconforta el alma. Esa libertad que permite encontrar alegría en medio de la pelea.

Esa libertad que permite ponerle música al Preámbulo de la Constitución. Y pedir cantando afianzar la justicia y promover el bienestar general.

25 años