Las brujas no existen pero…

A pocas horas de confirmarse el formidable respaldo popular obtenido por la presidenta de la Nación los mercados reaccionan como si se tratara de un gobierno débil y al borde del cachetazo. A pesar del triunfo en casi todo el país y la obtención de la mayoría legislativa, hubo una renovada corrida hacia el dólar acompañada de anuncios catastróficos en las portadas de los grandes diarios. En relación a la demanda de moneda norteamericana el Ministro de Economía, Amado Boudou, habló de “intentos de generar histeria colectiva” y apuntó contra “cuatro o cinco grandes empresas” como responsables de las grandes compras pero no las identificó. Salvo en unos pocos pub irlandeses de la Capital Federal, el festejo de Halloween pasó inadvertido. Sin embargo, la sabiduría popular indica que si bien las brujas no existen… que las hay, las hay.

Más allá de la posible existencia de gestos especulativos y movidas insidiosas, en los últimos doce meses se fugaron del país 22 mil millones de dólares. Este es un dato objetivo que espanta. Gran parte del excedente de negocios legales e ilegales; carradas de plata blanca, negra y azul; se convierten en moneda yanqui todos los días. Los controles de la AFIP aparecen como insuficientes ante el aluvión pero, por lo menos, describen un intento por frenar las maniobras. Los cuestionamientos per se, en boca de economistas y periodistas especializados, suenan extraños. Son las mismas usinas las que suelen reclamarle al Estado más controles ante el lavado, el narcotráfico, las falsificaciones de ropa, el trabajo en negro y la evasión.

Con brujas o sin ellas; con devaluadores  full time y oportunistas; con especuladores y con los que quieren poner un Ministro de Economía a su medida; hay que reconocer que el dólar ya es parte del ser nacional. Costará mucho romper con ese mandato difícil de explicar a un extranjero. En especial cuando el gobierno no reconoce la inflación real y el Indec tiene menos credibilidad que un discurso de Lilita. En ese contexto hasta un jubilado piensa que sus pocos ahorros no tienen otro resguardo que los papeles con la cara de Washington. No importa lo que se diga: el que apuesta al dólar nunca pierde. Lamentablemente, desde el retorno a la democracia, en todas esas timbas perdió el país.

El frente político no parece depararle a la presidenta mayores sobresaltos en el arranque de su segundo mandato. Gran parte de la oposición sigue lamiéndose las heridas y en el PJ nadie discute su liderazgo. Es en la economía donde deberá dar las grandes batallas. La crisis internacional, la inflación, los subsidios, el superávit, la reforma bancaria aparecen, inevitables, en la agenda. Algunas correcciones imprescindibles no gozarán de la simpatía de todos los implicados pero de eso se trata la gestión pública. El anuncio conjunto de los Ministros  Boudou y Julio De Vido (de Planificación) sobre la eliminación de subsidios para bancos, financieras, compañías de seguros, juegos de azar, puertos fluviales y aeropuertos, telefonía móvil, hidrocarburos y minería son una clara señal en ese sentido. Hacen blanco en lo evidente: el Estado no debe proteger a los poderosos.

Primeros bocinazos

Al unísono con la embestida cambiaria, se sucedieron los reclamos de dirigentes de la CGT exigiendo modificaciones en el impuesto a las ganancias sobre los grandes salarios (es necesario señalar que se trata de un gravamen progresivo que afecta a los sueldos más altos). Hubo también amenazas de movilizaciones callejeras para sostener esos planteos. Por su parte, Hugo Moyano, aprovechó el homenaje de la Central Obrera a un año de la muerte de Néstor Kirchner para pedir una ley que garantice la distribución de ganancias entre los trabajadores.

En el gobierno nacional lo tomaron como un nuevo desafío. Recuerdan que fue esta administración la que liquidó las distorsiones de la tablita de Machinea. Cómo seguirá la relación del gobierno con el líder camionero es otra incógnita a develar. La presidenta le reconoce a Moyano su rol en los noventa cuando enfrentó la política de devastación del patrimonio nacional. Por esa razón, es altamente improbable que desde la Casa Rosada se contribuya a su desestabilización en la CGT a favor de los dirigentes que arroparon gremialmente al menemismo. Pero es una torpeza pensar que no habrá reacción ante planteos que se asemejan a pliegos de condiciones.

Un grupo de peones rurales cortaron por dos horas el miércoles pasado la autovía Ricchieri generando un caos de tránsito. Finalmente fuerzas de Gendarmería despejaron la ruta sin violencia. “Buscan generar un desgaste político”, dijo la Presidenta y los instó a “encontrar otras formas de protestar”. No sólo los afiliados al sindicato de Gerónimo Momo Venegas deberían darse por aludidos.

¿Y si le ponemos Néstor?

     Hace un par de meses, cuando empezó la sucesión de homenajes al ex presidente de la Nación, el semanario satírico Barcelona se permitió una humorada en su portada. Bajo el título “¿Por qué nadie se acuerda de Néstor Kirchner?” anunció: “Solamente el campeonato de fútbol de primera división, un estadio, una escuela, el centro cívico y un barrio en San Juan, una escuela en el Chaco, un barrio en La Plata, una comisaría y un centro comunitario en Misiones, un tramo de un gasoducto y un cine-teatro en Jujuy, una calle en San Vicente, un comedor en San Martín, un puente en Cosquín, el auditorio del Hospital Gandulfo, un parque nacional en Entre Ríos, un hospital en Florencio Varela, el aeropuerto de Villa María, una avenida en Caleta Olivia, una avenida en Río Gallegos, la ex ruta 66, la sede de la secretaría de la UNASUR, una plazoleta en San Telmo, la Terminal de Ómnibus de San Rafael, la Terminal de Ómnibus y una escuela en Santiago del Estero, una campaña nacional para pintar escuelas, el acceso a Pehuajò, una plaza en Escobar, un paseo en Neuquén, el paseo costero del Calafate y una radio en La Pampa llevan el nombre del ex presidente. Y apenas un candombe pedorro recuerda su memoria. ¿Por qué el kirchnerismo decidió darle la espalda a su líder?”

Todavía no se habían emplazado las dos estatuas que lo recuerdan ni se había presentado la moción de un diputado provincial de declarar feriado el 27 de Octubre en todo el territorio de Santa Cruz para recordar el día de su muerte. ¿No será mucho? ¿Cómo diferenciar el cariño popular de la sobreactuación? ¿Cómo discernir los homenajes sinceros y dolidos, de los acomodaticios y chupamedias? ¿Qué diría el propio Néstor Kirchner de todo esto?

Por lo pronto, vale recordar las palabras de Athualpa Yupanqui. Quién cansado de los fogonazos de los flashes que trataban de registrar su regreso a los escenarios después de años de exilio, les pidió a los fotógrafos que dejaran de retratarlo. “La mejor cámara –les dijo– es el corazón”.

Nota publicada en Diario Z, edición del 3.11.2011

Las brujas no existen pero…

Julio del 2003

Trabajando para la revista 23 me tocó cubrir la campaña electoral del 2003; allí conocí a Néstor Kirchner. En una charla previa a los comicios, le dije en broma: “si gana las elecciones, lo que va a ocurrir, ¿me da la primera entrevista?”. Me dijo: “será difícil que se dé”.

Un mes y medio después de haber asumido la presidencia cumplió la promesa. A un año de su muerte, quiero compartir con uds un fragmento de esa entrevista. Elegi la parte en la que hablamos del tema derechos humanos (el miércoles hubo un fallo histórico en la causa Esma), su gobierno acababa de descabezar la conducción de las fuerzas armadas y eso había generado una gran polémica.

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Julio del 2003

Adiós al luto

 

Se trata de los comicios nacionales menos emocionantes de la historia argentina. Tal vez la mayor incógnita pase por la cabeza de la presidenta. Saber si el gesto de calzarse el celeste tocado de una comparsa en Gualeguaychú indica una decisión más honda: despedirse del luto a un año de la muerte de su marido. Por lo demás, no hay ninguna encuesta que habilite la posibilidad de un balotaje y todas señalan que Cristina Kirchner será reelecta. Según los mismos sondeos el oficialismo obtendrá un amplio margen sobre sus contendientes. A pesar de los pronósticos, siempre relativos ante la majestad del voto, nadie se relaja. Tanto en el gobierno como en la oposición saben que hay más cosas en juego que el orden final de la grilla electoral. Mejorar la cosecha de las primarias, por ejemplo, le permitiría a la presidenta demostrar a gobernadores del PJ y sindicalistas que es capaz de imponerse sin apelar al “aparato”. Es clave saber quien se ubicará en el segundo lugar y con qué porcentaje. ¿Saldrá de allí el líder de la oposición? Además Hermes Binner y Ricardo Alfonsín; Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde; Elisa Carrió y Jorge Altamira, tienen una suerte de interna propia en medio de la elección general. El futuro político de la mayoría de los candidatos se define el domingo.

Economistas de distinta orientación opinan que los próximos dos años serán más complicados para la Argentina. Se prevé algún impacto de la crisis global. Ante ese escenario posible, ningún voto es desdeñable. Un alto respaldo –por lo menos en la misma magnitud que en las primarias, poco más del 50 por ciento– es la gran aspiración de Cristina Kirchner. En esa línea de análisis: obtener más votos que algunos de los gobernadores con aspiraciones presidenciales se constituiría en una señal de fortaleza que nadie en el peronismo podría obviar. Hay que tener en cuenta que no existe la posibilidad de otro mandato para la presidenta.

Está en el  manual del peronismo explícito. Los votos disciplinan. El gobernador electo de Chubut, Martín Buzzi es un buen ejemplo. El ahijado político de Mario Das Neves (vice de Duhalde), no dudó a la hora de expresar su apoyo a la candidatura de la presidenta. En el peronismo no conviven dos gallos en el mismo gallinero. Aunque en este caso, hay que modificar el género de una de las aves para que el refrán funcione.

En el gobierno consideran que un buen resultado funcionará también como dique de contención a las presiones gremiales. En especial después de la advertencia lanzada, el lunes pasado, por el titular de la CGT: “Si los gobiernos quieren prosperar y hacer prosperar al país, si los gobiernos quieren hacer una muy buena política, no se pueden divorciar de los trabajadores porque son los trabajadores los que generan riqueza y sostienen a los gobiernos”. En el acto por el Día de la Lealtad no hubo ningún funcionario del gabinete. Después de la muerte de Néstor Kirchner, la relación entre Hugo Moyano y la presidenta no es sencilla. Hubo numerosas idas y vueltas. Pases de facturas y reclamos mutuos. No es un lecho de rosas ni un campo de espinas. El mismo 17 de Octubre, la mandataria pidió: “dirigencias sindicales a la altura de las circunstancias” y agregó: “Sepan que los principales defensores de este modelo deben ser, precisamente, los que han conseguido tantas cosas”. Con todo, nada indica que la sociedad política entre el gobierno y el dirigente camionero pueda quebrarse.

Las otras peleas

Con el resultado casi cantado, la disputa por el segundo puesto pasó a tener una trascendencia inédita. Muchos imaginan que desde allí se puede aspirar a liderar a la oposición. Cómo si esta fuese un conglomerado homogéneo. Pero la matemática no comulga con la política. Ni Binner, el opositor con más chance según los sondeos previos, ni Alfonsín vuelan en cielo despejado. El gobernador socialista tendrá una tarea titánica, mientras su fuerza gobierna Santa Fe en minoría legislativa, deberá consolidar el Frente Amplio Progresista. Unificar discurso y bancadas será la prioridad si quiere convertir al FAP en una alternativa nacional a mediano plazo. El desafío será cómo ubicarse a la izquierda del gobierno y no partirse en el intento.

Alfonsín se entusiasmó con los triunfos radicales en intendencias importantes como Mendoza y Resistencia. La UCR tiene presencia territorial y muchos legisladores. Es probable que pueda resistir el chubasco de una derrota abultada pero su candidato pagará las consecuencias. En especial por la elección de Francisco De Narváez como socio político. Sólo con un segundo puesto, el hijo de don Raúl evitará los cuestionamientos internos y una crisis en su partido.

Alberto Rodríguez Saá juega su juego. Promete wifi “para todos” y también construcción masiva de viviendas. Selló un acuerdo con De Narváez en Buenos Aires y hace explícito su principal objetivo: obtener más votos que Duhalde. Algo así como su peor enemigo. Los duhaldistas lo asociaron al gobierno y le reprocharon a su estilo. Hubo pegatina de carteles con la consigna “el 23 votá a Rodríguez Kaá”. El Alberto devuelve cada golpe e imagina un futuro de convivencia con el gobierno nacional. Duhalde, en tanto, aparece resignado. Una cosecha menor a la obtenida en las PASO (tuvo una suerte de empate técnico con Alfonsín) lo dejaría casi en retiro efectivo.

De la mano de Jorge Altamira, la izquierda clasista podría colocar algún diputado nacional. Incluso terminar mejor posicionada que la Coalición Cívica. En este caso “el milagro para Altamira” podría precipitar la descomposición final en el partido de Elisa Carrió. Por lo pronto, Lilita, anunció su mudanza desde la capital federal a una chacra ubicada en Exaltación de la Cruz. Un destino, dijo, acorde a sus expectativas de descanso. La dirigente chaqueña se siente incomprendida. En política esa es la mejor manera de evitar cualquier autocrítica.

Tres bochornos

¿Puede un funcionario ser eficaz en su gestión y a la vez un matón? ¿Puede ser honesto y al mismo tiempo violento e intolerante? Con Guillermo Moreno las respuestas son afirmativas. Hasta ahora la leyenda parecía crecer de la mano de opositores y empresarios molestos con sus decisiones. Esta semana, el Secretario de Comercio fue filmado mientras la emprendía a trompadas contra un militante del PRO en Nuñez. Las grescas son tan repudiables como previsibles en una campaña electoral. Lo que no tiene antecedente es que un funcionario de su rango se comporte como un barra brava. Se trata de un nuevo episodio de fuego amigo. La actitud de Moreno es incompatible con su rol de funcionario en un gobierno democrático. Contradice el discurso de la Presidenta. Peor aún, lo desacredita. No censurar la violencia es avalarla. En los gobiernos como en los barcos, muchas cosas útiles se transforman en lastre.

Miguel Del Sel en una de sus giras para apoyar a los candidatos de Eduardo Duhalde, la emprendió contra la Asignación Universal por hijo. “(Por el subsidio) Se duplicó, se triplicó la cantidad de embarazos de pibitas de 13, 14 años”, dijo y citó una conversación con el director del Hospital de Villa Ocampo. Horas después el médico Daniel Catalani lo desmintió. Vaya como ayuda memoria: Del Sel quedó a unos pocos miles de votos de ser gobernador de Santa Fe.

Los últimos spots radiales y televisivos de Francisco De Narváez vuelven a apuntar sobre la inseguridad. El millonario es el candidato del miedo. En sus primeros avisos, un matrimonio se negaba a auxiliar a una persona que pedía ayuda. En otro, varios ciudadanos caían muertos. Ahora eligió una frase reveladora para subrayar su propuesta: “haga justicia por mano propia”. Ya lo decía el gran Tato Bores: “si quieren ser felices no analicen”.

Nota publicada en Diario Z en su edición del 20.10.2011

 

 

Adiós al luto

El secreto encanto del vice

“…que se puede tener mucho/ pero no tener con quién”. El verso de María Elena Walsh pertenece al poema Sábana y Mantel. Es un ejemplo de profundidad y belleza. “Sábana y Mantel, que no le falten a nadie en este mundo tan cruel”, eso pedía la autora de La Cigarra. En política no abundan las metáforas. El “con quién” se transformó en un tema clave. Esta semana Ricardo Alfonsín, que ya pasea con orgullo su acuerdo electoral con Francisco De Narváez, eligió como compañero de fórmula al economista peronista Javier González Fraga; Eduardo Duhalde rescató como vice a Mario Das Neves; Hermes Binner se debate entre Margarita Stolbizer, Víctor De Gennaro y un dirigente joven; y Cristina Fernández de Kirchner analiza una abanico de media docena de acompañantes. Después de Julio Cobos, la designación del vice en la aventura presidencial pasó a ser un tema central en la estrategia de campaña.

Después que Ricardo Alfonsín blanqueara su romance con el millonario colombiano, los socialistas que se sabían engañados se fueron sin estridencias. El hijo de don Raúl defendió su decisión a capa y espada: “si se quiere ganar hay que sumar al peronismo anti k de Buenos Aires”. El candidato radical fue por más: convocó como compañero de fórmula al ex titular del Banco Central en el amanecer menemista. La idea es que su figura brinda previsibilidad a los mercados y tranquilidad a algunos sectores del poder económico. González Fraga está lejos de ser un liberal –ahora se ocupa de la pobreza– y será quien trace las líneas directrices del plan económico de la flamante alianza. González Fraga ocupa de alguna manera el lugar que su mentor, Roberto Lavagna, desempeñó en la fórmula del 2007 junto a Gerardo Morales. La UCR arrastra el karma de la debacle económica en los dos gobiernos que se sucedieron desde 1983.

Algunas críticas del progresismo a este acuerdo hicieron referencia a que Alfonsín padre jamás hubiese pactado con el empresario de medios. Sin embargo, es temerario afirmarlo. Don Raúl fue quien llamó a Hermes Binner para pedirle que apoye a Lavagna en el 2007.  En aquella oportunidad el socialismo optó por acompañar a Elisa Carrió. Para los radicales que todavía cuestionan que el gobernador socialista dispute la presidencia y anuncian cataclismos en la sociedad política en Santa Fe, vale recordar que hace cuatro años las dos fuerzas fueron separadas en el ámbito nacional y el Frente Progresista no se rompió.

La alianza electoral que imagina Alfonsín es amplia. Muy. Si bien dijo que “el límite” era Mauricio Macri las negociaciones con el PRO están a la orden del día. Los operadores radicales intentan un acuerdo implícito, en el cual Macri no presente candidato a presidente, y tal vez tampoco a gobernador de Buenos Aires, y tribute a la fórmula Alfonsín-De Narváez. Ernesto Sánz lo dijo con claridad: “Para mí Macri debería ser parte del acuerdo”. La sinceridad del senador tiene fundamento: nada diferencia ideológicamente a De Narváez de Macri.

La duda que persiste es si lo que suma Alfonsín con este acuerdo no lo pierde con el alejamiento de sectores progres de su propio partido y de independientes. Lo que se denomina en política el efecto de la manta corta. La candidatura de Binner no es una buena noticia para el neo alfonsinismo.  Aunque también puede “comer” electorado del oficialismo, el socialista negocia con Federico Storani y otros radicales descontentos. La centro izquierda se encuentra ante una oportunidad histórica. Por primera vez jugará, sin radicales ni peronistas, con posibilidades de imponerse en varios distritos importantes del país. Binner, Pino Solanas, Margarita Stolbizer, Luis Juez y Víctor De Genaro coinciden en que la apuesta electoral debe ser la excusa para consolidar una fuerza que se proyecte a futuro. Si sólo los reúne la coyuntura, se asomarán a otra frustración.

El gobernador de Santa Fe será quien decida sobre su compañero de fórmula. Stolbizer y De Genaro son las opciones con más posibilidades. También suena Norma Morandini y hasta Graciela Ocaña. Elegir a Stolbizer dejaría al Frente sin un candidato fuerte a la provincia de Buenos Aires. El gobernador de Santa Fe evalúa también otros nombres que, dicen, podrían sorprender. Victoria Donda, de Libres del Sur, tendrá un rol importante en la estructura electoral.

Eduardo Duhalde anunció que su compañero de aventura electoral será Mario Das Neves. También aseguró que no se bajará de la competencia. Muchos especulaban con su paso al costado para reforzar las chances del tándem Alfonsín-González Fraga, una dupla que celebró públicamente. Pero en el duhaldismo están convencidos que ellos pueden “robarle” votos peronistas al candidato del gobierno, en especial en Buenos Aires. Según este razonamiento esto puede forzar una segunda vuelta y, en ese caso, sí apoyarían a Alfonsín. En tanto  la decisión  de Das Neves provocó profundo malestar en Chubut, donde el PJ local ya tendió puentes con el oficialismo y prometió apoyar a la presidenta si se decide por disputar la reelección.

En el gobierno nacional no hay definiciones. Las principales espadas del gabinete dedicaron gran parte de la semana a defender a Hebe de Bonafini de las acusaciones que enlodan al administrador de Madres de Plaza de Mayo. Los hermanos Shoklender aparecen cada vez más comprometidos en negocios sucios con dinero del Estado. Sólo la justicia puede poner las cosas en su lugar. En un ademán lúcido, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo se despegó de manera clara de sus antiguos protegidos. La corrupción nada tiene que ver con la historia de lucha de la organización.

Cristina Kirchner demorará todavía un poco más el anuncio de su postulación. El tiempo que pasa acrecienta las posibilidades de su candidatura a la reelección. Mientras tanto la danza de nombres para acompañarla se suceden: Amado Boudou, uno de los ministros más valorados por la presidenta; Juan Manuel Abal Medina, el dirigente que más se acerca al modelo K: joven profesional y progre; y Carlos Zanini, el hombre que cuenta con la mayor confianza de la presidenta. Fuera del gabinete se menciona a los gobernadores Jorge Capitanich  y Sergio Uribarri. El mandatario de Chaco fue un fervoroso defensor de las políticas del gobierno nacional. La presidenta decidió organizar el último festejo del 25 de mayo en esa provincia.  Para muchos fue una señal. El gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, también es considerado un incondicional y cumple con el perfil de dirigente joven y emprendedor que agrada a la presidenta.

De afuera del peronismo suena Martín Sabbatella, candidato a gobernador bonaerense con una lista colectora, aunque las acciones del ex intendente de Morón están en baja. En especial después que en el gobierno nacional se decidió apuntalar la candidatura de Daniel Scioli ante la “amenaza” de Francisco De Narváez. En los últimos días también sonó el nombre del penalista Eugenio Zaffaroni. El ministro de la Corte tiene una historia en la política pero no parece, por ahora, muy entusiasmado en abandonar su destacado rol en la cabeza del Poder Judicial.

Tanto en la vida personal como en la política, nadie quiere sorpresas con la elección de la pareja. Aunque es sabido que, como escribió Marechal, con el número dos nace la pena.

Nota publicada en Diario Z, edición 09.06.2011

El secreto encanto del vice

Solos

En un mes y medio murieron seis personas por violencia sindical o social. El militante del PO, Mariano Ferreyra, en manos de una patota de la Unión Ferroviaria. Un miembro de la comunidad toba y un policía en Formosa en medio de una brutal represión de la policía provincial sobre los Qom que cortaban una ruta en reclamo de sus tierras. En la última semana en los enfrentamientos en el Parque Indoamericano fueron asesinadas tres personas más. Hay dudas sobre una cuarta víctima.

¿Qué pasa?

Lo del Parque Indoamericano es un ejemplo de cómo la insensatez, la hipocresía y la incapacidad de parte de la dirigencia porteña y de los funcionarios del gobierno nacional ponen en riesgo la vida de la población.

Nada justifica una muerte. A la legión de xenófobos que posiblemente se suban a este comentario, quiero decirles que los muertos no tienen nacionalidad. Seguramente eran personas que querían vivir mejor. Aclarado esto. Lo primero que quiero señalar es que el déficit de vivienda en la Argentina es una vergüenza.
Lo segundo es que el uso de la fuerza para reprimir los conflictos sociales no puede seguir incluyendo armas de fuego. Esto ya debería ser un catecismo en la Argentina. Todavía no se descarta que en el desalojo inicial la metropolitana y la federal no las hayan utilizado. El desamparo y la desesperación no se combaten con palos. Salvo que se quiera derramar combustible sobre el fuego. También hay que señalar que no se puede admitir desde ningún punto de vista la ocupación de un espacio público. Salvo que se quiera habilitar una catarata de usurpaciones.

La ocupación del Parque Indoamericano revela cuestiones diferentes. La profunda inequidad social: Buenos Aires es una ciudad rica que crece junto a enormes bolsones de probreza. Hay Puerto Madero y las Cañitas, junto a Lugano y la villa 20 o la 31.

Un viejo maestro, David Feldman, solía decir “no se puede comer manjares al lado de un hambriento. O por lo menos no se puede hacerlo durante mucho tiempo. Tarde o temprano, el hambriento saltará sobre la mesa”.
Los que dicen que Macri no hizo nada por achicar esa brecha, a pesar que lanzó su campaña electoral desde Lugano, tienen razón. Pero deberían reconocer que tampoco hicieron muchos los Jefes de gobierno que lo precedieron.

Los incidentes de Villa Soldati revelan:

La existencia de mafias que medran con la angustia de la gente humilde, los estafan y engañan. Los mueven cuando quieren. Los utilizan como carne de cañón. Y si es necesario no trepidan en cometer asesinatos. También será necesario investigar la denuncia de Sergio Shocklender –coincidió con Macri- sobre la presencia de narcos cada vez más organizados y activos en los barrios pobres de capital y el conurbano.

Más allá de los comentarios discriminatorios del Jefe de Gobierno, es imperioso implementar una política de inmigración que contemple la integración y los derechos de los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino (como dice el preámbulo de la Constitución Nacional). Que no implique una barrera pero tampoco la presente situación que deja a merced de los inescrupulosos a los inmigrantes que terminan siendo mano de obra barata para empresarios y bandas.

La batalla de pobres contra vecino algo menos pobres en el sur de la ciudad. No sólo muestra la incapacidad del PRO para dar respuestas a una realidad compleja. Ni se urbanizaron los barrios precarios y no se construyeron viviendas al ritmo necesario, sino también la hipocresía de parte de la dirigencia autodenominada progresista que quiso aprovechar la coyuntura para hacerle pagar costos a Macri sin pensar en la gente. El gobierno no se hizo cargo de la represión inicial de la Federal y apostó a comerse al caníbal. Muchos de los candidatos a suceder al Jefe de Gobierno del PRO sólo que privado aceptan lo evidente: no se puede permitir la ocupación de espacios públicos ni siquiera por extrema necesidad. El precedente sería gravísimo.

Entre la injusticia social y la incapacidad para resolverla. Entre los incapaces y los perversos. Está la gente.

Editorial de Mañana es tarde (AM1030) / 10 de diciembre

Solos

La señal

Fue una señal. En eso coinciden todos los medios y casi todos los analistas. Fue una señal a la clase política, apuntan los editorialistas. Se refieren a las tres millones de personas que participaron activamente de los festejos del Bicentenario. Fue una señal del pueblo argentino, agregan reflexivos. Y mencionan la alegría popular, la ocupación de las calles, el orden y la tranquilidad con que se desarrollaron los actos. Fue un mensaje. Lo dicen los mismos que hasta hace una semana presagiaban el desastre y describían el malestar de la población. Y apuntan a coro: ¿Sabrán leerlo los dirigentes?

No hay duda que la mayoría de la población entendió con claridad que la celebración del Bicentenario le pertenecía por derecho y por historia. No hay duda que el grueso del pueblo argentino está menos dividido que sus dirigentes. Es evidente que muchos de los que fueron convocados por la Patria y los artistas populares durante estos cuatro días, se podrían poner de acuerdo en los temas trascendentes. Seguramente vecinos de distintas banderías políticas, encontrarían la manera de avanzar hacia un país más justo.

Fue una señal. Pero ¿sólo para los políticos?

¿Y los medios de comunicación que privilegian sus negocios a la información? ¿Y los periodistas que sacrifican credibilidad en función de subordinarse a intereses empresarios? Para ellos también hubo una señal.

¿Sabrán leerla?

La señal

La decadencia televisada

Hacía mucho tiempo que no lo hacía. Tal vez tuve mucha mala suerte pero ocurrió. Anoche me puse a ver televisión. Tenía que ordenar papeles y se me ocurrió que podía hacerlo mirando la tele. Debo aclarar que no tengo servicio de cable. Ningún prejuicio, es una decisión personal que se fundamenta en el atractivo menú que ofrece la televisión paga. En el cable siempre hay algo interesante y eso me distrae de lecturas y escritura. Además me ahorro unos mangos ya que el fóbal, mi gran pasión, es gratis.

El tema es que en un par de horas ví repetida hasta el cansancio una pelea entre unos tipos que no conozco pero algunos decían que eran actores a las trompadas. La pelea se originó en el programa de Anabella Ascar, la conductora rubia de Crónica que hace unos programas bizarros que parece son delirantes y divertidos. Ella se autoproclamó en una nota -paseó por todos los canales después del macht de boxeo- como “la reina bizarra” (en eso parece honesta, aunque alguien en medio de los bollos decía: “esto es un golazo”). 

En medio de esos informes que se sucedían una y otra vez, pasaban escenas de la pelea a las puteadas entre los técnicos de Tigre y Godoy Cruz que se acusaban mutuamente de “falopero” y “coimero”, respectivamente. Todo debe haber tenido buen rating. Esta es una buena idea para los productores de programas periodísticos: hay que incorporar pugilato.

Lo cierto es que en medio de todo este pandemonium miré los noticieros: Cobos levantaba la bandera de la “moralidad” y anunciaba que le iba a descontar 20 por ciento de la dieta a los legisladores que no dieran quorum en la próxima sesión del Senado, Macri definía su estrategia judicial para zafar de las acusaciones de espionaje y los secretarios privados de la presidenta Cristina Kirchner eran llamados a explicar cómo se enriquecieron. Guauuu. Todo es igual, nada es mejor.

Como suele decir el maestro Mario Trejo, la decadencia cultural de la argentina a 200 años de su nacimiento es evidente y, tal vez por esa misma razón, muy dolorosa.

La decadencia televisada