Entre el temblor y las lágrimas

Todos dudan. Julio Cobos analiza si es conveniente presentarse a la elección presidencial y propone suspender los comicios internos del radicalismo. Ernesto Sánz sugirió ampliar las alianzas de la UCR hacia cualquier sector, desde Proyecto Sur al Pro y al Peronismo Federal. Ricardo Alfonsín dice que no es para tanto y espera por Hermes Binner. Mauricio Macri replantea su candidatura presidencial aunque antes de volver a viajar aseguró que su única meta es la Casa Rosada. Gabriela Michetti “hace pucheros” y dice que su postulación a la Jefatura de Gobierno está a disposición del ex presidente de Boca. Mario Das Neves disimula como puede su preocupación, hasta hace una semana nadie dudaba del triunfo de su delfín en los comicios de Chubut. “Si pierdo me voy”, sentenció. Felipe Solá se muestra cada vez más lejos del llamado peronismo disidente. Hermes Binner sorprende al expresar su deseo de competir por la presidencia. Y hay más. El tablero político tiembla. Se parece a Japón en pleno terremoto. La responsable del sismo político tiene nombre y apellido: Cristina Fernández de Kichner.

La bendición a Lucía Corpacci fue decisiva para el triunfo del oficialismo en Catamarca. Un mes atrás, la presidenta de la Nación hizo en esa provincia su primer discurso con tono electoral. A partir de allí comenzó la levantada de la senadora oficialista quién, después de estar veinte puntos por debajo del gobernador, se quedó con el triunfo. Brizuela del Moral hizo su aporte a la derrota: anunció que se quedaría veinte años en el poder. La mayoría de los catamarqueños lo mandaron a su casa.

La flamante gobernadora electa, Lucía Corpacci, empañó el festejo de su triunfo reivindicando a su pariente y aliado Ramón Saadi. También cuestiono la cobertura preiodística en torno al asesinato de María Soledad. Lejos de los micrófonos, en el gobierno nacional lo lamentaron: “una cosa es no negar a su primo y otra reinvindicarlo”. El ex gobernador, que perdió el cargo por el escándalo desatado después de la violación y asesinato de la joven, fue más allá: “fue un crimen pasional”, explicó. Una afrenta gratuita a la inteligencia y la memoria de los argentinos. Un manjar para la oposición.

Está claro que la mentada “unidad del peronismo” detrás del proyecto nacional de reelección tiene esos lastres en casi todos los distritos. La re-reelección del gobernador de San Juan, José Luis Gioja, es uno de los más pesados. Hasta su hermano el senador César Gioja lo cuestionó: “José Luis ha producido un quiebre en la institucionalidad, en el partido y en la familia”. El gobernador derramó unas lágrimas por la inesperada interna familiar durante un acto dónde instruyó a sus seguidores para que militen por su permanencia en el poder.

Más allá del llanto, la pregunta del millón es saber si la Presidenta se convirtió en una suerte de rey Midas de la política. Según cuentan las historias, el monarca de Frigia convertía en oro todo lo que tocaba. ¿CFK tiene la facultad de empujar a la victoria a todos los candidatos que apoya? Evidentemente no. La política tiene una lógica más pobre que los relatos mitológicos. Lo que está fuera de discusión, hasta para los más acérrimos opositores, es el influjo positivo que derrama la buena imagen que tiene la Presidenta entre amplios sectores de la población.

Hace un mes nadie se atrevía a cuestionar el triunfo en Chubut del candidato apoyado por el actual gobernador Mario Das Neves. Después de la visita de CFK a Comodoro Rivadavia, el sábado pasado, y su apoyo explícito al candidato del Frente para la Victoria todo cambió. Das Neves, precandidato a presidente por el Peronismo Federal, sumó dramatismo, asegurando que una derrota lo alejaría de la política para siempre. Antes de la visita de la Presidenta la elección se contaba como una formalidad.

En tanto, Felipe Solá se muestra cada vez más lejos del conglomerado que armaron Eduardo Duhalde y los hermanos Rodríguez Saá. El ex gobernador de Buenos Aires se preguntó sobre el sentido de hacer una interna “sin gente”. Sus declaraciones impactaron de lleno en el duhaldismo.

Pero el partido que más sintió el impacto de la elección catamarqueña fue la UCR. Demostrando que tiene menos cintura política que un pollo de campo, el vicepresidente Julio Cobos viajó a Catamarca a media tarde del domingo para celebrar el triunfo de su correligionario Brizuela del Moral. También lo hizo Ernesto Sánz. El pragmatismo no sólo es patrimonio del PJ. Ambos dirigentes radicales son críticos de la permanencia excesiva en el poder. Seguramente serán impiadosos con el intento de Gioja. Sin embargo, se mostraron dispuestos a acompañar los deseos de eternidad del gobernador de Catamarca.

Ahora sugieren replantear la estrategia opositora. Cobos quiere suspender las internas de abril, algo que rechazó de plano Ricardo Alfonsín. El senador Sánz propuso abrir el marco de alianzas hacia izquierda y derecha. Sin el radicalismo no se puede pero con el radicalismo solo no alcanza, explicó.  ¿La convocatoria incluye a Macri y a Pino Solanas? ¿Es posible una alianza de toda la oposición antikichnerista? Parece imposible pero esa es una palabra que perdió contundencia en Argentina.

Casi desde la escalerilla del avión que lo alejó de Buenos Aires una vez más, Mauricio Macri intentó un mensaje de certidumbre: “sigo siendo candidato a presidente como el primer día”. Las dudas sobre su postulación nacional nacen de las encuestas que posicionan a la Presidenta cerca de ganar en primera vuelta y fueron puestas en palabras por un ministro del gabinete porteño y por Jaime Durán Barba, el principal asesor electoral de Macri.

Hay que avalar una desmentida: Gabriela Michetti no lloró por este tema, como trascendió en la prensa. Si se emocionó cuando aseguró durante una reunión de la mesa chica del PRO que “Mauricio debe decidir lo que es mejor para él y para el partido”. Ratificó que si Macri juega en la Ciudad, ella se baja. Aunque la legisladora es la mejor posicionada para intentar suceder a su Jefe, sabe que está atada a sus palabras. El año pasado insistió hasta el cansancio con la idea de la reelección. Para ella, Macri debería disputar un segundo período en la Ciudad y mostrar mayor eficacia en la gestión para, recién después, lanzarse a la aventura nacional. Más allá de que todos en el PRO relativizan la cuestión, el tema que parecía sepultado volvió al a discusión interna.

Todo sucede como en un culebrón colombiano, entre el temblor y las lágrimas.

Nota: publicado en Diario Z edición 17.03.2011

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