Las brujas no existen pero…

A pocas horas de confirmarse el formidable respaldo popular obtenido por la presidenta de la Nación los mercados reaccionan como si se tratara de un gobierno débil y al borde del cachetazo. A pesar del triunfo en casi todo el país y la obtención de la mayoría legislativa, hubo una renovada corrida hacia el dólar acompañada de anuncios catastróficos en las portadas de los grandes diarios. En relación a la demanda de moneda norteamericana el Ministro de Economía, Amado Boudou, habló de “intentos de generar histeria colectiva” y apuntó contra “cuatro o cinco grandes empresas” como responsables de las grandes compras pero no las identificó. Salvo en unos pocos pub irlandeses de la Capital Federal, el festejo de Halloween pasó inadvertido. Sin embargo, la sabiduría popular indica que si bien las brujas no existen… que las hay, las hay.

Más allá de la posible existencia de gestos especulativos y movidas insidiosas, en los últimos doce meses se fugaron del país 22 mil millones de dólares. Este es un dato objetivo que espanta. Gran parte del excedente de negocios legales e ilegales; carradas de plata blanca, negra y azul; se convierten en moneda yanqui todos los días. Los controles de la AFIP aparecen como insuficientes ante el aluvión pero, por lo menos, describen un intento por frenar las maniobras. Los cuestionamientos per se, en boca de economistas y periodistas especializados, suenan extraños. Son las mismas usinas las que suelen reclamarle al Estado más controles ante el lavado, el narcotráfico, las falsificaciones de ropa, el trabajo en negro y la evasión.

Con brujas o sin ellas; con devaluadores  full time y oportunistas; con especuladores y con los que quieren poner un Ministro de Economía a su medida; hay que reconocer que el dólar ya es parte del ser nacional. Costará mucho romper con ese mandato difícil de explicar a un extranjero. En especial cuando el gobierno no reconoce la inflación real y el Indec tiene menos credibilidad que un discurso de Lilita. En ese contexto hasta un jubilado piensa que sus pocos ahorros no tienen otro resguardo que los papeles con la cara de Washington. No importa lo que se diga: el que apuesta al dólar nunca pierde. Lamentablemente, desde el retorno a la democracia, en todas esas timbas perdió el país.

El frente político no parece depararle a la presidenta mayores sobresaltos en el arranque de su segundo mandato. Gran parte de la oposición sigue lamiéndose las heridas y en el PJ nadie discute su liderazgo. Es en la economía donde deberá dar las grandes batallas. La crisis internacional, la inflación, los subsidios, el superávit, la reforma bancaria aparecen, inevitables, en la agenda. Algunas correcciones imprescindibles no gozarán de la simpatía de todos los implicados pero de eso se trata la gestión pública. El anuncio conjunto de los Ministros  Boudou y Julio De Vido (de Planificación) sobre la eliminación de subsidios para bancos, financieras, compañías de seguros, juegos de azar, puertos fluviales y aeropuertos, telefonía móvil, hidrocarburos y minería son una clara señal en ese sentido. Hacen blanco en lo evidente: el Estado no debe proteger a los poderosos.

Primeros bocinazos

Al unísono con la embestida cambiaria, se sucedieron los reclamos de dirigentes de la CGT exigiendo modificaciones en el impuesto a las ganancias sobre los grandes salarios (es necesario señalar que se trata de un gravamen progresivo que afecta a los sueldos más altos). Hubo también amenazas de movilizaciones callejeras para sostener esos planteos. Por su parte, Hugo Moyano, aprovechó el homenaje de la Central Obrera a un año de la muerte de Néstor Kirchner para pedir una ley que garantice la distribución de ganancias entre los trabajadores.

En el gobierno nacional lo tomaron como un nuevo desafío. Recuerdan que fue esta administración la que liquidó las distorsiones de la tablita de Machinea. Cómo seguirá la relación del gobierno con el líder camionero es otra incógnita a develar. La presidenta le reconoce a Moyano su rol en los noventa cuando enfrentó la política de devastación del patrimonio nacional. Por esa razón, es altamente improbable que desde la Casa Rosada se contribuya a su desestabilización en la CGT a favor de los dirigentes que arroparon gremialmente al menemismo. Pero es una torpeza pensar que no habrá reacción ante planteos que se asemejan a pliegos de condiciones.

Un grupo de peones rurales cortaron por dos horas el miércoles pasado la autovía Ricchieri generando un caos de tránsito. Finalmente fuerzas de Gendarmería despejaron la ruta sin violencia. “Buscan generar un desgaste político”, dijo la Presidenta y los instó a “encontrar otras formas de protestar”. No sólo los afiliados al sindicato de Gerónimo Momo Venegas deberían darse por aludidos.

¿Y si le ponemos Néstor?

     Hace un par de meses, cuando empezó la sucesión de homenajes al ex presidente de la Nación, el semanario satírico Barcelona se permitió una humorada en su portada. Bajo el título “¿Por qué nadie se acuerda de Néstor Kirchner?” anunció: “Solamente el campeonato de fútbol de primera división, un estadio, una escuela, el centro cívico y un barrio en San Juan, una escuela en el Chaco, un barrio en La Plata, una comisaría y un centro comunitario en Misiones, un tramo de un gasoducto y un cine-teatro en Jujuy, una calle en San Vicente, un comedor en San Martín, un puente en Cosquín, el auditorio del Hospital Gandulfo, un parque nacional en Entre Ríos, un hospital en Florencio Varela, el aeropuerto de Villa María, una avenida en Caleta Olivia, una avenida en Río Gallegos, la ex ruta 66, la sede de la secretaría de la UNASUR, una plazoleta en San Telmo, la Terminal de Ómnibus de San Rafael, la Terminal de Ómnibus y una escuela en Santiago del Estero, una campaña nacional para pintar escuelas, el acceso a Pehuajò, una plaza en Escobar, un paseo en Neuquén, el paseo costero del Calafate y una radio en La Pampa llevan el nombre del ex presidente. Y apenas un candombe pedorro recuerda su memoria. ¿Por qué el kirchnerismo decidió darle la espalda a su líder?”

Todavía no se habían emplazado las dos estatuas que lo recuerdan ni se había presentado la moción de un diputado provincial de declarar feriado el 27 de Octubre en todo el territorio de Santa Cruz para recordar el día de su muerte. ¿No será mucho? ¿Cómo diferenciar el cariño popular de la sobreactuación? ¿Cómo discernir los homenajes sinceros y dolidos, de los acomodaticios y chupamedias? ¿Qué diría el propio Néstor Kirchner de todo esto?

Por lo pronto, vale recordar las palabras de Athualpa Yupanqui. Quién cansado de los fogonazos de los flashes que trataban de registrar su regreso a los escenarios después de años de exilio, les pidió a los fotógrafos que dejaran de retratarlo. “La mejor cámara –les dijo– es el corazón”.

Nota publicada en Diario Z, edición del 3.11.2011

Las brujas no existen pero…

Carta de Artemio para Maxi

Artemio López me envió esta carta, es su respuesta a la misiva que escibió Maximiliano Montenegro (ver más abajo). A su pedido la publico.

Querido Maxi:

Ayer, publicamos tu respuesta frente a la advertencia que te hiciera llegar Olivera sobre la existencia de un post que, a su vez, advierte sobre la operación mediática a favor de una devaluación importante, sostenida no en cálculos ignotos como los que normalmente se agitaban en el diario Crítica especulando con el valor del dólar durante los últimos años y varias veces (recuerdo entre tantos artículos, uno basado en un documento interno del Deutsche Bank publicado increíblemente en tapa, que advertía sobre una eventual devaluación).

Esta vez, horror, la devalueta la demandan eventuales “defensores del modelo”, como, según vos, serían los economistas Ferrer y Frenkel.

Sin embargo, no todo es citar fuentes emblemáticas. Ya el General Perón en 1859, en su famoso prólogo a Contribución a la Crítica de la Economía Política, nos advertía que: El resultado general a que llegué, y que, una vez obtenido, sirvió de hilo conductor a mis estudios, puede resumirse así: en la producción social de su existencia, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se eleva un edificio [Uberbau] jurídico y político y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina [bedingen] el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

Nos daba el líder de los descamisados, desde entonces, un material invalorable para contestar desde el movimiento nacional justicialista réplicas a la doctrina muy diversas, en este caso la tuya. Vos decís no estar a favor de la devaluación. Lo creemos, es tu “conciencia individual” la que se opone. Pero sucede que lo que el post señala es la construcción de un relato mediático -en este caso televisivo- muy recurrente, que opera en favor y pretende dar fundamento a una gran devaluación , más allá de la conciencia individual del intérperte.

No solo no se discuten en el post temas de “conciencia individual” o, peor aún las famosas “convicciones personales” acerca de la devaluación , sino que no interesan en lo más mínimo.

Qué cuernos sabemos sobre la “convicción personal” de cada uno de los que propalan noticias por ahí. Imposible saberlo. Lo importante, y de eso trata el post, es del paso de la conciencia individual a la social, el proceso de materilización pública de la misma, esta vez como discurso televisivo y, entonces, en tanto conciencia social publicitada, las reglas son otras, y el general Perón es muy claro en eso, reitero: Es el conjunto de la relaciones de producción la que forma la estructura económica de la sociedad y da la base real sobre la que se eleva un edificio jurídico-político y a la que corresponden formas específicas de conciencia social.

O sea, la construcción de la conciencia social publicada, materializada en este caso en Tres Poderes por el periodista Montenegro (como “Trager” o soporte de relaciones materiales que lo preexisten) desborda su conciencia personal, y el periodista en ese instante “es hablado” por el lugar que ocupa y las condiciones/condicionamientos materiales que lo constituyen sujeto y en el que socializa su discurso, aun bajo la forma periodística “aséptica y objetiva”… No interesa la conciencia “individual” del sujeto, que, en tu caso, al soportar la contradicción de publicitar una cosa y tener la convicción personal de otra, se torna una “conciencia personal desdichada”, pero que no interesa a los fines de este debate.

PD: En otro post opinaremos sobre las consecuencias sociales de una devaluación hoy en el país, motivo por el cual esa salida resulta impracticable, tal como se la plantea e impulsa desde múltiples sectores del poder económico.

Artemio López

Carta de Artemio para Maxi

Carta de Maxi para Artemio

En el último programa de Tres Poderes, Maximiliano Montenegro hizo un comentario sobre la cotización del dólar a partir de afirmaciones de los economistas Aldo Ferrer y Roberto Frenkel.

El sociólogo y encuestador Artemio López lo acusó de estar a favor de la devaluación de la moneda.

Maximiliano, entonces, le escribió la carta que aquí se reproduce. Espero sea de vuestro interés.

Artemio:

Vos colgaste un post diciendo que yo opero a favor de la devaluación.

No estoy a favor de una devaluación. Creo, como dice Martín Redrado, que podría alentar más la corrida de depósitos. Es un argumento muy fuerte en un país con una historia como la argentina. Creo también que podría agravar el crecimiento de la pobreza de los últimos dos años, aunque es cierto -como dice Aldo Ferrer-que el impacto de la suba del dólar sobre precios en un contexto de caída del consumo es mucho menor.

Pero la noticia no es lo que pienso yo, sino que Aldo Ferrer y Roberto Frenkel creen que el dólar debería subir para frenar la fuga de capitales: U$S 21.000 millones el año pasado, equivalente a lo que se fugó en 2001-unos 5000 millones en lo que va del año.

A ver si te das cuenta. Ferrer es el economista más respetado por Cristina (“una de las cabezas más importantes de argentina”, dixit la presidenta), que lo acaba de nombrar como director de la Anses en el Grupo Techint. Y Frenkel es uno de los macroeconomistas académicos más respectados de la heterodoxia  y el economista más odiado por la ortodoxia (en los noventa, mientras Néstor y Oscar Parrilli colaboraban en la privatización de YPF, no se cansaba de denunciar el desastre de la convertibilidad). El argumento de ellos es que se llevan dolares baratos desde el año pasado, la clase media acomodada, las empresas, los bancos, que la cotización actual es “una invitación a la compra” y que con un dólar más alto, además de parar la sangría, podés crecer más, tener más empleo, más recaudación por retenciones, más oferta de divisas, etc., etc.

En fin, es una discusión al interior de la heterodoxia. Y lo que importa es lo que opinan estos tipos, o Feletti, o Peirano, o Amado Boudou, o Merces Marcó del Pont, que han debatido a puertas cerradas esta cuestión.

¿Qué hacemos, como periodistas? Decime. La ocultamos. Damos solo la versión de Redrado, como piden en todos los medios desde arriba (arriba, arriba, no Parrilli). Decime. Empezamos a desprestigiar a Ferrer, o a Frenkel, que son lobbistas de la UIA, que están operando con Techint, que quieren volver a los noventa (cuando en realidad había atraso cambiario), etc, etc. Decime. Usamos la misma estrategia de Cavallo cuando le criticaban el atraso del 1 a 1: quieren más pobreza, exclusión, volver a los ochenta. Decime. Lo pongo media hora al ex secretario de Machinea, Miguel Bein, y a Ernesto Gaba, economista del Banco Frances, media hora a desmentir que haya atraso. Decime.

A propósito, a Frenkel lo dejaron afuera del equipo de Machinea de la Alianza, porque él decía que la convertibilidad no iba más, y toda la dirigencia política: De la Rúa, Menem, Kirchner, Cavallo la bancaban.

(Entre paréntesis, fue un comentario de 2 minutos a las 12,20 de la noche, ¿no te parece que estas cosas deberían debatirse más y no menos? Eso por lo menos es lo que pedíamos en la época de la Convertibilidad. Ahora que la situación es totalmente distinta, con superávit gemelos y reservas, es un buen momento para no errar las políticas, ¿no?)

¿Por qué no publicás el link con la declaraciones de Ferrer y Frenkel así se puede discutir? No lo que interpreté yo, sino lo que dicen ellos, que es lo importante. Hay varios blog de economistas, que discuten con nivel y respeto ésta y otras cuestiones. No se la pasan descalificando con cuestiones personales. El mismo argumento que usa Carrió para descalificar al kirchnerismo, es el que usan algunos (muchos) kirchneristas para cerrar cualquier debate: este está comprado, este opera, por cuánto te vendiste, sos un ladrón, un ignorante a sueldo etc, etc.  Vos sabés que a mí me parece nefasto en términos de construcción política el discurso de Carrió.

PD: Mi comentario de anoche sobre Parrilli era a favor tuyo, porque me dijeron que el Dr.Parrilli y algunos más estaban a las puteadas. El Corcho llamaba sin parar mientras cortábamos la torta. Vos podés discutir un tema como la distribución del Ingreso y criticar el dibujo de los índices sociales de Moreno. Además de proponer un serie de políticas sociales (como un subsidio universal, con fondos de la Anses, en lugar de a la clase media) que me parecen fundamentales para mejorar la gestión en todo sentido del Gobierno. Es respetable. Pero los compañeros que te siguen te aplauden solo cuando defendés a ultranza a Néstor y te empiezan a cuestionar cuando planteas temas de debate: “para qué lado jugás, le das con estos números argumentos a la derecha”; y hasta alguno se atrave a decir que tus números están todos mal, y hacen elaboraciones berretas de las estadísticas de Moreno.

Ahora qué hacemos Artemio: ¿no discutimos los límites del modelo?, ¿Aceptamos los datos del Loco y disfrazamos todo porque pensamos que lo que viene es peor? Acusamos a todos los economistas y técnicos del Indec que elaboran los números del aumento de la desigualdad y la pobreza de ser fachos, agrogarcas, traidores, comprados por los bancos y los acreedores. ¡De tener mala leche! Arrojamos intelectuales y profesionales por la borda cada vez que dicen “me parece que esto no está bien”. Tené cuiado que, si sos honesto con tus razonamientos, en cualquier momento te tiran por la borda a vos también.

Salute.

Maximiliano Montenegro

Carta de Maxi para Artemio