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El tsunami de documentos secretos de la diplomacia norteamericana revelados por el sitio WikiLeaks, más allá de sus implicancias políticas internacionales, permiten confirmar la mirada prejuiciosa, prepotente y autoritaria de los Estados Unidos sobre el resto del mundo. Más de dos mil de esos documentos hacen referencia a la Argentina y su gobierno. Se confirma también el nivel de las fuentes de información utilizadas por la delegación yanqui: parte de la clase política argentina y un nutrido grupo de periodistas que exhiben, con orgullo, su asistencia perfecta a las reuniones públicas y confidenciales organizadas por el embajador con más poder en Buenos Aires. “¿Cómo a vos no te invitan ni para el 4 de Julio?”, me preguntó una colega con cierto desdén días antes de la principal celebración norteamericana. Casi todos, los que hacen la política y los que la cuentan, quieren ser interlocutores de “La Embajada”. Aunque más no sea para darle cuerpo a un rumor o hacer mérito soltando opiniones que coincidan con la perspectiva del Imperio. La idea extendida entre políticos y periodistas es que si algo dan, también algo recibirán.

En general la información vinculada a la Argentina, publicada hasta ahora, es pobre y poco relevante. Los grandes medios enfrentados con el gobierno nacional hicieron centro en el “estado mental” de la Presidenta de la Nación como la gran preocupación de la administración norteamericana. Una información que nació en una tapa de la revista Noticias dónde se hablaba de la supuesta bipolaridad de Cristina Fernández. El espionaje realizado por los diplomáticos es de dudosa calidad. El capítulo argentino se parece más a una carpeta de recortes preparada por el Agente 86 que a verdaderos reportes de inteligencia.

También quedaron expuestas algunas charlas públicas y otras privadas. Entre ellas, las críticas de los ex Jefes de Gabinete Alberto Fernández y Sergio Massa a la gestión oficial y a Néstor Kichner en particular. Los cuestionamientos de Fernández fueron realizados en los medios y se sucedieron desde el mismo momento en que se alejó del gobierno como consecuencia del conflicto con el campo. En sus dichos no hay apreciaciones peyorativas ni personales. Fernández sólo se quejó del “goteo” informativo que realiza el diario El País de España con datos de Argentina y lo atribuyó “a los problemas que el Grupo Prisa tiene con el gobierno”.

Lo de Massa, en cambio, ya generó un profundo malestar en el kichnerismo. El dirigente de Tigre que se presenta a sí mismo como “lo nuevo de lo nuevo” y se mostró compungido con la muerte de Kichner, a quien ponderó en sus exequias “por su apasionada militancia”, según la embajadora Vilma Martínez calificó al ex presidente como un “monstruo”, “psicópata” y “matón”. Las expresiones de Massa se sucedieron en una cena realizada en noviembre de 2009 “en casa de un amigo banquero”. Para horror de su esposa, Malena Galmarini, quien le hacía señas para que callase, el intendente Massa se despachó a gusto contra Kichner. Explicó además que el gobierno no tendría posibilidades de ganar las elecciones del 2011. Eso dice Wikileaks que la embajadora le escribió a sus superiores en Washington. Massa dice ahora que no dijo nada de lo que dicen que dijo y que sólo fue a La Embajada a renovar la visa. Si se tratara de un trámite judicial se podría hacer un careo entre Vilma y su amigo Sergio.

El actual Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en algunos cables es sindicado como el Ministro “más amigo” de EEUU, en otros “como otros políticos argentinos está salpicado por rumores de corrupción e incluido vínculos con el narcotráfico”. Francisco De Narváez, rápido como un rayo, salió a pedirle explicaciones. El diputado millonario sabe de lo que habla. El mismo es una fuente privilegiada de La Embajada.

Hay que reconocerle a Elisa Carrió su honestidad brutal. En su momento la líder de la Coalición Cívica se acercó a la representación norteamericana para expresar sus críticas al gobierno. Hasta mandó cartas a otras embajadas extranjeras expresando su visión apocalíptica de la realidad argentina. Cuando se lo recriminaron, ella reivindicó la movida. Con Carrió no hay sorpresa posible. El resto de sus colegas peregrinan a La Meca pero se avergüenzan cuando tienen que reconocer que rezan.

Mauricio Macri también cayó en la volteada. La embajadora escribió que la reunión que mantuvo con el Jefe de Gobierno le sirvió “para recordarnos su brusquedad, su maniquea visión del mundo y su incomodidad con las sutilezas de las comunicaciones interpersonales”. Contó que Macri cortó la reunión a los veinte minutos y que esas cualidades las “comparte con Néstor Kirchner, su gran rival político”. No bien se bajó del avión que lo trajo de regreso de su luna de miel –estuvo en Colombia y México, no en el Líbano como se anunció– Mauricio dijo no recordar el encuentro pero reconoció que ve seguido a la embajadora quien, suele mandarle brownies para su cumpleaños. Otra dulce lección de hipocresía. ¿Qué postre le mandará la embajadora a la Presidenta? ¿Qué masitas recibirá Massa en sus cumpleaños?

Más allá de este aluvión de chimentos, la información difundida por Wikileaks tiene poca relevancia política. Estos documentos están lejos de los informes secretos sobre la matanza de civiles y periodistas en Afganistán o la difusión de la masacre en Kenia que hicieron célebre al sitio de internet. Está claro que Wikileaks expresa el nivel de vulnerabilidad del mayor país del mundo. Ni el poderoso Departamento de Estado, ni la CIA, ni el Pentágono pueden proteger sus comunicaciones. Pero la baja calidad de estos secretos asombra. Está claro que apuntan más a erosionar al presidente Barak Obama que a exponer los entretelones del poder real y sus iniquidades. No son pocos, los que en Estados Unidos, piensan que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, debería renunciar. Los republicanos celebran el peor momento del presidente demócrata. Tal vez lo hacen chocando sus tazas de té.

Nota publicada en el Diario Z del 02.12.10

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El enemigo perfecto

Nota publicada en el Diario Z del 25.11.10

“Estado civil: feliz”. La frase de Mauricio Macri no sólo refiere a su reciente casamiento con la bella empresaria Juliana Awada, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está convencido de que el 2011 será “su año”. Tiene decidido competir por la presidencia de la Nación y sólo le resta resolver, a su regreso de la luna de miel, si unifica las elecciones porteñas con las nacionales. La gran apuesta es convertirse en el principal rival de Cristina Kichner si es que la presidenta, finalmente, decide ir por la reelección. Su asesor electoral, Jaime Durán Barba, lo alentó públicamente: “es el mejor candidato opositor, el más sólido y el menos afectado por la muerte de Néstor Kichner”. Lo curioso es que en el gobierno nacional coinciden con el consultor ecuatoriano: Macri tiene todo para convertirse en el enemigo perfecto. Entre otras cosas, afirman, garantiza la confrontación de dos modelos diferentes y antagónicos.

Un empresario exitoso, un político moderno, recién casado, alegre y pragmático versus la presidenta de la Nación, viuda, sin su aliado incondicional, desgastada por la función pública y acosada por las fuerzas inmanejables del peronismo. Sobre esta simplificación trabajan en el PRO. El escenario que vislumbra Durán Barba sólo tiene tres nombres de peso: Cristina, Macri y Ricardo Alfonsín. Y aspira, claro, a una segunda vuelta sin radicales en carrera.

El asesor macrista piensa que el Peronismo Federal no logrará plantar un candidato con posibilidades y que será Macri quien se beneficie con esa imposibilidad. En efecto, después del portazo de Carlos Reutemann y el crecimiento de CFK en las encuestas, de distintas maneras, el peronismo empezó a cerrar filas detrás de la presidenta. Por esa razón, aunque Macri siempre aspiró a captar parte del voto peronista, el ecuatoriano le sugirió hacer una campaña “desperonizada” al estilo de la que lo depositó en el principal sillón de la Ciudad. También descuenta que Francisco De Narváez volverá al redil. Después de múltiples volteretas (intentó acercarse a Duhalde, Scioli, Reutemann y Cobos, respectivamente) dilapidando capital político y del otro, el empresario multimediático buscará reeditar la vieja sociedad. “El colorado” fue un invitado de lujo en la fiesta donde Mauricio, imitando a Freddie Mercury, se tragó parte del bigote postizo.

Para Durán Barba los problemas que tuvo Macri en la actual gestión no menoscabaron su imagen. Ni los conflictos sociales, ni la toma de colegios, ni los muertos en los derrumbes complican su chance. Tiene la teoría del traje de amianto. “Todas las mediciones lo ubican entre los tres o cuatro dirigentes con mejor imagen en el país”, repite como un catecismo laico el hombre que en los próximos días lanzará un libro con título pretencioso y de manual: El arte de ganar.

Por la Nación o por la Capital

Entre los colaboradores más cercanos del ingeniero conviven dos opiniones. Los que abonan a la estrategia presidencial aseguran que después de su tercer casamiento, el Jefe de Gobierno porteño está en el mejor momento para “ir por todo”. Las razones trascienden el amor. La flamante esposa lo acompañará en la campaña y están convencidos de que su presencia será un antídoto para la imagen fría y pragmática que le devuelve el espejo. Creen además que para bajarse de la pelea nacional y disputar la reelección en la Capital siempre hay tiempo (esto es relativo porque la decisión no puede pasar de marzo). Horacio Rodríguez Larreta, Marcos Peña y Diego Santilli, militan en este grupo. “Además la candidatura presidencial es una cuestión de necesidad política. Cómo hacemos otra gestión con un gobierno nacional que nos boicotea créditos y obras”, confiesan.

Los que piensan que Macri debería apostar a la reelección, argumentan que antes de dar el salto a la presidencia “a Mauricio le conviene consolidar el poder en la Ciudad”. En buen romance: hacer una buena gestión sobre la experiencia de la actual y con los principales lineamientos trazados. En definitiva: demostrar que es un buen administrador y recién después apostar a la presidencia. Abonan esta idea los amigos más antiguos de Macri, los empresarios José Torello y Nicolás Caputo. La diputada nacional Gabriela Michetti, sin resignar sus aspiraciones a la sucesión, no rechaza esta estrategia que para su rival interno, Rodríguez Larreta, es una herejía.

Sobre una eventual doble candidatura, a la reelección en la Ciudad y luego a la presidencia, nadie habla. Es una variante que estudian, por ejemplo, en Proyecto Sur. Pino Solanas, el candidato más peligroso para la continuidad del PRO, podría anotarse en las dos carreras. Todo depende de los acuerdos futuros que la fuerza que lidera el cineasta pueda cerrar.

En tanto, en el gobierno nacional coinciden con Durán Barba. Consideran positivo que Macri se convierta en el principal opositor. Creen que la polarización con el Jefe de Gobierno puede operar positivamente en un doble sentido: terminar de cerrar el apoyo de gran parte del peronismo detrás de la candidatura de CFK y, a la vez, aglutinar el voto “progresista”.

Unificar o no: esa es la cuestión

Macri cree también que la causa judicial por el espionaje telefónico, por la que fue procesado, no llegará a afectarlo. Esta semana la Cámara de Casación le dio la primera alegría: a través de un fallo abrieron la posibilidad para que el juez Norberto Oyarbide pueda ser apartado de la investigación. Al regreso de Beirut, su destino mielero, deberá concentrarse en dos tareas: planificar los recorridos proselitistas por el país (estará durante la semana en la Capital y los fines de semana en el interior) y resolver la fecha de las elecciones en la Capital para que su partido pueda retener el gobierno.

Dos fuentes de la administración macrista ratificaron lo publicado hace un mes por Diario Z. La decisión de unificar está tomada. El argumento es el que más le gusta a Macri: “es una locura que los porteños voten cinco veces en el año y que se haga semejante gasto”. La movida tiene que ver con la conveniencia política. En el PRO creen que la candidatura presidencial de Macri puede empujar hacia arriba al candidato local y, a la vez, sumar votos porteños a la postulación presidencial. Esta idea es la que más le gusta al Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. La ex vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, con mayor intención de voto que su oponente interno, no está preocupada por contar con ése envión y se animaría a dar batalla en soledad.

La unificación de los comicios requiere una ley pero en el PRO descuentan que conseguirían los votos con facilidad. “A casi todos les conviene ya que no hay candidatos muy fuertes a nivel local”, explican. En el Frente para la Victoria de Capital no existen dudas. Son concientes de que el crecimiento de CFK en las encuestas aumenta las posibilidades de hacer una buena elección. Después de la muerte del ex presidente muchos hablan de unidad y aspiran a conformar una alianza con sectores progresistas de la Ciudad. El Senador Daniel Filmus es el primer anotado en la carrera.

En la UCR también apuestan a la unificación. Tienen dos candidatos fuertes a la presidencia (Cobos y Alfonsín) pero no cuentan con un nombre relevante en intención de votos en el plano local. Si el ganador de la interna es Alfonsín, descuentan una alianza con los socialistas.

En la Coalición Cívica, más allá de la imprevisibilidad de Elisa Carrió, también abogan por la unificación. El candidato porteño Adrián Pérez no cuenta todavía con el aval judicial pero la líder del ARI confía en que finalmente le darán el ok. Caso contrario le tocará el turno al “joven y brillante economista” Alfonso Prat Gay. Ambos necesitarán del paraguas de Carrió.

Donde hay menos entusiasmo con el voto unificado es en Proyecto Sur. Solanas lanzará su candidatura a presidente el 7 de diciembre en un acto en Ferro. Afirman que no se lanzarán más nombres al ruedo. Sin embargo, unos días antes la corriente interna Buenos Aires para Todos impulsará a Claudio Lozano para la Capital. El economista de la CTA prefiere competir en soledad. Pino no le sumaría muchos votos y prefiere discutir los temas locales sin la interferencia de la cuestión nacional. Un eventual acuerdo de Solanas con Hermes Binner y Luis Juez cambiaría este esquema. Aunque por ahora la posibilidad de un Frente Progresista con el socialismo pero sin el radicalismo -como sueñan Solanas y Juez- parece lejana.

Existe una variante más a la que Macri podría apelar: unificar las elecciones de Jefe de Gobierno con la elección de Comunas el 5 de Junio. La justificación sería la misma pero en busca de un objetivo diferente. “Todo se resolverá en Marzo”, explican. Seguramente con las encuestas en la mano.

El enemigo perfecto

La vida sin Néstor

Cristina Fernández de Kirchner participa, por estos días, de la reunión del Grupo de los 20 para discutir el rumbo de la economía en el mundo y las posibles reformas del sistema financiero internacional. Pasado el breve luto que se impuso, la presidenta de la Nación asumió el desafío de gobernar sin su aliado incondicional y principal socio político. Aprovechó un par de actos formales para ratificar la dirección de su gobierno – “la profundización del modelo”, como gustan decir en el oficialismo. Dejó en claro que participará directamente en la construcción del armado político y fijará la estrategia electoral. Está claro que también asumirá los riesgos. Pero no sólo la presidenta sufre la ausencia de Néstor Kirchner, los principales dirigentes de la oposición también siente su falta.

Una foto en sepia. Las manifestaciones de pesar expresadas por miles de jóvenes y militantes por el deceso del ex presidente, impactaron de lleno en el ánimo de varios dirigentes del Peronismo Federal. El diputado Felipe Solá fue el primero en sincerarse. “La muerte de Kichner cambia todo”, dijo y agregó: “El que muere rodeado del pueblo por algo será, es así, es la verdad”. Sus frases generaron malestar entre los otros precandidatos: Eduardo Duhalde, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá.

Para colmo, cuando a instancias de Duhalde, elaboraron un documento ratificando sus diferencias con el gobierno el senador Carlos Reutemann –la figurita que mejor cotiza en el universo anti K– se negó a firmarlo. “Hay que desensillar hasta que aclare”, dijo el Lole sorprendiendo a todos al citar a Perón. En ese momento ya había decidido dar el portazo en el Peronismo Federal.

Duhalde contraatacó y anunció el lanzamiento de su candidatura para diciembre. Fue su manera de apurar a todos. Rodríguez Saá y Das Neves aseguran que siguen en carrera. Solá también. Pero el caso del ex gobernador bonaerense es diferente. Pasado el impacto personal que le provocó la muerte de Kichner  –tenía la misma edad y compartieron años de gestión– sus colaboradores ratificaron que no existen conversaciones con el oficialismo. Con todo, Solá es quien tiene más claro cuáles son los límites del espacio que integra. “Es una foto sepia y sin calor popular”, sintetizó un felipista al referirse al último cónclave del PJ disidente. En los próximos meses, estará expectante a la eventual aparición de lo que denomina “terceras opciones” entre el gobierno y el duhaldismo.

Córdoba y Santa Fe. El deceso del presidente del PJ movió el tablero político en el interior. El kichnerismo en las dos grandes provincias agrícolas del centro del país, era casi mala palabra después del irracional conflicto con las entidades del campo. Hasta hace un par de semanas, el Frente para la Victoria estaba obligado a jugar en soledad y con bajísimas chances electorales. Ahora todo cambió.

En Córdoba ya se habla de unidad. La idea es que todo el peronismo vaya a elecciones internas y que luego todos apoyen al ganador. La apuesta contaría con el aval de la presidenta y el okey de José Manuel De la Sota y del gobernador Juan Schiaretti. Los tres coincidieron en un acto en la planta de Renault junto a dirigentes locales del kirchnerismo. El peronismo de Córdoba apoyaría después, sin fisuras, la eventual candidatura a la reelección de CFK.

En Santa Fe se explora el mismo camino. Reutemann y Jorge Obeid, los dos ex gobernadores que tuvo el peronismo santafesino avalarían esa opción si los candidatos del oficialismo (Agustín Rossi y Rafael Bielsa) también lo aceptan. Todos saben que el peronismo dividido no es una opción seria para desbancar al socialismo de Hermes Binner

Adelante Radicales. El cimbronazo en el radicalismo no fue menor. Si bien, todos presentían que el vicepresidente estaría entre los más cuestionados durante el velorio en Casa Rosada, nadie imaginó que Julio Cobos sería el blanco central de la bronca. “Casi ni se acordaron de Duhalde y Clarín”, se lamentó uno de sus asesores. Los pedidos de renuncia que nacieron en los cantitos de la Cámpora se extendieron a algunos dirigentes de la UCR. Cada vez son más los que creen que el doble rol que juega Cleto pasó a ser contraproducente para el partido. El senador Ernesto Sánz está entre ellos.

Por su parte, Ricardo Alfonsín no está solo ni espera. Prepara su lanzamiento –postergado por la muerte de NK– para las próximas semanas. Tiene una carta fuerte para exhibir en la interna. Sólo si él es el candidato, el socialismo de Binner se sumará a un acuerdo electoral. El santafesino ya habría tomado la decisión. De esa manera, explican, consolida el acuerdo con la UCR en su provincia.

Para Elisa. La líder del ARI guardó silencio ante la muerte de su archienemigo. Sólo habló para lamentar el breve duelo de la presidenta. Fiel a su estilo, Carrió vaticinó que no darse más tiempo para asimilar el dolor puede traer consecuencias políticas e institucionales. El futuro electoral de la dirigente chaqueña es incierto. Las razones por las que se fue del Acuerdo Cívico y Social permanecen incólumes. Según reconocen en su entorno, en este momento, está más cerca de reeditar su candidatura presidencial que de cerrar algún acuerdo con radicales y socialistas. Por lo pronto, mantendrá el bajo perfil mientras da los últimos toques a un libro dónde expresará sus propuestas para el país.

Mauricio sigue igual. A pesar de la advertencia de Jaime Durán Barba, su principal asesor electoral: “Nadie le gana a una viuda”, Mauricio Macri no se baja por ahora de la candidatura presidencial. “No cambió nada”, dice. Este fin de semana viajará por el Chaco y Santa Fe en una nueva etapa de su raid proselitista. Sólo cambiaría de actitud si percibe que otro candidato, del peronismo a la derecha –el nombre soñado es Reutemann–, se presenta con posibilidades de derrotar al gobierno. En tanto sigue alentando a sus laderos: Gabriela Michetti y Rodríguez Larreta, en la pelea por su sucesión. Cuando llegue el momento, como Sumo Pontífice del PRO, se decidirá por quien esté mejor en las encuestas.

El gran ausente. El diputado, empresario de medios y millonario, Francisco De Narváez, brilla por su ausencia. Concurrió al velorio pero se mantuvo a prudente distancia. Está en su peor momento. Después de imponerse sobre Kichner dilapidó capital político y del otro a una velocidad vertiginosa. Amagó con su candidatura presidencial a pesar que la Constitución Nacional se lo impide. Luego volvió sobre sus pasos. Se acercó a Cobos, a Macri, a Reutemann y a Scioli, sucesivamente. La mayoría de los sondeos lo ubican lejos, en intención de voto, del actual gobernador bonaerense. Algunos de sus operadores lo abandonaron. En los últimos días, su principal movida política fue denunciar que el gobierno lo persigue.

Plante un Pino, pero ¿dónde? Después de la muerte de NK, Solanas se replantea su futuro electoral. Ir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad o intentar la aventura presidencial. El primer escenario brinda más certezas. En especial ahora que el sueño de un frente progresista junto al socialismo y otras fuerzas de izquierda parece a punto de naufragar. Claro que están los que piensan que sólo su candidatura a presidente daría proyección nacional a la fuerza que lidera.

Hasta la irrupción de miles de jóvenes desfilando frente al féretro de Kichner, Proyecto Sur parecía la única fuerza que lograba atraer a la juventud. El cineasta coincide en algo con el gobierno: la militancia movilizada puede ser clave para ganar una elección.

Como en el gobierno, la oposición siente la falta de Néstor Kirchner. Lo explicó bien Jorge Asís: contra él, todos estaban mejor.

Nota: Esta es la versión completa del artículo publicado en Diario Z del 11 de noviembre de 2010

La vida sin Néstor

Ser joven en Argentina

Los jóvenes fueron los grandes protagonistas de esta semana. En los festejos por el Día de la Primavera, en los distintos parques de la Capital Federal, hubo setenta y cuatro heridos. Algunos de ellos con armas blancas. En general los enfrentamientos tuvieron como origen el ataque de bandas organizadas que concurrieron a los festejos con el objetivo de robar mochilas, camperas, zapatillas y celulares. La intervención de la Policía Federal, aunque tardía, evitó que los incidentes fuesen mayores. Hubo una treintena de detenidos que en pocas horas recuperaron su libertad. La fiesta popular organizada por el gobierno de la Ciudad por poco no terminó con una víctima fatal. El SAME, el servicio médico porteño, funcionó con eficacia en la atención de los chicos lastimados. Con todo, la presencia del estado fue débil y no logró prevenir lo prevenible. No se pudo evitar el consumo de alcohol. La venta de bebidas ilegales a menores tiene restricciones demasiado flexibles. Los pibes que deciden emborracharse reemplazan sin mayor problema a los kioskos por los supermercaditos chinos.

Más allá del regodeo insoportable de los canales de noticias con las imágenes de peleas en los parques, lo que pasó el martes debería abrir un debate profundo. Los jóvenes, habitualmente exhibidos sólo como victimarios, son el segmento etario más expuesto a la violencia. La mayoría de los delitos se comete contra menores de 25 años. Los pibes suelen estar en las dos puntas del delito. Y no alcanza para explicar este fenómeno, el aluvión de chicos que no estudian ni trabajan. Cuatrocientos mil sólo en la provincia de Buenos Aires, según confesó en su momento el gobernador Daniel Scioli. Quién sabe cuántos en la Capital La marginalidad y el desamparo son buen caldo de cultivo de la violencia. Muchos de los actos de agresión y rapiña que se han hecho habituales en los últimos años: la patota que ataca y golpea a un chico para robarle la ropa o el teléfono, son protagonizados también por pibes de clase media. Esos ataques, además, dejan una imborrable secuela de impotencia, bronca y rencor en la víctima que sólo una cuidada orientación familiar pueden mitigar. La familia y la escuela siguen siendo los mejores espacios de contención para potenciales agresores y eventuales agredidos. Una colega me comentó esta semana que su hija le habló de unos grupos de pibes xenófobos que “salen a patear bolivianos”. Así lo llaman: van a lugares dónde suelen ir a bailar inmigrantes y los patean o los apuran para provocar una pelea. Es fundamental que los chicos defiendan sus escuelas, ese espacio clave para la formación e integración. Por lo pronto, basta de asustarse porque los alumnos hacen política. La militancia política es contradictoria con el lumpenaje.

Y las preguntas inevitables: ¿Por qué el Estado falla cuando más se lo necesita? ¿Por qué sólo responde con represión? Cuando escribo Estado no me refiero a la policía. Más y mejor transporte público desde y hacia los lugares de diversión, mejor iluminación, más control de las condiciones sanitarias y de seguridad de esos mismos lugares, castigo a los adultos que promueven el delito entre y contra menores son apenas algunas variantes. Una mayor presencia de asistentes sociales, guardia urbana, docentes y otros empleados públicos ¿No habrían logrado limitar los desmanes del martes? Inspectores a la caza de vendedores de alcohol no hubiesen dado una señal contundente. ¿Qué sociedad estamos construyendo? ¿Qué hacemos para cambiar lo que sabemos está mal? ¿Qué ejemplo les damos? ¿Preparamos a nuestros hijos para cambiar lo que nosotros no pudimos? Mientras tanto, los que siguen poniendo el cuerpo son ellos.

102

La última dictadura militar se ensañó con los niños con el argumento de “salvarlos de la amenaza comunista”. En la misma semana en que terminaron las tomas de Colegios en la Ciudad de Buenos Aires y un día antes de los incidentes del Día de la Primavera, las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la recuperación de la identidad del nieto 102. Según se supo se trata de un joven abogado hijo de una pareja de militantes de la agrupación Montoneros: María Graciela Tauro y Jorge Daniel Rochistein fueron detenidos en 1977 y desde entonces permanecen desaparecidos. Después de estar alojada en la llamada Mansión Seré, Tauro fue llevada a la ESMA donde tuvo a su hijo. El caso no fue sencillo, según lo explicó la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto. El muchacho no quería hacerse la extracción de sangre para determinar su ADN y todavía no acepta su identidad. El juez federal Rodolfo Canicoba Corral, después de que fracasaran algunos análisis, lo convocó a su despacho y, una vez allí, le pidió al joven que le entregara unas prendas. Las muestras obtenidas de esas ropas permitieron la identificación de la familia.

“Hay que darle tiempo, nosotros lo estaremos esperando”, me dijo Alejandro Pedro Sandoval ese día y recordó: “Yo también me negaba, pasó mucho tiempo para que pudiera aceptar mi historia. Tenía sólo una verdad. Ni siquiera sospechaba que era adoptado y defendía a las personas que me habían apropiado porque no me imaginaba el sufrimiento y el dolor que vivía mi familia de origen”. Alejandro es el nieto recuperado número 84 y, como otros jóvenes que recobraron su identidad, tuvo que superar el shock inicial. “Mi historia de infancia fue buena, tuve una buena crianza y eso lo dije en el juicio que terminó el año pasado (con una condena de 16 años de prisión para el apropiador, un oficial de Gendarmería)”. Alejandro contó que también se opuso a que le extrajeran sangre. Incluso “en el primer allanamiento mi apropiador me avisó cuando lo harían y me dio un peine y ropa suya para que se llevaran”. Finalmente el allanamiento se hizo otro día y se pudo determinar la identidad de Alejandro quien, además, aceptó hacerse el ADN.

El poeta chileno Mauricio Redolés, relata un cuento chino a la medida de la tragedia que vivimos los argentinos. “Un tipo empieza a perder la memoria. La familia nota el mal y lo lleva al doctor. El médico no sabe que hacer y el hombre empeora. Nadie puede curarlo hasta que aparece un curandero que dice que lo tratará con éxito. El curandero pide a la familia que lo deje a solas con el hombre durante un día. Al cabo de la jornada, el paciente ya estaba en vías de sanar. Lo último que recuerda el hombre en este proceso de recuperación de la memoria, es justamente que había perdido la memoria y que un curandero milagroso le había ayudado a recuperarla. Entonces furioso entra a su casa a buscar un machete y sale en busca del curandero”. Tratamos de olvidar que olvidamos. La memoria es peligrosa y, a la vez, indispensable.

Nota publicada en el semanario Z del 23 de setiembre

Ser joven en Argentina

El traje de amianto

En un mes cinco vecinos de la Ciudad de Buenos Aires murieron en accidentes que pudieron evitarse. Tres jóvenes perdieron la vida cuando se derrumbó el gimnasio al que concurrían en Villa Urquiza el pasado 9 de agosto y hace una semana, dos chicas fueron aplastadas cuando cedió el entrepiso de un boliche en Palermo. La protesta estudiantil no encuentra vías de solución: todavía hay una veintena de colegios tomados y se sumó un paro de maestros y profesores. En tanto, la comisión investigadora de la legislatura porteña comenzará a citar a personas vinculadas a las escuchas telefónicas ilegales por las cuales el Jefe de Gobierno está procesado y espera del juicio oral. Esta sucesión de problemas, que harían tambalear al político más experimentado, no afectan el sueño presidencial de Mauricio Macri. Todo lo contrario, lo refuerzan.

Los principales colaboradores del Jefe de Gobierno porteño se muestran confiados en que superará el tsunami de inconvenientes: “la mayoría de la gente le cree a Mauricio”, dicen. Con esa convicción, apenas volvió de su viaje por algunas capitales europeas, Macri aceptó varias entrevistas dónde dio una versión completamente opuesta a la que sostienen estudiantes y legisladores de la oposición. “Los que protestan son una pequeñísma minoría (20 o 30 sobre miles)”; “el presupuesto está ejecutado en un 56 por ciento”; “los que nos critican fueron los que declararon la emergencia educativa en el 2007 porque dos de cada tres escuelas tenía problemas”; “hicimos 940 obras”; “revertimos diez años de decadencia”; “invertimos en infraestructura escolar más que en los gobiernos de Telerman e Ibarra”, disparó. Cerca de Macri creen que esta semana las tomas de escuelas cederán. El plan de obras que presentó el ministro Esteban Bullrich, que recoge la mayoría de los planteos de los secundarios, y el malestar de muchos padres por la extensión de la medida de fuerza serán decisivos para cerrar el conflicto.

Tampoco muestran señales de alarma ante las consecuencias de las dos tragedias sucesivas. “Desde el Estado se hicieron bien las cosas. Esto no es Cromañón. Aquí no hubo corrupción ni coimas para no controlar”, aseguran. Sin embargo en el caso de Villa Urquiza quedó en claro que, más allá de la irresponsabilidad del ingeniero a cargo de la obra lindera al gimnasio, no se hicieron los controles adecuados y se desoyó un pedido de intervención realizado por la UOCRA. Y relación al boliche Beara todavía no se explicó por qué hubo nueve inspecciones y ninguna detectó irregularidades. En tanto la cuestionada Agencia Gubernamental de Control suspendió los permisos de espectáculos en boliches calificados como “casas de fiestas privadas”. La oposición señala que durante la gestión PRO se autorizó la realización de un centenar de recitales en esos “boliches disfrazados”.

Según un coronel macrista, más allá de las chicanas, la comisión legislativa que investiga las escuchas ilegales no provocará mayores zozobras. Es más, algunos legisladores oficialistas creen que podrán demostrar en base a diversos testimonios que el juez federal Noberto Oyarbide, a cargo de la investigación judicial del caso, tiene intencionalidad política. Contarían con varias personas que ratificarían la versión por la cual el magistrado anunció que “se llevarían puesto” al Jefe de Gobierno meses antes de su procesamiento. Esto reafirma la idea que el PRO quiere instalar en la sociedad: Macri es víctima de una conspiración política orquestada por el gobierno nacional. Insisten con que se producirá “el efecto De Narváez”, cuando el dueño del canal América fue vinculado a la causa de la efedrina y semanas después ganó la elección en la provincia de Buenos Aires.

Aunque en las antípodas ideológicas del Partido Obrero, el análisis que hacen los dirigentes del PRO es de impronta troskista: “cuanto peor, mejor”. Ni los derrumbes con sus secuelas de muertos, ni las protestas de estudiantes y docentes, ni la investigación sobre el espionaje telefónico harán mella en la candidatura. Están convencidos de que no pagarán costos políticos. Según esta línea argumental, en la Capital Federal, los que apoyaron al Jefe de Gobierno lo seguirán haciendo y los habitantes del interior del país –ajenos a los conflictos porteños– seguirán valorándolo positivamente. Su exitosa gestión en Boca, las intensas recorridas por el país y las apariciones públicas hacen la diferencia. Explican que muchos lo siguen ubicando lejos de la política y eso es un plus importante.

Los dos aspirantes a la sucesión en la capital argentina, el Jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta y la diputada Gabriela Michetti, tanto por convicción como por conveniencia alientan la candidatura presidencial de Macri contra viento y marea. En off no se dan tregua y en on defienden al Jefe que tal vez tenga que decidir “a dedo” entre ambos. Coinciden en que el electorado se dividirá en tres tercios: Kirchnerismo, UCR y aliados y Peronismo Federal en alianza con el PRO. Imaginan una segunda vuelta entre Néstor o Cristina y Mauricio, en la cual se impondrían. La ausencia de candidatos “con votos” y atractivos para el electorado independiente en el peronismo disidente (Duhalde, Solá, Das Neves y Rodríguez Saá) determinará la necesidad de una alianza con el PRO. “Ya demostramos que se le puede ganar a Kirchner si nos juntamos”, dicen. Sólo la participación de Carlos Reutemann podría modificar este planteo. Mauricio a Presidente y De Narváez a la Gobernación, una suerte de Unión PRO recargada con Duhalde en la distancia y todo el peronismo anti K alrededor.

Según esta proyección el traje de candidato de Mauricio Macri estaría revestido de amianto. Ese material que resiste los ataques del fuego pero que contiene elementos contaminantes. Los especialistas aseguran que su uso prolongado provoca irreparables daños a la salud. La última dirigente que usó la metáfora del traje de amianto fue Hillary Clinton quien, al poco tiempo, era desbancada por Barack Obama como candidata demócrata a la presidencia.

Nota publicada en Diario Z del 16 de setiembre.

El traje de amianto