El escorpión y la rana

Cristina Fernández de Kirchner eligió una vieja y conocida fábula para explicar el conflicto que mantiene con Hugo Moyano. “Están tratando de pinchar el bote (en el que está la Argentina) con la lógica del escorpión”, dijo. Este miércoles desde la Plaza de Mayo, el líder camionero respondió con todo: comparó al gobierno con una dictadura y de querer sustituir a Perón y Evita. El acto se asemejó más a un lanzamiento político que a una concentración gremial. “El peronismo no es verso”, advirtió. El líder de la CGT se asigna un rol relevante en la discusión interna del PJ por la sucesión presidencial. Su gran apuesta es Daniel Scioli. Nadie parece percatarse que faltan tres años para esa discusión que se adelantó inexplicablemente.

La fábula de la rana y el escorpión tiene origen desconocido aunque muchos se la atribuyen a Esopo. No fue una elección casual. Vale recordarla: el escorpión quiere cruzar un lago, con ese objetivo se acerca a una rana y le pide que lo traslade en su lomo. La rana, como es previsible, se niega. “Me vas a picar”, le dice. El escorpión trata de convencerla con un argumento más que razonable: “si te pico en mitad del lago, nos ahogaríamos los dos. Cómo voy a hacer tal cosa”. La contundencia del argumento disuade a la rana que acepta. En mitad del lago, la rana siente el pinchazo del aguijón. Antes de hundirse junto a su pasajero, reclama: “¿Por qué me picaste? Moriremos los dos! A lo que el escorpión responde: “no lo pude evitar, es mi naturaleza”. No es muy difícil saber quién es el escorpión y quién la rana. En este caso ambos pertenecen al peronismo y pelean por su representación. Son  considerados por propios y extraños los dirigentes más poderosos del país. Transitaron juntos casi diez años como aliados estratégicos y ahora son encarnizados enemigos. El origen de la ruptura tiene múltiples versiones y una sola consecuencia: altísima conflictividad política y social de imprevisibles consecuencias. Para seguir con las metáforas: en el bote, o sobre el lomo de la rana, viajan 40 millones de argentinos.

En su discurso del martes pasado, la presidenta de la Nación habló de la existencia de operaciones para desestabilizar a su gobierno; le asignó intencionalidad política al paro de camioneros y condenó los métodos extorsivos para expresar reclamos. Incluso dejó entrever que existía una movida golpista. Fue su respuesta al paro de transporte de combustible con piquetes en las refinerías la semana anterior. Además desde el gobierno se aplicó multas y se denunció a Moyano y a su hijo ante la justicia federal.

El camionero respondió desde un palco en la Plaza de Mayo con igual dureza: acusó a la presidenta de soberbia; de lucrar con la resolución 1050 (que permitía vía indexación rematar inmuebles) durante la dictadura; de creerse “salvadora de la Patria”; de meter miedo; de expresar un gobierno dictatorial; de no cumplir con los planes de vivienda que anunció varias veces; de discriminar a los trabajadores; de extorsionar a otros dirigentes sindicales para que no se acerquen “al Negro Moyano” y de querer sustituir a Perón y Evita.

El camionero fustigó también al Ministerio de Trabajo (“No tiene autoridad moral”) por “convalidar fraudes” y tener empleados tercerizados y también le pegó a sus rivales gremiales: dijo que eran “gerengados, más gerentes que delegados de los trabajadores” y agregó, en referencia a Antonio Caló de la UOM, que si gana la CGT se convertirá en un ministro del Ejecutivo.

Moyano reiteró, desde el palco, su reclamo por la modificación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias (una bandera legítima que sabe comparten dos millones de trabajadores con salarios altos); por la generalización de las asignaciones familiares; pidió también más plata para los jubilados y hasta que estaticen el Banco Hipotecario para hacer viviendas.

Abajo lo ovacionaba una multitud de camioneros. Casi no existió presencia de gremios importantes en la Plaza. Los militantes coreaban: “Hugo…Hugo…”. Habían cambiado los carteles de “Clarín miente” por los de “Cristina miente” y los pedidos de reelección que corearon, hace menos de un año, por silbidos e insultos a la presidenta.

Hubo un mensaje tranquilizador. Moyano dijo: “Cristina no se va a ir del gobierno hasta que se cumpla el mandato”. Y luego agregó: “como yo voy a renovar mi cargo (en la CGT) tampoco me voy a ir”. Después citó a Perón en aquello de “para un argentino no hay nada mejor que otro argentino”. Minutos antes, en San Luis, la presidenta también hizo un llamado a la concordia “esto no es River-Boca, necesitamos ganar todos”.

No hay nada más lindo que la familia unida.

Nota publicada en Diario Z en su edición del 28.06.2012

 

 

 

 

 

 

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El escorpión y la rana

La batalla final? Los Moyano vs CFK

Paro de 72 horas en el transporte de combustibles y amenaza de extener el conflicto a todas las modalidades del transporte y en todo el país. También advertencia de movilizar cien mil camioneros a Plaza de Mayo. Esa fue la respuesta de la flia Moyano a la negativa de los empresarios a otorgarles el 30 por ciento de aumento y del gobierno a eliminar el impuesto a las ganancias.

Después de responderle a través de un dirigente desgastado como el vice Amado Boudou, varios ministros del gobierno hablaron de extorsión, y que el Estado garantizará el abastecimiento. Preparan denuncias penales y una fuerte respuesta política. Lo cierto es que los dos dirigentes políticos más poderosos de la Argentina, y ex aliados estratégicos, se preparan para una batalla final.

Moyano cree que no sólo quieren correrlo de la conducción de la CGT, también “me quieren meter preso”, le dice a sus íntimos. Por eso va por todo, y el va por todo es el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. La pelea es política y con caracteríticas desestabilizadoras. La lógica de “ella o yo”, amenaza con abrir una batalla de imprevisibles consecuencias.

Los métodos de Moyano, hay que decirlo, son los que el gobierno aplaudía hace algunos meses. En medio se desarrolla una feroz interna en el peronismo, basta ver las declaraciones de Mariotto contra Scioli. El peronismo, otra vez, como escenario de una lucha feroz. Aquí mi comentario de esta mañana en Vorterix, 103.1  Esta historia continuará, no sabemos cómo.

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La batalla final? Los Moyano vs CFK

Al maestro con cariño

Están invitados, la idea es honrar la memoria de uno de los mayores poetas argentinos. Cómo anticipo de la charla, un poema.

EL COÑO ES UNA HERIDA ABSURDA

Reir todos

al mismo tiempo

alrededor de la cuna.

Aullar todos

al mismo tiempo

alrededor de la mesa.

Llorar todos

al mismo tiempo

alrededor del féretro.

 

(De El uso de la palabra, ed. Lumen y en diversas antologías)

 

Al maestro con cariño

Cambios

Termina una semana con cambios. La presidenta Cristina Kirchner decidió pasar el área de Transporte a la órbita del Ministerio del Interior. Florencio Randazzo tendrá el desafío de lograr que el servicio sea eficiente. En gobierno hablan de premio al ministro que armó la agencia de Seguridad Vial que, más allá de la alarmante cifra de accidentes con víctimas fatales que se registra en Argentina, es el primer intento serio de enfrentar esa suerte de catástrofe diaria que se viven en rutas y calles del país. También a su trabajo con los documentos de identidad y la identificación de personas desde su nacimiento. Es decir fue el gestor de pequeñas cuestiones que mejoraron la vida a las personas. La parada no será sencilla. Los antecedentes dramáticos son: un funcionario impresentable como Ricardo Jaime; una tragedia evitable como la de Once y un sistema de subsidios a los empresarios del sector sin control del Estado. Por lo pronto ya  hubo una buena señal, Mauricio Macri y Daniel Scioli aceptaron integrar una suerte de ente tripartito para coordinar el transporte en el área metropolitana. Se trata además de los dos dirigentes con mayor entidad política después de la presidenta.

El otro cambio es la renuncia de Daniel Reposo a su candidatura a Procurador General. Ni su CV ni su historia lo distinguían para el cargo. En especial para reemplazar a un hombre de tanto peso en el Poder Judicial como Esteban Righi. Su postulación fue un error político que, ante el seguro revés en el Senado, se enmienda con una renuncia. Más allá de las acusaciones que lanzó en diferentes misivas el ex candidato, lo cierto es que su salida de escena se “justa y necesaria”. Su mayor capital era la lealtad. Está bien que no alcance. En su momento Néstor Kirchner nombró a notables juristas para reemplazar a los esperpentos nombrados durante el menemismo en la Corte Suprema. Lo de Reposo era un paso en sentido inverso. La nueva candidata es la doctora Gils Carbó, que se desempeña como fiscal desde el 2004.

Por último: el anuncio de la pesificación del plazo fijo de la presidenta. Sin entrar ahora en consideraciones extensas sobre la fortuna de la mandataria, que se multiplicó en la última década. Era incongruente que se le exigiera a la población no comprar dólares con esos datos en las declaraciones juradas. Está claro que lo que vale son las políticas a largo plazo y no los ejemplos aislados, pero el anuncio es también un reconocimiento de un error. La lucha contra la evasión, el lavado y la salida de capitales no se dirime “reprimiendo” a los pequeños compradores que no mueven el amperímetro de la fuga. Las medidas además estuvieron mal comunicadas y peor ejecutadas. Que CFK diga que pesifica es un intento de predicar con el ejemplo. Veremos qué hacen los fieles y los ateos de su credo. Pero vale. En una democracia los ejemplos valen. Un funcionario que vive modestamente y no se aleja de la gente; un ministro de salud que visita los hospitales y habla con los médicos y enfermeros o un secretario de transporte que se sube a un tren; no son la solución pero marcan un camino. Una intención. En ningún gobierno deberían olvidarlo.

Cambios