El Martín Fiero

Editorial 29.5.2012 Una respuesta a las preguntas (Audio gentileza Vorterix)

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El Martín Fiero

41 comentarios en “El Martín Fiero

  1. adriana dijo:

    Reynaldo, como ciudadana de este pais “bipolar”, agradezco tener aún alguna voz, como la tuya para poder pensar, charlar, discutir, yo te escuche en los premios, y tambien escuche algunos comentarios y pensé igual que vos, no registraron nada o registraron lo que quisieron, destacando y sacando de foco tus comentarios. Pero lo que no saben es que algunos aun tenemos memoria. Gracias !!!

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    1. Nicolás Berazategui dijo:

      A mí me pasa lo mismo!!!! Comparto totalmente lo que decís, sobre todo esta frase, dirigida a algunas personas: “registraron lo que quisieron”

      Un beso

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      1. Raquel dijo:

        FELICITACIONES REYNALDO , POR EL PREMIO Y POR TUS CONCEPTOS QUE SON LA AUTENTICA REALIDAD QUE MUCHISIMOS CIUDADANOS SIN MICROFONO OBSERVAMOS Y NOS LLENA DE IMPOTENCIA,ES COMO VOS DIJISTE ANOCHE EN EL PROGRAMA DE TN SI ESTAS A FAVOR DE ALGUNA MEDIDA DE GOBIERNO TE DICEN QUE SOS K,ES TAL EL FANATISMO EN CONTRA QUE NO TE QUIEREN DEJAR SER LO MAS OBJETIVO POSIBLE,TAMPOCO ESTOY CON EL FANATISMO A FAVOR DEL GOBIERNO PORQUE LA VERDAD NO AYUDA A QUIEN SE QUIERE FAVORECER A SUPERAR LO QUE ESTA MAL,CONCLUYENDO 678 POR UN LADO Y 876(LANATA) POR OTRO SON TAN PREVISIBLES LO QUE VAN A DECIR QUE NECESITAMOS ALGUIEN LO MAS OBJETIVO POSIBLE.SUERTE

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  2. EXCELENTE ANÁLISIS

    Ahora sí, excelente análisis el que hace aquí Reynaldo Sietecase.

    Sobre esos principios de revalorización de la búsqueda de la verdad y de la difusión periodística de la verdad como función principal del periodismo podríamos tener periodismo del mejor, tal vez por primera vez en Argentina.

    Desde esa base lo invito a que sin dejar de ocuparse de los temas del día y de otros temas que pueda tener ya en agenda o que puedan surgirle, investigue como periodista la verdad de la llamada “intervención” al INDEC.

    Lo invito a que destine muchas horas de trabajo y mucho esfuerzo a llevar a cabo sobre eso una investigación profunda que ningún periodista ha encarado todavía, siendo un tema muy importante sobre el que existe mucha confusión y muchos mitos, y que sería bueno que se aclarara lo antes posible, entre otras razones para dar tiempo a que durante la actual gestión de gobierno, con una composición parlamentaria favorable, pueda debatirse una nueva ley estadística que tenga por objetivos la profundización de la democratización de las estadísticas iniciada en enero de 2007, y la veracidad y credibilidad de las mismas.

    Ricardo Patricio Natalucci
    DNI 8464942
    Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
    Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
    Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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  3. rodrigo fino dijo:

    Exclente editorial. Mi respeto y admiracion por tu trabajo. Me sorprende el autoritarismo que se esgrime en muchos casos para sustentar alguna idea, a veces bastante endeble, y no aceptar criticas, lo curioso es que ahora se ve esto desde algunos periodistas y medios. Preocupante. Felicitaciones por el premio.

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  4. Gisele dijo:

    Reynaldo, la verdad que entro siempre a leerte y te escucho cuando puedo en la radio, porque sos de las pocas voces en los medios con las que me identifico, por la neutralidad y por la coherencia en cada palabra y en cada idea.
    Sólo esta vez debo disentir, pero SOLO en el hincapié en el hecho de cuestionar “también” a los grupos económicos. Si bien estoy de acuerdo en que esto último es necesario, creo que el momento político que estamos viviendo amerita que nos paremos en otro lugar. Pienso que, si no están dadas las condiciones para que el Estado sea cuestionado, entrevistado y criticado, no hay lugar para el debate serio, no hay ida y vuelta de ideas, y lo mas grave, no hay respuesta frente a tragedias como las de Once (es tristísimo que las únicas respuestas “oficiales” que nos lleven al debate vengan de programas con panelistas y no de quien tiene el bastón presidencial).
    Debe ser una garantía que el Estado controle tanto a los grupos económicos como a las empresas subsidiadas que nos brindan servicios de transporte, luz, gas…etc. a los argentinos, y que por los hechos y la falta de respuestas serias, podemos decir que evidentemente ese control no existe.
    Hoy me pararía en otro lugar a preguntar, porque, el Estado se maneja con nuestro dinero, los laburantes, que los votamos para que gobiernen en nuestro nombre… los grupos económicos se manejan con el dinero que ellos mismos producen; por lo tanto, sinceramente viendo todo lo que aconteció y la falta de “poner la cara” frente a las situaciones que nos angustian a todos, a mi como ciudadana me importa “un pomo” con qué plata se maneja el monopolio de medios, si mato no se cuantas personas en los 70, si apoyo tal o cual dictadura, a quién obedece y si sus hijos son hijos de desaparecidos. Pararnos en el pasado para justificar el presente hoy confunde a mucha gilada que no discierne entre la lealtad a un ideal y la coherencia. Estamos justificando con “los malos” de los poderes económicos, a “los malísimos” que habiendo hambre y miseria en el país van a repartir medias a chicos sin zapatos en un país totalmente devastado por una dictadura doblemente más extensa que la de la argentina.
    La historia de quienes son los mismos de siempre, los garcas… quienes tenemos memoria y votamos con el cerebro y no con el corazón, lo sabemos. Por eso me parece muy interesante la postura actual del Sr. Lanata, que…será contradictorio con su discurso de toda la vida, pero… realmente es interesantísimo el lugar donde se para a hablar. No es lo mismo “PPT” por canal13, que por telefé. Definitivamente, sigue mojando la oreja a los poderosos, y sigue irritando a los mediocres. Lamento el cruce que todo esto generó entre 2 grandes del periodismo que realmente admiro. Espero haber sido clara con la idea, es dificil volcar esto en textos en horas de trabajo!
    Saludos y que sigan los éxitos!

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    1. Nicolás Berazategui dijo:

      Es verdad que ante el mamarracho del kirchnerismo, Clarín, La Nación, Perfil y similares quedan como “los buenos de la guerra” con su discurso (repito: discurso) en favor de la institucionalidad. Pero por más desastroso que sea este gobierno, NADA justifica que para hacerle la contra haya que unirse a tipos así, porque si después de que todos juntos logren “ganarle” a los K, los más “independientes” de “los buenos”, como Lanata, quisieran separarse, los “capitanes” les van a decir algo así como: “Cómo que ahora nos vuelven a criticar???!!!! Si ganamos la guerra gracias a nosotros!!!! Ustedes son tres progres de M!!!” Y Lanata y los otros dos “progresistas C” (contracara de los “progresistas K”) van a quedar como “los nuevos malos”, y los históricos del Grupo Clarín como “los buenos de toda la vida”

      Entiendo que a la mayoría de la gente le importa tres rábanos que si Clarín fue cómplice de la dictadura, o no; y que si los K fueron guerrilleros, o no, mientras la economía ande bien (por cierto, deberíamos tener un sistema semiparlamentario: la economía y la política exterior, para el Presidente, elegido por voto directo; y la política interior y las cuestiones sociales, para el Primer Ministro, presidente del partido más grande en el Congreso. Así nadie o casi nadie votaría “por la economía”). En fin, volviendo a lo que estábamos, aunque eso ahora no le importe a nadie, cuando toda esta locura pase, va a valer la pena no haber transado ni con los K, que son abiertamente malos; ni con el poder económico, que son lobos con piel de cordero

      Un abrazo

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    2. Pablo_Van dijo:

      Los grupos económicos no plantan semillas de plata en una huerta y después sacan los billetes. El dinero sale de los “laburantes” tanto para el estado como para las empresas. Que digas que no te importa con qué plata, ni si alguien mató “no sé cuántas personas en los 70” te pinta como persona. Eso es lo que sos.

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  5. Juan Manuel Nieto dijo:

    Sietecase = único periodista objetivo (esencia de la profesión). Lanata = panqueque que olvidó lo que debe hacerse. Sos un GENIO Sietecase y te escucho todas las mañanas porque considero que sos uno de los pocos, sino el único, periodista que recuerda lo que es su profesión.

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  6. mariana fernandez dijo:

    Reynaldo, gracias por la explicaición, queda clarísimo, no esperaba menos de quien realmente se merece esta premiación. Extraño mucho tu opinión, tus análisis, tu voz en medio de “los bandos”. Volvé a alguna am!!, no puedo escucharte, y te sigo desde hace no se, más de 6 años, y en estos tiempos, no nos merecemos tantos como yo, del interior, perderte el rastro.

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  7. Martin dijo:

    Estimado Reynaldo diciento siempre con vos pero te respeto. Con respecto a que los periodistas deben ser testigos y no fiscales es un buen principio en una democracia hecha y derecha en donde no se limpian al fiscal y a un juez para proteger a un Vicepresidente! En nuestro pais se manipula la justicia! Estoy seguro que no te consta porque vivis en una burbuja de ingenuidad y si no vivis en una burbuja de ingenuidad remangate y comenza a hacerte cargo de un periodismo fiscal ya que ESTAMOS HUERFANOS DE ESTADO FISCALIZADOR roban en nuestras narices ya a cara descubierta declarando en las declaraciones juradas y dejenado los propios fiscales dejar caducar la apelacion! Y vos mientras contas y narras lo que pasa! No ese periodismo es para una democracia! No te olvides que un presidente cayo en Estados Unidos por un periodista! Vamos! Yo vi la nota a De Narvaez! No me parecio una nota punzante que lo pusiste en aprietos es mas gano la eleccion para mi a vos te cerraron el programa por otra razon que pudo ser politica pero no a instancias de de Narvaez y menos en esa nota en tres poderes! Me encantaria escuchar la opinion de De Narvaez al respecto! Hay que ver que paso con Vila y Manzano que son los mayoritarios en el canal! Y como te dije en otra nota el poder economico cual es hoy? EL PODER ECONOMICO ESTA EN EL GOBIERNO Y SUS AMIGOS NEO MILLONARIOS! Roban a cara descubierta mi casa y yo periodista y dueño tambien de casa tengo que hacer de testigo! Por favor!

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  8. Laura dijo:

    Hola Reynaldo
    Lei tu respuesta a la Lanata y me gustaria preguntarte si pensas que en el caso Watergate los periodistas actuaron de testigos?. Me parece que como periodista deportivo, de espectaculos, corresponsal de guerra, cronista, movilero podes actuar de testigo ahora si elegis un periodismo mas comprometido con la politica y la economia de tu pais hay momentos en que la historia reclama al periodismo correrse del lugar del mero testigo y esto tampoco significa tomar posicion. Yo por ejemplo no conozco la inclinacion politica de los dos periodistas que desenmascararon el caso ( lo que quiero ejemplificar es que ellos no sentaron posicion e hicieron bandera de ser progresistas o democratas o republicanos honestos) pero si se que vieron que se estaba jugando sucio con el pueblo al cual todos pertenecemos y lo sacaron a la luz.

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    1. EN EL CASO WATERGATE LOS PERIODISTAS ACTUARON COMO TESTIGOS ACTIVOS (INVESTIGADORES), O COMO OPERADORES

      Reynaldo Sietecase en su editorial de respuesta a Jorge Lanata apela a una metáfora en la cual el término real es el periodismo y el vehículo metafórico es el sistema de roles usuales en un juicio.

      En ese sistema, los roles de fiscal y defensor son intrínsicamente sesgados -debe ser así, en eso se basa el sistema-, mientras que los testigos no deben serlo. Ese es el mensaje que entiendo que busca transmitir Sietecase con su metáfora.

      Adicionalmente un testigo puede ser más pasivo o más activo: Un testigo simplemente dirá lo que vio o escuchó tal vez casualmente, y su interpretación de los hechos, otro testigo podrá tener características de verdadero investigador, y corresponde éste al llamado periodismo de investigación.

      A veces se presenta falsamente como periodismo de investigación lo que en realidad es una operación política o económica encubierta, para la cual hasta se pueden haber plantado pruebas u ocultado información importante.

      Cuando se trata en cambio de periodismo de investigación genuino, por la búsqueda de la verdad y para hacer conocer al pueblo esa verdad para mejorar la sociedad, estamos ante el periodismo más elevado.

      He invitado aquí mismo en el comentario 2 a Reynaldo Sietecase a practicar el tipo de periodismo más elevado, en un caso de alcance mundial, urgente, arriesgado, y sumamente difícil (más que el “Watergate” de Bob Woodward y Carl Bernstein, más que aquella “Operación masacre” de Rodolfo Walsh).

      Es una oportunidad.

      Tal vez pronto sepamos si se anima a afrontar eso, o se queda en el periodismo algunos escalones más abajo, lo que de todas formas sería digno si lo hace sin ocultar información.

      Ricardo Patricio Natalucci
      DNI 8464942
      Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
      Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
      Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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  9. pablo dijo:

    HOLA REYNALDO…. HACE TIEMPO TE ESCUCHABA ACA EN MENDOZA PERO AHORA NO SE SI ESTAS EN EL DIAL DE ESTA CIUDAD…. TUVE EL AGRADO DE ESCUCHARTE EN DIRECTO EN LOS FIERROS Y DIGO EL AGRADO PORQUE ME PARECIO EL MEJOR DISCURSO DE LA NOCHE, EL MAS INTELIGENTE Y CREO QUE POR AHI PASA LA COSA… PREGUNTAR PERO A TODOS, AL PODER DE LOS POLITICOS Y AL PODER DE LAS CORPORACIONES…. ESTOY SEGUROS QUE SI ENCONTRARAMOS RESPUESTAS SATISFACTORIAS DE AMBOS BANDOS ESTE PAIS SERIA DE UNA BUENA VEZ UN PAIS SERIO… TE FELICITO Y ME PARECES DE LOS MAS CREIBLES POR ESTOS DIAS… QUE SIGAN TUS DISCURSOS Y FRASES COMO LAS DEL DOMINGO… ABRAZO

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  10. AguanteJauretche dijo:

    Habida cuenta de que las sorbeteadas de zoquetes hacia Nuestro Gentil Anfitrión no cesan (eso sí, matizadas por algunas minoritarias críticas a la “ingratitud” del Susodicho hacia el habitante del Palacio Estrugamou que no hace más de dos años tildara a Ricardito Kirschbaum de “Genuflexo” y de “Hombre que siempre dice que sí a Magneto” y ahora lo lleva a su programa como un ejemplo más de “Periodismo In The Pendiente”), mi reflexión acerca de este premio a Nuestro Gentil Anfitrión va a tener más vocación de preguntas por las que no espero respuestas, aunque me agradaría que alguien, sino el Premiado me las responda.

    De modo que ¡¡¡¡Responda, Sietecase!!!!!:

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata recibió financiamiento de la SIDE cuando la presidía Fernando De Santibáñez para solventar su fallido sitio Data 54? (Noticia dada a conocer por el Gran Actual Amigo y Biógrafo Luisito Majul, que nunca desmintió ni siquiera en sede judicial)

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata es una suerte de Emperador de los cheques sin fondos, que llegó a cagar al mismísimo ex dueño de Veraz cuando eran socios en la revista Veintiuno (luego Veintidós, luego Veintitrés)?

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata dijo hace no más de 10 años que nunca volvería a escribir en Página 12 porque según él en aquellos tiempos ese diario pertenecía a Magneto, es decir, que por carácter transitivo nunca trabajaría en un medio de Magneto?

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata a los empleados que tuvo en Data 54 les pagó con cheques sin fondos que por supuesto nunca cobraron?

    ¿Es verdad que si bien Jorgelín MaLanata presentó quiebra en el 2006 siempre conservó su mansión en Punta del Este, que según él mismo declaró vendió para fundar el diario Crítica de Cristina?

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata financió desde el primer momento el diario Crítica con dineros del Fundidor Serial De Empresas Antonio Mata, uno de cuyos logros fue el vaciamiento de Aerolíneas Argentinas? (Hecho que hace poco Jorgelín reconoció públicamente)

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata negó casi hasta último momento la participación de Antonio Mata en Crítica aduciendo que “sólo era un anunciante fuerte del diario”? (Cabe consignar que en el sitio web del diario aparecía un aviso de “Air Pampas”, una aerolínea que Mata quería que el gobierno de Cristina le autorizara a operar, y que al no lograr su cometido la línea editorial del diario se mostró contraria a la renacionalización de Aerolíneas Argentinas)

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata les prometió a muchos periodistas que reclutó para formar el staff de Crítica “por lo menos 2 años de estabilidad, porque el financiamiento está cubierto”, y que al año de salir se salió del diario dejándolos en manos de Antonio Mata? (Muchos de esos periodistas tenían trabajo estable en otros medios y seducidos por la promesa de Jorgelín renunciaron)

    ¿Es verdad que Jorgelín MaLanata comenzó a negociar su incorporación al Grupo Clarín cuando dijo aquello de que él ponía del lado del más débil, que “Es Clarín”?

    ¡Responda, Sietecase!

    Hagamos una conferencia sobre la prensa.

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  11. Guiver dijo:

    ¿Que es un periodista que se cree fiscal? ¿Uno que tiene que parecer independiente y criticar parejo para que moleste, pero no tanto? ¿Ser critico pero con cuidado? ¿Es el periodismo independiente que admiten los testaferros K, el grupo informativo propagandistico más grande de Argentina? Tus aclaracione no se entienden

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  12. En medio de la polvareda que levantan las guerras mediáticas entre «el poder de los medios» y «los medios del poder» (con nosotros los ciudadanos como rehenes que, además, financiamos esa guerra con impuestos que deberían usarse para educar mejor a las nuevas generaciones), en medio de todo eso premian a un periodista que dignifica a la profesión manteniéndose al margen de esa puja que nada tiene que ver con el periodismo.

    Te felicito Reynaldo, no solo por tu lucha cotidiana por los principios en los que creés -y compartís con muchos argentinos-, sino por tus valores y tu idoneidad. Adelante, gracias por aportar todos los días tu grano de arena para construir una sociedad en la que la gente piense por sí misma, sin dogmatismos que le impidan ver toda la amplitud y complejidad de la realidad. Eso nos hace verdaderos ciudadanos, y no simples giñoles fácilmente manipulables.

    Julián Chappa · Editor

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  13. Tito dijo:

    Reynaldo, muchas gracias por el link, ya lo había escuchado en Vorterix (por internet), pero es bueno tenerlo, y hacerlo escuchar a muchos necios, que desde uno u otro lado, asumen la propiedad de la verdad, y como dices: la verdad es la primera cosa que muere o pierde trascendencia en estas contiendas absurdas, prosaicas y que retrotraen a épocas oscuras ( inquisición,… dictadura…. etc). Yo pegue en mi face, tu mensaje del Hilton en la entrega de los M.F. Esta muy bueno.
    La prueba de que generaste un debate muy groso, es que tipos como Lanata, nos sorprendan con su reacción; que anoche con María, Sloto y Ernesto, se lleva esta discusión a planos ricamente atractivos, que la posición de Tenembaum sea la de la de desviar el eje hacia un sentimiento de los periodistas dolidos, “atacados”, etc. y no la de la VERDAD…la primera que muere…como lo mencionaste de Pérez-Reverte. Soy medico, y lo que importa es que el paciente sane, no que dirán de como ejerzo la profesión…
    Bueno… para no hacerla larga, la dejamos para un eventual encuentro en tu Rosario. Soy el padre de Gonzalo Escobar, amigo de tu hijo…
    Un abrazo.

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  14. pablo dijo:

    Lo del cuarto poder no es un eufemismo.A pesar de que muchos periodistas se cansen de decir que sus jefes no les dictan lo que escriben; asi como son subjetivos; son siempre funcionales a algo o a alguien. Sino no se entienden estos enfrentamientos entre pares.
    Grondona-Verbitsky; Sarlo-Forster; Majul-Morales; Sietecase-Lanata: representan solo lo que expresan sus ideas o estamos en presencia de la reaccion de toda una corporacion a la que no le gusta ser criticada y le resulta comoda la funcion de fiscales.

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  15. El Poeta Manco dijo:

    Felicitaciones Rey…
    Te saludo desde España, de donde te sigo. Sólo recordarte que desde arriba Oscar te sonríe cómplice mirando su reloj.
    Un abrazo.

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  16. Eduardo dijo:

    En las antípodas de la cómoda poltrona del híbrido atestiguar de Reynado, el “Yo acuso” de Èmile Zola se yergue como la cumbre de la obra periodística comprometida con la verdad. Con esa verdad sin miedos ni relativizaciones que hacen hoy día de las opiniones, posiciones mojigatas de pretendido filosófico perfil del absoluto académico: Mi verdad, tu verdad, la verdad.
    …Se acabó, Francia ostenta ahora esa mancha en la mejilla y la historia escribirá que semejante crimen social fue posible bajo su presidencia. Pero si ellos se atrevieron, yo también me atreveré. Diré la verdad, porque prometí decirla si no lo hacía plenamente y por entero la justicia. Mi deber es hablar, no quiero ser cómplice. Mis noches se verían asediadas por el espectro del inocente que, padeciendo el más horrible suplicio, expira un crimen que no ha cometido. Y a usted, señor presidente, le gritaré esa verdad, con toda la fuerza que me da mi rechazo de hombre decente. En su honor, quiero suponer que usted ignora esa verdad. ¿Y a quién pues, iba yo a denunciar esa pandilla malsana de verdaderos culpables sino a usted, el primer magistrado del país?
    …Pero la carta se alarga, señor presidente, y ya va siendo hora de concluir.
    Yo acuso al teniente coronel Du Paty du Clam de haber sido el diabólico artífice del error judicial, quiero creer que por inconsciencia, y de haber defendido posteriormente su nefasta obra, a lo largo de tres años, mediante las más descabelladas y delictivas maquinaciones.
    Acuso al general Mercier de haberse hecho cómplice, cuando menos por debilidad de carácter, de una de las mayores iniquidades del siglo.
    Acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas evidentes de la inocencia de Dreyfus y de haber echado tierra sobre el asunto, de ser culpable de ese delito de lesa humanidad y de lesa justicia con fines políticos y para salvar al Estado Mayor, que se vela comprometido en el caso.
    Acuso al general De Boisdeffre y al general Gonse de ser cómplices del mismo delito, el uno sin duda por apasionamiento clerical, el otro quizá por ese corporativismo que convierte al Ministerio de la Guerra en un lugar sacrosanto, inatacable.
    Acuso al general De Pellieux y al comandante Ravary de haber realizado una investigación perversa, esto es, una investigación monstruosamente parcial que nos depara, con el informe del segundo, un imperecedero monumento de cándida audacia.
    Acuso a los tres expertos en escrituras, los caballeros Belhomme, Varinard y Couard, de haber redactado informes mendaces y fraudulentos, a menos que una revisión médica declare que estos señores padecen una enfermedad de la vista o mental.
    Acuso a los servicios del Ministerio de la Guerra de haber promovido en la prensa, particularmente en L’Éclair y en L’Écho de París, una abominable campaña a fin de desorientar a la opinión pública y encubrir sus propios errores.
    Acuso, por último, al primer consejo de guerra de haber violado el derecho al condenar a un acusado basándose en una prueba que permaneció secreta, y acuso al segundo consejo de guerra de haber ocultado esa ilegalidad, por decreto, cometiendo a su vez el delito jurídico de absolver conscientemente a un culpable. Al lanzar estas acusaciones, no ignoro que me expongo a que se me apliquen los artículos 30 y 31 de la Ley de Prensa del 29 de julio de 1881, que castiga los delitos de difamación. Pero me arriesgo voluntariamente. En cuanto a las personas a las que acuso, no las conozco, nunca las he visto, no siento hacia ellas ni rencor ni odio. Para mí sólo son entes, espíritus de perversión social. Y el acto que ahora ejecuto no es más que un medio revolucionario para acelerar la explosión de la verdad y de la justicia.
    Solo anhelo una cosa, y es que se haga la luz en nombre de la humanidad que tanto ha sufrido y que tiene derecho a la felicidad. Mi ardiente protesta no es sino un grito que me surge del alma. ¡Que se atrevan, pues, a llevarme ante los tribunales y que la investigación tenga lugar a plena luz del día!
    Entretanto, espero. Acepte, señor presidente, mi más profundo respeto.
    Mi más profundo respeto Señor Zola
    PD: El texto completo se publicó en L’Aurore el 13 de enero de 1898.

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    1. J¨INFORME…!

      La función esencial del periodismo no es preguntar, ni acusar, ni fiscalizar. La función esencial del periodismo es informar. Informar sobre hechos de actualidad. Y aunque vaya a sonar a tautología yo agregaría que es informar prioritariamente sobre hechos de actualidad de los cuales la población no está informada y que sean de su interés.

      Hagamos un razonamiento: Imaginemos que un periodista está descansando en la playa y ve llegar desde el mar a un hombre sobre una balsa, y el hombre le dice que es un sobreviviente de un naufragio reciente del cual se sabía pero que tras buscar intensamente durante cuatro días ya se pensaba que nadie había sobrevivido.

      He allí la noticia. “Hay un pasajero del transatlántico que vive”, y probablemente no haya acusación que hacer a nadie.

      Cuando alguien le dice a Rodolfo Walsh que “hay un fusilado que vive”, allí ya está la noticia. A partir de allí si es el propio Rodolfo Walsh el que decide investigar mejor aún, ya que lo suyo entonces será periodismo de investigación -que es, podría decirse, el grado más alto del periodismo-. Pero si Rodolfo Walsh hubiese decidido limitarse a publicar que hay un fusilado que vive ya estaría cumpliendo su cometido periodístico. Faltaría en cambio a su deber ético de periodista si sabiendo que hay un fusilado que vive lo ocultara.

      La falta de Jorge Lanata, de Marcelo Zlotogwiazda, de Nelson Castro, de Maximiliano Montenegro, de todos y de cada uno de los periodistas argentinos, no es -para dar el ejemplo que conozco- que no pregunten a la presidenta o al poder económico sobre el INDEC, no es que no acusen a Moreno o al FMI sobre el INDEC, es que sabiendo que hay otra versión sobre los hechos vinculados a la intervención del INDEC en enero de 2007, diferente a la que dan los medios y diferente a la que da el INDEC, y que es una versión muy documentada, la ocultan.

      Acusan y ocultan información. Y el problema no está en que acusen, sino en que ocultan información documentada.

      Un periodista adicionalmente puede acusar… como cualquier persona.

      Cualquier persona puede acusar, con total independencia de su profesión u oficio.

      Émile Zola acusa como persona. Como escritor le da a su escrito calidad literaria. Como periodista informa.

      El valor cívico de “J´Accuse…! consiste en que el ciudadano Émile Zola acusa.

      El valor literario de “J´Accuse…! está en el nivel de arte que alcanza el escritor Émile Zola con las palabras.

      El valor periodístico de “J´Accuse…! reside exclusivamente en lo que el periodista Émile Zola informa.

      Ricardo Patricio Natalucci
      DNI 8464942
      Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
      Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
      Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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      1. pablo dijo:

        Sres. Eduardo y Ricardo, los felicito por la calidad y altura con la que plantean sus comentarios. Participo leyendolos con gran satisfaccion. Salud!

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      2. Eduardo dijo:

        En mis frases previas a los fragmentos del “Yo acuso” expreso el sentido del comentario. No fue ni será nunca mi intención ni mi método, escindir a la persona de cualquiera de sus condiciones y/o atributos, la considero una integralidad consciente e incosciente, un universo inescindible y toda pretención de lo contrario implica a mi manera de ver, la posibilidad de manipular a las partes para condiconar el todo.
        Argumentar que el periodismo es atestiguar se me antoja semejante a comprar un helado en cucurucho, comer el cucurucho y tirar el helado. Saludos

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      3. Un diálogo imaginario puede ayudar a clarificar las cosas:

        (comienzo del diálogo):

        -Para mí sin duda el mejor químico de la historia fue Aleksandr Borodin –dice un sabio.

        -¿Aleksandr Borodin? –pregunta incrédulo alguien que acaba de oír esa opinión.

        -Claro, ¿acaso no ha escuchado usted su segundo cuarteto para cuerdas?

        -Es bellísimo, ya desde el primer movimiento es mi cuarteto de cuerdas favorito, pero entiendo que eso no significa que haya sido Borodin un gran químico, sino que indica en todo caso que ha sido un gran músico.

        Se produce un incómodo silencio.

        -Cada persona –acota entonces el sabio muy seriamente- es un universo inescindible y toda pretención de lo contrario implica a mi manera de ver, la posibilidad de manipular a las partes para condiconar el todo.

        (fin del diálogo, conclusiones)

        Si perdemos la capacidad de analizar suceden estas cosas, y es allí donde confundimos al periodista con el fiscal, a la humorada fácil con el razonamiento, al helado con el cucurucho.

        Si la función del periodista fuera acusar, entonces el periodista que ve llegar al náufrago no puede dar la primicia salvo que encuentre algo de qué acusar a alguien. Está limitado en su capacidad de informar por la necesidad de acusar.

        En cambio si el periodista no es fiscal sino testigo nada le impide investigar, profundizar, y debe informar de todo lo que haya averiguado, y llegado el caso si hubiera algo de que acusar podrá de todos modos hacerlo como ciudadano, o podrá dejar que sea la información que ha brindado a la sociedad como periodista la que acuse.

        Ricardo Patricio Natalucci
        DNI 8464942

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      4. Eduardo dijo:

        Es muy interesante el ver como de ambos lados, se hacen esfuerzos denodados para diferenciar a un periodista de una persona.

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      5. No se observa que “de ambos lados” se hagan “esfuerzos denodados para diferenciar a un periodista de una persona”, ni se encuentran argumentos que avalen la hipótesis de la existencia de tales esfuerzos. Muy por el contrario, tanto del lado de quienes con una metáfora basada en roles jurídicos sostienen que el rol del periodista es ser fiscal acusador, cuanto del lado de quienes consideramos que el rol del periodista es informar y por ende en la metáfora ser testigo, se está hablando siempre de roles de personas, y un intento argumental en contrario llevaría al absurdo paradójico de considerar que fiscales y acusadores no son personas.

        Hasta los periodistas que contrariando claramente su misión de informar se dedican a ocultar información (para citar un ejemplo que conozco a fondo ocultan la existencia de la causa 15552/07 sobre el INDEC que tramita desde hace tres años el juez federal Canicoba Corral y cuyo texto está completo en Internet), hasta esos periodistas son evidentemente personas y nadie pone en duda que sean personas. Lo que no son es buenos testigos, ya que el testigo no debe ocultar información y mucho menos cuando el ocultamiento de esa información impide el conocimiento de la realidad..

        El problema no radica entonces que se esté diferenciando a un periodista de una persona (desde que eso no se hace), sino que el problema radica en que los periodistas se han apartado de su misión de informar, y aún aquellos que como Reynaldo Sietecase en sus discursos adhiera a la interpretación correcta, en la práctica hacen lo contrario. Su frase “la credibilidad es como el himen” [1] es un claro ejemplo de eso, ya que esa frase puede ser parte de la estrategia de un fiscal pero no es natural al rol de un testigo.

        Ref.: 1) http://www.reynaldosietecase.com.ar/2008/08/06/historia-del-himen/

        Ricardo Patricio Natalucci
        DNI 8464942
        Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
        Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
        Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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      6. Eduardo dijo:

        Una persona lleva en si el cúmulo de todas sus capacidades, subsumirla en una por el hecho de ser periodista es restar en vez de sumar. Ninguna metáfora de rol jurídico quiere sostener que el rol de periodista es el de fiscal acusador, lo que si quiere decir la metáfora es que el que puede lo más, puede lo menos. Ud que adhiere al rol excluyente que Reynaldo le da a su profesión, se queja de lo que no ve el testigo, rol pasivo arbitral, camuflador, escurridizo, sobrevolador de la realidad, con forzada pretensión de ausencia de sujeto. Ud le regala la posibilidad de ser un observador tuerto que mira lo que “puede o quiere” Nadie oculta información, solo no se la ve, no se es testigo y basta.
        Reynaldo Sietecase no dijo ni “mu” sobre la “campaña de prensa” del caso Ciccone, no fue testigo de nada en ella, cumplió con su rol de periodista, que no es acusar, buscar, arrinconar con la verdad, es solo la de ser testigo. Pero resulta que cuando sucedieron los hechos, él no estaba presente.

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      7. La metáfora a la que recurrió Reynaldo Sietecase -y que en realidad, como bien explica el propio Sietecase, es una cita de Tomás Eloy Martínez-, tiene como término real al periodismo y como vehículo metafórico al sistema de roles usuales en un juicio, y utiliza claramente las palabras fiscal y testigo[1].

        Para llegar a la versión o interpretación que usted presenta ahora -pero que intuyo que fue su interpretación desde el primer momento-, harían falta dos cosas:

        Por un lado aceptar como premisa válida aplicable a todo que “el que puede lo más, puede lo menos” -cosa que dudo mucho que pueda hacerse ya que es fácil encontrar contraejemplos v.g.: Un bruto gigante le muestra a usted que puede abrir con una mano las compuertas de una represa, y a continuación se ofrece para abrir el reloj de bolsillo que le dejó a usted su abuelo para que no tenga que llevarlo usted al taller del relojero. Le dice: “si pude abrir las compuertas como no voy a poder abrir esa tapita”

        ¿se lo permitiría?-

        Por otro lado haría falta que ser fiscal fuera más que ser testigo, y en la realidad no es así, sino que son dos roles diferentes, si se quiere complementarios.

        Tal vez la mejor demostración de esto que digo sea una simple y clara conclusión lógica: si ser fiscal fuera poder más y ser testigo fuera poder menos, y quien pudiera más pudiese menos, entonces no harían falta testigos o bien el propio fiscal podría ser a la vez testigo.

        Creo que la disparidad de puntos de vista no radica en esencia en lo que pensamos que debe ser el mejor periodismo sino en lo que pensamos que es ser fiscal y ser testigo.

        Y de una interpretación errónea del rol de fiscal y testigo surgen errores como creer que le estoy restando al periodismo en vez de sumar, o que le estoy regalando algo al mal periodismo.

        Ahora con esto queda claro que no me quejo de lo que no ve el testigo sino que reclamo al testigo que no simule no haber visto lo que ha visto. No le regalo nada sino que le exijo.

        El rol de testigo es el más exigente y exigido: Contrariamente a lo que usted parece creer, de entre los roles de fiscal, defensor, y testigo, el de testigo es el único que tiene la obligación de decir lo que sabe. El fiscal puede legalmente ocultar hechos o circunstancias que de saberse podrían favorecer al acusado, el defensor puede legalmente ocultar hechos o circunstancias que de saberse podrían perjudicar a su defendido. Uno y otro pueden legalmente simular, sobreactuar, fingir, porque sus roles son como los roles de dos actores en el teatro. El testigo en cambio no puede legalmente hacer nada de eso, el testigo no puede legalmente ocultar nada que el fiscal, el defensor o el juez consideren que puede ayudar a esclarecer la verdad. El testigo puede ir preso por ocultar hechos, inventarlos, o distorsionarlos.

        Es un error también creer que el rol de testigo es intrínsecamente pasivo, o creer que el único tipo de testigo es el presencial.

        -¿Por qué no dijo que escuchó los disparos?
        -Porque no los escuché… llegué a casa recién a las 23:15
        -Pero sabía de los disparos por su esposa!. ¿Por qué fingió no saber nada de los disparos?

        Puede ir preso por eso.

        -Señor Nelson Castro, ¿Por qué fingió públicamente que los problemas del INDEC comenzaron en enero de 2007 siendo que usted había sido advertido ante más de cincuenta testigos incluyendo a un miembro de la Corte Suprema de Justicia de esos problemas ya años antes, durante la presidencia de Eduardo Duhalde, y eso está absolutamente documentado y filmado y está absolutamente documentado y filmado que usted en el año 2002 dijo que era algo gravísimo?[2]

        Puede ir preso por eso.

        -Señor Jorge Lanata, ¿Por qué a partir de enero de 2007 usted fingió públicamente que los problemas del INDEC y las distorsiones del IPC comenzaron con la intervención siendo que usted mismo fue el autor del artículo que alertó al gobierno de Néstor Kirchner de lo que estaba sucediendo en el INDEC desde gobiernos anteriores y usted mismo dejó allí constancia de que esos problemas databan de décadas atrás?[3]

        Puede ir preso por eso.

        -Señor Marcelo Bonelli, señor Marcelo Zlotogwiazda, señor Roberto Navarro, señor…

        Hay decenas de periodistas, de entre los más conocidos, que están involucrados. Pueden ir presos por eso. Formaron parte sustancial de un complot para instaurar una falsedad recurriendo inclusive a lo que menos debe recurrir un periodista, un testigo, que es ocultar hechos documentados.

        Yo los acuso como ciudadano, porque ellos a sabiendas de la importancia de esa información la ocultaron como periodistas, la ocultaron como testigos.

        Obs.:
        1) http://www.diarioz.com.ar/nota-9869-martin-fierro-por-reynaldo-sietecase.html
        2) http://www.indec.com.ar/causa_15552_07_T200710251325ar.htm
        3) http://www.jorgelanata.com/documentos/editoriales/08-04-06-1-El%20Indec%20de%20Yrigoyen.pdf

        Ricardo Patricio Natalucci
        DNI 8464942
        Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
        Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
        Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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      8. Eduardo dijo:

        Señor, he leído su denuncia, larga, detallada, acusatoria por doquier, lo que me hace comprender que guarda para sí como ciudadano la posibilidad que le niega al periodismo.
        Comparto todo lo que Ud dice sobre el INDEC previo al 2003, pero queda Ud invalidado cuando descubre que sus acusaciones son al solo efecto de salvaguardar lo realizado por la gestión actual. No me voy a explayar pero le solicito me explique como con una inflación del 12% al 14% anual se pudieron firmar paritarias en un promedio de 25% anual. Gracias

        PD Le suplico que si me va a decir que es parte de una política de aumento del salario, me libere de continua con el debate

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      9. Eduardo dijo:

        En el día del periodista, saludo al tipo al que obsequio mis críticas más crudas. Él me cede el lugar donde hacerlas en forma democrática y plural. Es este lugar tan simbólicamente importante como exponente del dar la cara y bancarse lo que cualquiera diga gratuitamente que, tan pequeño e insignificante frente al gran público radial y televisivo, se yergue como la mácula de honradez.
        Muchos periodistas tienen sus blog, pocos dejan opinar, muy pocos. Sé lo doloroso que es recibir críticas despiadadas, como sufre el narciso engordado por las lisonjas que derraman los fans y que nos la hacen creer. Bueno, en honor a todo ello, te ofrezco un fuerte abrazo Reynaldo

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      10. Señor Eduardo, siendo yo amante de la libertad, antes que nada le ruego que se sienta usted libre de continuar o discontinuar el debate en cualquier momento y según usted lo prefiera, de la misma forma en que yo me sentiré libre de decir lo que pienso sin condicionamientos de ninguna índole.

        Si relee usted lo que he escrito aquí mismo en este blog y en este tema verá que no guardo para mí la posibilidad de denunciar como ciudadano, sino que muy por el contrario destaco para todos la posibilidad de denunciar como ciudadanos por igual.

        Si además de eso visita mi sitio web verá que tampoco es verdad que yo defienda la gestión actual del INDEC, y en el mismo sentido si es usted usuario de twitter podrá ver en mi cuenta @RPNatalucci un comentario destacado por mí mismo como favorito en el cual el 22 de julio de 2011 escribí lo siguiente:

        La frase “Estas cosas las salió a explicar el Indec ya en 1987” es de antología. Edwin e Itzcovich son dos delincuentes. informeurbano.com.ar/Noticia/2514// [1][2]

        Le aclaro que cuando digo Edwin e Itzcovich me refiero a la Directora General y al Director Técnico actuales del INDEC, es decir los dos más altos directivos de la gestión actual del INDEC.

        Ref.:
        1) http://informeurbano.com.ar/Ana-Mar%C3%ADa-Edwin,-Norberto-Itzcovich,-el-INDEC-y-las-consultoras-privadas/2514/
        2) https://twitter.com/RPNatalucci/status/94428129921208320

        Ricardo Patricio Natalucci
        DNI 8464942
        Ex supervisor de campo del INDEC 1980-1982
        Ex supervisor de metodología y fórmulas de cálculo del IPC del INDEC 1983-1985
        Ex asesor de la Secretaría de Planificación de Presidencia de la Nación 1986-1991

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  17. fersaku dijo:

    Hola Reynaldo, te sigo en VX y me parece muy bueno tu programa, si bien no siempre concuerdo con tus opiniones. Te mando el link de una respuesta en LN a lo que dijiste en los martin fierros.
    http://www.lanacion.com.ar/1479550-blindarse-contra-las-preguntas
    No la pude leer con profundidad, pero hay un argumento central que se me hace atendible en cuanto a no poner en un plano de igualdad al estado y a los privados.
    Un afectuoso saludo, y que sigan los éxitos.
    F.

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  18. Eduardo dijo:

    Nacional y popular

    Por Martín Kohan

    02/06/12

    San Martín era fibroso, rígido, inflexible, muy marcial. Vicentico es en cambio más bien laxo, cansino por lo general, romántico en algunos momentos. Basta con cotejar la manera en que Torre Nilsson filmó a San Martín, actuado por Alcón, con la manera en que Martín Rejtman filmó a Vicentico, actuando de sí mismo, para calibrar por completo el contraste. ¿Qué es lo que hacían entonces los Granaderos a Caballo de San Martín tocando, la otra tarde, un tema de los Fabulosos Cadillacs? Los vi por televisión, y me quedé perplejo. ¿Qué clase de enlace existe entre el regimiento patrio y el ska? ¿Qué otra cosa, además de la provisión de metales al soplo, conecta a esta soldadesca histórica con el ritmo en festichola del divertimento contemporáneo? De entre todos los ejecutantes, el baterista es el que más me llamó la atención: no se limitaba a tocar y nada más; se copaba. Los otros seguían el ritmo, se dejaban ganar por el entusiasmo, pero en lo fundamental se abocaban al deber de tocar sus instrumentos como se aboca cualquier soldado a cumplir con cualquier deber. El baterista iba más allá, lo suyo rozaba el desborde, se mordía con los dientes un labio, sacudía ojos y brazos; la melena, de tenerla, se habría agitado.

    Sabemos cuáles son las razones por las que un regimiento militar cuenta con una banda de música en sus filas. Son razones delicadas, incómodas en más de un sentido. Según parece, en la guerra, en el fragor de los combates concretamente, brotan impensados amedrentamientos, vacilaciones que nadie diría, muchas dudas donde antes imperaba lo seguro. No es que medre el patriotismo, es que el buen cagazo se impone. La música recia y vigorosa es muy útil, en casos así, para recobrar impulso y redoblar bríos. Un pelotón de ejecutantes firmes que subraye el ritmo de marcha contribuye a que los combatientes desistan de tomarse el raje.

    Lejos de la cruenta lid, ahora tocan una canción de los Cadillacs. ¿Qué ha pasado? Ha pasado que es 25 de mayo y una fiesta nacional se desarrolla. Y se desarrolla atenta a que en lo nacional no falte lo popular. Porque decimos “nacional y popular” ya con tanta costumbre, con tanta naturalidad y fluidez, que no solemos preguntarnos por la “y”; es decir: por las cosas que los conectan, que aseguran el carácter popular de la nación y el carácter nacional del pueblo. En esa articulación, qué duda cabe, se juega mucho. Por eso habría que detenerse, por caso, en la figura del granadero baterista, para indagar en ese enlace como es debido.

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    1. PatricioB dijo:

      Es tanto y tan doloroso lo que tendrìa que comentar sobre lo que han convertido a la Repùblica Argentina (que ya no es màs repùblica porque los tres poderes no existen), y en particular a nuestras FFAA, gracias a la patriotica gestiòn de la Comandante Teresa y su ignoto y patètico sucesor, que me ahogo en mi propio vòmito de asco con tan solo hilvanar alguna idea para expresarla aqui.
      Ya desde hace un tiempo he preferido mantenerme en silencio, acumulando bronca y esperando pacientemente la oportunidad propicia para desahogarme y obrar en consecuencia.

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  19. Bill de Caledonia dijo:

    Abrazo Reynaldo!!! Hoy decías que es tan sospechoso el periodista que critica siempre como el que no critica nunca. Discrepo. Me parece sospechoso únicamente el periodista que se autocalifica como independiente y no dice desde qué lugar habla. No es tu caso, claramente: se sabe desde dónde hablás, por eso se valoran las críticas y los elogios (auqnque podamos disentir tantas veces).

    Desde el “periodismo militante” también se critican cosas (seguramente menos), cualquiera que cada tanto vea 678 o escuche Radio Nacional puede darse cuenta. Pero están parados de un lado y eso se conoce públicamente, guste o no, no esconden una falsa asepsia periodística.

    Monteagudo se paró del lado de la revolución, Arlt del lado de la locura, Walsh del lado del pueblo reprimido. Y hoy, tenemos un Lanata a sueldo de Magnetto, felicitado por Cecilia Pando y aplaudido en los cacerolazos de Recoleta y Belgrano. Las cosas van quedando mucho más claras.

    Abrazo militante!

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  20. Eduardo dijo:

    ¿El día de lo qué?

    Por: Martín Caparrós
    07 de junio de 2012

    Celebramos. Hoy es 7 de junio y dicen, entonces, que en la Argentina es el día del Periodista –y ponen periodista con mayúscula. Me encanta que sigamos teniendo días para cada cosa: una supervivencia de tiempos medievales y cristianos en que el calendario venía ritmado por distintos santos que representaban cada cual su asunto. Medievales y cristianos, entonces, hoy nos celebramos. ¿A santo de qué?

    A cada cual le toca el santo que se merece. Se sabe que nosotros periodistas nos celebramos hoy porque el 7 de junio de 1810 apareció el primer número de la Gazeta de Buenos Ayres: nos ponemos, así, bajo la advocación de su primer jefe, el doctor Mariano Moreno. Esa Gazeta era un diarito chiquitín que empezaba con declaraciones de principios: “Una exacta noticia de los procedimientos de la Junta, una continuada comunicación pública de las medidas que acuerde para consolidar la grande obra que ha principiado, una sincera y franca manifestación de los estorbos que se oponen al fin de su instalación y de los medios que adopta para allanarlos, son un deber en el gobierno provisorio que ejerce, y un principio para que el pueblo no resfríe en su confianza, o deba culparse a sí mismo si no auxilia con su energía y avisos a quienes nada pretenden, sino sostener con dignidad los derechos del Rey y de la Patria, que se le han confiado. El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de estos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos”.

    La cita es impecable -y también deja claro que la revolución de Mayo no se presentaba como revolución- y ha sido citada hasta el hartazgo. Lo cual no tendría nada raro si no fuera porque el mismo doctor Moreno escribió, en un texto reservado, que “la doctrina del gobierno debe ser con relación a los papeles públicos muy halagüeña, lisonjera y atractiva, reservando en la parte posible todos aquellos pasos adversos y desastrados, porque aún cuando alguna parte los sepa y comprenda, a lo menos la mayoría no los conozca” y que, para eso, “debe disponerse que la semana en que haya de darse al público alguna noticia adversa, ordenar que el número de Gazetas que hayan de imprimirse sea muy escaso…”.

    Va de nuevo: nuestro santo patrón del periodismo, un funcionario oficial, decía que el gobierno debía “reservar” –callar– en su medio de prensa “todos aquellos pasos adversos y desastrados, porque aún cuando alguna parte los sepa y comprenda, a lo menos la mayoría no los conozca”, y que para eso lo mejor era imprimir pocas Gazetas.

    Esta cita, que se cita tanto menos, viene del Plan Revolucionario de Operaciones, el texto más debatido de la historia argentina. Perdido durante mucho tiempo, su primer manuscrito conocido apareció en 1896 en el Archivo de Indias de Sevilla cuando Eduardo Madero investigaba viejos papeles para preparar su proyecto de construcción del Puerto Nuevo de Buenos Aires. Y durante décadas se debatió si realmente lo había escrito Mariano Moreno. Ahora quedan muy pocos que lo nieguen. Yo, hace treinta años, me enfrenté a esa duda cuando escribí una novela –Ansay o los infortunios de la gloria– que incluye fragmentos de ese texto. Y, más allá de las sesudas disquisiciones de los historiadores, terminé de convencerme de su autenticidad cuando leí el prólogo al Contrato Social que escribió y firmó Mariano Moreno.

    Cuando la Patria naciente se encontró con que tenía una imprenta, la de los Niños Espósitos, al secretario de la Junta se le ocurrió la idea de publicar un periódico –la Gazeta– y libros. El primero, el libro inaugural argentino, fue una edición del Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau. El Contrato era, para Moreno, un “libro inmortal, que ha debido producir a su autor el justo título de legislador de las naciones”. Pero eso no le impidió censurarlo: “Como el autor tuvo la desgracia de delirar en materias religiosas, suprimo el capítulo y principales pasajes donde ha tratado de ellas”, escribió en su prólogo. Eso me convenció: visiblemente, su creencia en el fin que perseguía era suficiente para justificar todos los medios. Por eso, en el segundo número de la Gazeta, Moreno explicaba que la libertad de expresión tenía límites claros: “Los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso si no se le da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión, y a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto”.

    El que había escrito eso podía escribir en el Plan famoso: “¿Quién dudará que a las tramas políticas, puestas en ejecución por los grandes talentos, han debido muchas naciones la obtención de su poder y de su libertad? Muy poco instruido estaría en los principios de la política, las reglas de la moral y la teoría de las revoluciones quien ignorase de sus anales las intrigas que secretamente han tocado los gabinetes en iguales casos; y, ¿diremos por esto que han perdido algo de su dignidad, decoro y opinión pública en lo más principal? Nada de eso: los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice”.

    Y, enseguida: “El menor pensamiento de un hombre que sea contrario a un nuevo sistema es un delito por la influencia y por el estrago que puede causar con su ejemplo, y su castigo es irremediable. Los cimientos de una nueva república nunca se han cimentado sino con el rigor y el castigo, mezclado con la sangre derramada de todos aquellos miembros que pudieran impedir sus progresos…”, escribió en el Plan de Operaciones, y poco después mandó a fusilar a Liniers y compañía. Y, en esos días, en sus instrucciones a Juan José Castelli: “En la primera victoria que logre dejará que los soldados hagan estragos en los vencidos para infundir el terror en los enemigos…”.

    Y, de nuevo en el Plan, sobre cómo presentar las noticias y opiniones: “Estos y otros discursos políticos deben ser el sistema y orden del entable de este negocio, figurándolos en la Gazeta no como publicados por las autoridades, sino como dictados por algunos ciudadanos, por dos razones muy poderosas: la primera, porque conociendo que esta doctrina sea perjudicial, se ponga a cubierto el Gobierno de estas operaciones, echando afuera su responsabilidad, bajo el pie de ser la imprenta libre; la segunda, porque debe labrar más cuando se proclamen unos hechos por personas que suponen los gozan, en quienes no deben suponer engaño alguno, y este ejemplo excitará más los ánimos y los prevendrá con mayor entusiasmo”.

    Aquel morenismo incluía todos los truquitos jacobinos. Y se puede discutir si son inevitables cuando se pretende cambiar un sistema político, si hay otras formas, si ese fin justifica esos medios, si esos medios corrompen cualquier fin, pero para eso hay que empezar por aceptar que eso existe y contarlo. La discusión sobre el morenismo es –puede ser– también la discusión sobre las vanguardias de los sesentas y setentas y, más en general, sobre la idea de revolución en la modernidad y sus posibilidades actuales y futuras pero, para eso, hay que empezar por aceptar que eso existe y contarlo. Si no, no hay debate: hay sólo morenismo, la insistencia en lo peor de ese nosotros, la ocultación de la parte de la realidad que no nos gusta. Que parece ser una de las formas en que están construyendo, en estos días, la famosa Memoria. Que parece ser, muchas veces, la forma en que seguimos leyendo la historia –y, por lo tanto, el modo en que seguiremos escribiéndola. Que parece ser, justamente, la forma en que funciona buena parte de la prensa que hoy festeja.

    El doctor Moreno pone el doble discurso, la censura, el engañito en nuestro origen, nuestras primeras letras patrias. Lo celebramos, hoy, al celebrarnos. “Los pueblos nunca saben, ni ven, sino lo que se les enseña y muestra, ni oyen más que lo que se les dice” decía, entre otras cosas, nuestro santo patrono. Feliz día, colegas, compañeros.

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