La voluntad popular

Nota: Primero las disculpas del caso, siempre subo mis notas de Diario Z el mismo día en que se publican pero esta vez estuvo muy complicado por laburo, cosas personales y la presentación de mi libro en Rosario. La nota ahora quedó un poco desfasada con el anuncio del vice. (A propósito están dolidos por igual los pejotistas más ortodoxos y los sectores más de izquierda del kirchnerismo) Igual me parece que el artículo contiene algunas cuestiones que permiten seguir debatiendo.

 

“Vamos a someternos, una vez más, a la voluntad popular”. No abundan las casualidades, menos en política, la presidenta de la Nación eligió esa frase para anunciar su intención de ser candidata a la reelección. Someterse al veredicto de las urnas compone la esencia del sistema democrático. Quienes soñaban con el retiro de Cristina Fernández de Kichner deberán buscar otro argumento político. “Hablaron de mi salud física y mental”, se quejó la mandataria. Eduardo Duhalde, Elisa Carrió, Graciela Caamaño, Momo Venegas, Mario Das Neves y Pino Solanas, entre otros dirigentes de primera línea, especularon sobre la “inminente deserción” de la presidenta. Es como si un equipo de fútbol mostrara como principal atributo para obtener un triunfo, el posible abandono del rival. Lo cierto es que terminaron las especulaciones, ya están todos los que son.

Más allá del escenario –no fue una decisión que consolide la calidad institucional utilizar la cadena nacional para un anuncio electoral– la presidenta aprovechó un acto vinculado a los medios de comunicación para explicar su decisión. Nada de azar. La gran apuesta de su gobierno, después de la derrota en provincia de Buenos Aires en el 2009,  fue la sanción de la Ley de Servicios Audiovisuales. El martes pasado anunció que se licitarán doscientos veinte canales de televisión, la mitad para el sector privado y el resto para provincias, universidades y organizaciones no gubernamentales. Habrá más anuncios vinculados a este sector. En tanto, aquellos que esperaban un lanzamiento político en un acto de la militancia en el Teatro Argentino de La Plata, recibieron una reprimenda pública: “(Kunkel) está en penitencia”, dijo la presidenta y aclaró que le costaría estar en el lugar dónde lanzó sus otras movidas electorales sin Néstor Kirchner.

El anuncio también anticipó el tono de la campaña. La presidenta redoblará la apuesta, no dejará de lado los comentarios emotivos y las confesiones, que incluyen inevitables apelaciones a Néstor Kirchner, pero tampoco esquivará la confrontación abierta con los principales referentes de la oposición. El martes hubo un mandoble estudiado para Mauricio Macri y Pino Solanas. Después de elogiar a Daniel Filmus por su interés en gobernar la CABA, calificó al distrito porteño como “un centro de refugiados electorales”. Además apeló al clamor popular en el velorio de su marido para justificar su decisión. “Supe ese día lo que tenía que hacer”, dijo. También habló de su compromiso “irrenunciable e irrevocable” con los jóvenes, a los que volvió a instar a que ingresen a la política. “Seré un puente entre las nuevas y las viejas generaciones”, propuso. Los votantes más jóvenes, dónde el kichnerismo mantiene buena imagen, representan un cuarto del padrón.

Resta saber quién será su compañero de fórmula. No es un tema menor. En caso de ser reelecta, Cristina Kirchner no tendrá la posibilidad de otro mandato. En la línea sucesoria el vice queda en inmejorable posición para, eventualmente, iniciar esa carrera en el 2015. “La vicepresidencia, la gobernación de Buenos Aires y la Jefatura de Gobierno porteño son muy buenas plataformas de lanzamiento político”, reconoce un legislador oficialista.  Después de la mala experiencia con  Julio Cleto Cobos, se presume que el candidato a vice deberá contar con la confianza de la presidenta.

En esa lógica crecen las posibilidades de algún miembro del gabinete. Entre los ministros: Amado Boudou; Juan Manuel Abal Medina y Carlos Zanini, arrancan con ventaja. Los dos primeros responden al modelo de profesional joven, comprometido y progresista que tanto le gusta a la presidenta. El secretario Legal y Técnico forma parte del núcleo duro del poder desde el 2003. Entre los gobernadores suenan tres nombres: los justicialistas Jorge Capitanich (Chaco), Sergio Uribarri (Entre Ríos) y el radical k Gerardo Zamora (Santiago del Estero). También se menciona al senador santacruceño Nicolás Fernández. La posibilidad de una sorpresa queda abierta. Depende si la estrategia apunta a sumar nuevos electorados o a consolidar los apoyos que se lograron. En algún momento se habló de Martín Sabbatella y hasta de Eugeniio Zaffaroni. El ex intendente de Morón no está en su mejor momento y el penalista ensayó una negativa ante la prensa. De todas formas, quienes lo conocen bien arriesgan que no rechazaría una oferta de esa magnitud si existiera.

La oposición recibió el anuncio con mayor o menor bronca, con mayor o menor resignación. “Se terminó el duelo; empezó la batalla. Me había engañado con su llanto ahora veo que es un espectáculo circense”, dijo Elisa Carrió en la declaración más virulenta y agregó: “estamos dispuestos a ir a la contienda y enfrentar el modelo de demagogia, mentira y robo de Cristina Kirchner”. Alberto Rodríguez Saá vaticinó que el 14 de Agosto (en las primarias) se termina “la supuesta ola ganadora que quiere imponer el gobierno”. Con todo, en el oficialismo confían en ampliar la diferencia con los otros candidatos que, por ahora, revelan la mayoría de los sondeos. Los esfuerzos estarán destinados a imponerse en primera vuelta. Para eso, el oficialismo tiene que alcanzar cuarenta puntos, con diez de diferencia, o cuarenta y cinco por ciento de los votos, según el singular sistema electoral argentino.

Por ahora las principales amenazas a esa aspiración aparecen puertas adentro. En esta columna hace meses que se señaló las consecuencias del llamado “fuego amigo”. Desde la “reelección eterna” de Diana Conti, pasando por el affaire con Mario Vargas Llosa; a las amenazas de Hugo Moyano. El 20 de junio en Rosario, los insultos a Hermes Binner en el acto del Día de la Bandera, sólo perjudicaron al candidato del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, que busca conquistar a los sectores medios de Santa Fe para arrebatarle al socialismo la provincia. Esta semana, el semanario satírico Barcelona hizo una buena síntesis con ese título (Fuego amigo): “¿Nace el opoficialismo? ¿Por qué Hebe Bonafini, Claudio Morgado y María Rachid hacen mejor campaña contra el gobierno que Ricardito Alfonsín, Elisa Carrió, Mauricio Macri y Francisco De Narváez”.

La voluntad popular

ADN

Felipe y Marcela aceptaron, finalmente hacerse el examen de ADN. Es lo que venían pidiendo las Abuelas de Plaza de Mayo. Más allá de las suspicacias y dudas que genera la repentina decisión, Estela de Carlotto no dudó en calificarlo como una buena noticia. Personalmente pienso lo mismo. Esta decisición, inexplicablemente demorada una década, es buena para ellos y es buena para la sociedad. El viernes pasado entrevisté a Chicha Mariana, la abuela que cree en la posibilidad de que Marcela sea su nieta y también hablé con el abogado de Ernestina Herrera de Noble. Son dos testimonios que, estimo, les pueden resultar interesantes. Se reproducen aquí por gentileza de Radio del Plata.

Dr. Gabriel Cavallo

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Chicha Mariani, integrante de Abuelaa de Plaza de Mayo

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ADN

Todos somos progresistas

¿Qué tienen en común el kichnerismo, la alianza Alfonsín-De Narváez, el frente que lidera Hermes Binner, la Federación Agraria, Eisa Carrió, los movimientos sociales, Gabriela Michetti, los dirigentes de la CTA, los organismos defensores de los Derechos Humanos, Eugenio Zaffaroni, Martín Sabbatella y hasta el rabino Bergman? Que además de vivir y hacer política en Argentina, todos se definieron, alguna vez, como progresistas. Muchos lo hacen todavía como principal argumento electoral. Es más, esta campaña podría entenderse como una suerte de interna entre fuerzas progresistas. A esta altura vale preguntarse ¿qué es el progresismo?

El concepto de progresismo fue mutando con el paso del tiempo. Nació como contraposición a las ideas autoritarias de finales del siglo XIX. Luego fue parte indisoluble de las ideas socialistas a comienzos del XX, más ligadas a combatir la desigualdad social y las condiciones laborales de explotación. La irrupción del comunismo destinado a “barrer” con las injusticias del capitalismo dejó al progresismo como una antigualla. Los progres, en opinión de los marxistas, sostenían una retórica moderada y gatopardista. Cuando el mundo bipolar dio paso a la supremacía del capitalismo, el progresismo democrático tuvo su revancha. Los sectores populares siguen llevando la peor parte en la distribución de la riqueza y el mercado se había convertido en dios y bandera de las corporaciones. Contra eso había que luchar. En América latina, las ideas progresistas -más justicia social, presencia del Estado como organizador de la economía, gobierno de las mayorías, salud y educación para todos, entre otras- fueron sostenidas por partidos populistas y de izquierda. Sin embargo, en la actualidad el progresismo es una palabra que parece decirlo todo y, en la mayoría de los casos, no dice nada.

Es una pena que los términos “de izquierda” y “de derecha” tengan tan mala prensa. Ayudarían a entender. Pasa que la derecha en Argentina, en todo el continente en realidad, dio sustento a las peores dictaduras y habilitó graves violaciones de los derechos humanos. Mauricio Macri, por ejemplo, se incomoda cuando alguien lo ubica en ese lugar ideológico. La existencia de un partido que represente a una derecha republicana y moderna es una buena noticia para el sistema. Debería existir consenso sobre este punto.  Lo mismo ocurre con la definición “de izquierda”.  Se lo asocia a la justicia sin libertad, a la violencia y también a prácticas autoritarias. La retórica del peronismo: el “ni yanquis ni marxistas”, hizo lo suyo. De hecho el propio peronismo se encargó de cobijar, alternativamente, ideas de izquierda y de derecha. Por eso utilizar el término progresista es más fácil y menos riesgoso. Ahora bien, ¿Significa algo cuando hasta los dirigentes de derecha lo utilizan? ¿No sería mejor reivindicarse de izquierda o directamente como socialistas? Sin duda es un debate posible y necesario. Los disfraces ideológicos sólo contribuyen a la confusión. En Brasil hasta los comunistas y el Partido Verde formaron parte del PT y en Uruguay, los tupamaros fueron decisivos en la construcción del Frente que gobierna.

El gran desafío que tiene por delante el llamado Frente Amplio Progresista -la sociedad electoral entre Binner, Luis Juez, Pino Solanas, Víctor De Genaro y Margarita Stolbizer- es hacer atractiva una propuesta política “de izquierda”.  Si la alianza recién nacida se ubica a la derecha del gobierno nacional, no tendrá otro destino que el fracaso. ¿Cómo articular un discurso que ratifique los avances de los últimos años y señale las faltas y defecciones del oficialismo en el mismo período? Pero no todos piensan igual en la flamante coalición. El Socialismo, Proyecto Sur y la CTA apoyaron la Ley de Servicios Audiovisuales, la estatización de las AFJP y la recuperación de Aerolíneas Argentinas. Margarita Stolbizer y Norma Morandini –nominada candidata a vice- nunca exhibieron el mismo entusiasmo ante estas iniciativas. Para hacerle el juego a las corporaciones ya hay muchos anotados.

En los próximos días se sabrá si la nueva fuerza se convierte en un ámbito de transformación destinado a persistir en el tiempo como una alternativa de poder o sólo es en una alianza “progresista” que no incluyó a la UCR por su sociedad con Francisco De Narváez. Por cierto, un millonario “progre” de la nueva derecha. Vale recordar que la última fuerza política que se autodenominó progresista fue la Alianza que terminó con Fernando De la Rúa presidente.

Una de las cosas positivas de esta hora es que las definiciones políticas volvieron a tener relevancia. Los asesores de Mauricio Macri lo comprendieron a la perfección. En un intento por evitar la segunda vuelta le sugirieron al Jefe de Gobierno porteño que se corra de la derecha hacia el centro. Por esa razón se decidió “esconder” al rabino Sergio Bergman, después de ubicarlo a la cabeza de la lista de legisladores, y no habla de seguridad sino de cuestiones sociales. En caso de no lograr imponerse en primera vuelta, le explicaron al ex presidente de Boca, estar en el centro puede ser decisivo para sus chances. Tanto Daniel Filmus como Pino Solanas expresan ideas de centroizquierda.

Ricardo Alfonsín, en tanto, ocupa parte de su tiempo en explicar cómo su nuevo marco de alianzas no implica un giro a la derecha. Nadie tiene muchos colaboradores en esta empresa. Eduardo Duhalde aplaudió el encuentro entre el hijo de don Raúl y el empresario colombiano. Macri hizo otro tanto: el PRO no presentará candidato a presidente de la Nación como una manera de tributar sus votos a esa fórmula presidencial.

En tanto, Cristina Kirchner demora la definición de su candidatura. La alta intención de voto que mantiene en todo el país le permite elegir el momento de su lanzamiento. Más allá de las especulaciones, en el gobierno no hay plan b y todos sus competidores están en la cancha. Las noticias de los últimos días no son alentadoras: el escándalo desatado con el manejo de fondos en la Fundación Madres de Plaza de Mayo y la pelea en el INADI, se convirtieron en un festín tanto para los opositores como para los medios concentrados. Las críticas sinceras por la falta de control de los dineros públicos se mezclan con las operaciones aviesas para desacreditar la política de derechos humanos impulsada por el gobierno. Aquí también se puede discernir entre dirigentes honestos y preocupados por la malversación organizada por Sergio Schoklender, de la calaña de especuladores que apuntan a las Madres y lo que representan. Más allá de estas consideraciones, la presidenta otra vez es víctima del fuego amigo. Los manejos de Schoklender y las prebendas en el INADI no son construcciones mediáticas. Están allí. Pocas cosas son más reaccionarias que la corrupción.

Mientras tanto todos son progresistas hasta que se demuestre lo contrario.

Especial para Diario Z edición 16.06.2011 / Ilustriación: Juanjo Olivieri, se reproduce por gentileza Diario Z


Todos somos progresistas

Vicente Zito Lema: yo avisé

El periodista y escritor fue uno de los fundadores de la Universidad de las Madres. Renunció en el 2003 por las presiones de Sergio Schoklender. En su carta de renuncia señalaba la “perversidad” de Schoklender, también advertía sobre su seguridad y la de su familia al enfrentarse a este personaje. Casi nadie lo escuchó. En esta nota -que se repoduce por gentileza de Radio del Plata- con pena y dolor analiza el escándalo que se originó en la estafa a la entidad que preside Hebe de Bonafini.

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Vicente Zito Lema: yo avisé

El secreto encanto del vice

“…que se puede tener mucho/ pero no tener con quién”. El verso de María Elena Walsh pertenece al poema Sábana y Mantel. Es un ejemplo de profundidad y belleza. “Sábana y Mantel, que no le falten a nadie en este mundo tan cruel”, eso pedía la autora de La Cigarra. En política no abundan las metáforas. El “con quién” se transformó en un tema clave. Esta semana Ricardo Alfonsín, que ya pasea con orgullo su acuerdo electoral con Francisco De Narváez, eligió como compañero de fórmula al economista peronista Javier González Fraga; Eduardo Duhalde rescató como vice a Mario Das Neves; Hermes Binner se debate entre Margarita Stolbizer, Víctor De Gennaro y un dirigente joven; y Cristina Fernández de Kirchner analiza una abanico de media docena de acompañantes. Después de Julio Cobos, la designación del vice en la aventura presidencial pasó a ser un tema central en la estrategia de campaña.

Después que Ricardo Alfonsín blanqueara su romance con el millonario colombiano, los socialistas que se sabían engañados se fueron sin estridencias. El hijo de don Raúl defendió su decisión a capa y espada: “si se quiere ganar hay que sumar al peronismo anti k de Buenos Aires”. El candidato radical fue por más: convocó como compañero de fórmula al ex titular del Banco Central en el amanecer menemista. La idea es que su figura brinda previsibilidad a los mercados y tranquilidad a algunos sectores del poder económico. González Fraga está lejos de ser un liberal –ahora se ocupa de la pobreza– y será quien trace las líneas directrices del plan económico de la flamante alianza. González Fraga ocupa de alguna manera el lugar que su mentor, Roberto Lavagna, desempeñó en la fórmula del 2007 junto a Gerardo Morales. La UCR arrastra el karma de la debacle económica en los dos gobiernos que se sucedieron desde 1983.

Algunas críticas del progresismo a este acuerdo hicieron referencia a que Alfonsín padre jamás hubiese pactado con el empresario de medios. Sin embargo, es temerario afirmarlo. Don Raúl fue quien llamó a Hermes Binner para pedirle que apoye a Lavagna en el 2007.  En aquella oportunidad el socialismo optó por acompañar a Elisa Carrió. Para los radicales que todavía cuestionan que el gobernador socialista dispute la presidencia y anuncian cataclismos en la sociedad política en Santa Fe, vale recordar que hace cuatro años las dos fuerzas fueron separadas en el ámbito nacional y el Frente Progresista no se rompió.

La alianza electoral que imagina Alfonsín es amplia. Muy. Si bien dijo que “el límite” era Mauricio Macri las negociaciones con el PRO están a la orden del día. Los operadores radicales intentan un acuerdo implícito, en el cual Macri no presente candidato a presidente, y tal vez tampoco a gobernador de Buenos Aires, y tribute a la fórmula Alfonsín-De Narváez. Ernesto Sánz lo dijo con claridad: “Para mí Macri debería ser parte del acuerdo”. La sinceridad del senador tiene fundamento: nada diferencia ideológicamente a De Narváez de Macri.

La duda que persiste es si lo que suma Alfonsín con este acuerdo no lo pierde con el alejamiento de sectores progres de su propio partido y de independientes. Lo que se denomina en política el efecto de la manta corta. La candidatura de Binner no es una buena noticia para el neo alfonsinismo.  Aunque también puede “comer” electorado del oficialismo, el socialista negocia con Federico Storani y otros radicales descontentos. La centro izquierda se encuentra ante una oportunidad histórica. Por primera vez jugará, sin radicales ni peronistas, con posibilidades de imponerse en varios distritos importantes del país. Binner, Pino Solanas, Margarita Stolbizer, Luis Juez y Víctor De Genaro coinciden en que la apuesta electoral debe ser la excusa para consolidar una fuerza que se proyecte a futuro. Si sólo los reúne la coyuntura, se asomarán a otra frustración.

El gobernador de Santa Fe será quien decida sobre su compañero de fórmula. Stolbizer y De Genaro son las opciones con más posibilidades. También suena Norma Morandini y hasta Graciela Ocaña. Elegir a Stolbizer dejaría al Frente sin un candidato fuerte a la provincia de Buenos Aires. El gobernador de Santa Fe evalúa también otros nombres que, dicen, podrían sorprender. Victoria Donda, de Libres del Sur, tendrá un rol importante en la estructura electoral.

Eduardo Duhalde anunció que su compañero de aventura electoral será Mario Das Neves. También aseguró que no se bajará de la competencia. Muchos especulaban con su paso al costado para reforzar las chances del tándem Alfonsín-González Fraga, una dupla que celebró públicamente. Pero en el duhaldismo están convencidos que ellos pueden “robarle” votos peronistas al candidato del gobierno, en especial en Buenos Aires. Según este razonamiento esto puede forzar una segunda vuelta y, en ese caso, sí apoyarían a Alfonsín. En tanto  la decisión  de Das Neves provocó profundo malestar en Chubut, donde el PJ local ya tendió puentes con el oficialismo y prometió apoyar a la presidenta si se decide por disputar la reelección.

En el gobierno nacional no hay definiciones. Las principales espadas del gabinete dedicaron gran parte de la semana a defender a Hebe de Bonafini de las acusaciones que enlodan al administrador de Madres de Plaza de Mayo. Los hermanos Shoklender aparecen cada vez más comprometidos en negocios sucios con dinero del Estado. Sólo la justicia puede poner las cosas en su lugar. En un ademán lúcido, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo se despegó de manera clara de sus antiguos protegidos. La corrupción nada tiene que ver con la historia de lucha de la organización.

Cristina Kirchner demorará todavía un poco más el anuncio de su postulación. El tiempo que pasa acrecienta las posibilidades de su candidatura a la reelección. Mientras tanto la danza de nombres para acompañarla se suceden: Amado Boudou, uno de los ministros más valorados por la presidenta; Juan Manuel Abal Medina, el dirigente que más se acerca al modelo K: joven profesional y progre; y Carlos Zanini, el hombre que cuenta con la mayor confianza de la presidenta. Fuera del gabinete se menciona a los gobernadores Jorge Capitanich  y Sergio Uribarri. El mandatario de Chaco fue un fervoroso defensor de las políticas del gobierno nacional. La presidenta decidió organizar el último festejo del 25 de mayo en esa provincia.  Para muchos fue una señal. El gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, también es considerado un incondicional y cumple con el perfil de dirigente joven y emprendedor que agrada a la presidenta.

De afuera del peronismo suena Martín Sabbatella, candidato a gobernador bonaerense con una lista colectora, aunque las acciones del ex intendente de Morón están en baja. En especial después que en el gobierno nacional se decidió apuntalar la candidatura de Daniel Scioli ante la “amenaza” de Francisco De Narváez. En los últimos días también sonó el nombre del penalista Eugenio Zaffaroni. El ministro de la Corte tiene una historia en la política pero no parece, por ahora, muy entusiasmado en abandonar su destacado rol en la cabeza del Poder Judicial.

Tanto en la vida personal como en la política, nadie quiere sorpresas con la elección de la pareja. Aunque es sabido que, como escribió Marechal, con el número dos nace la pena.

Nota publicada en Diario Z, edición 09.06.2011

El secreto encanto del vice

Entrevista a un ladrón

Mario Vitette Sellanes es un ladrón. Fue condenado y está preso en la Unidad Penal Federal Nro 5 de gral Roca, Río Negro. Vitette Sellanes fue el líder de lo que la prensa llamó “El robo del siglo”, el asalto a la sucursal Acassuso del Banco Río. Allí, sin disparar un tiro, este uruguayo y su banda se robaron una cifra estimada en 19 millones de dólares. Luego cayó preso, su defensa exige que se cumpla una ley y, por haber cumplido la mitad de la condena -se benefició porque le unificaron varias causas y eso le permitió alcanzar el número de años- sea deportado. Una vez en Uruguay será libre. La decisión está pendiente de dictamen. Vitette Sellanes no es cualquier ladrón, se reinvindica como “profesional del delito”. Hace canciones en las que narra sus aventuras y las canta. Un personaje que parece salido de una novela policial. Se reproduce aquí -por Gentileza de Radio del Plata- la nota que le hicimos ayer en el Programa Mañana es tarde. Para mí fue un momento de radio fuera de lo común. No se lo pierdan.

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Entrevista a un ladrón