ANTICIPO EXCLUSIVO: A cuántos hay que matar

Queridos amigos, en los próximos días estará a la venta mi nueva novela. Se trata de un policial que estuve escribiendo en los últimos tres años.

Es la historia de  una venganza pero también mucho más que eso. Puede leerse como una reflexión sobre la justicia por mano propia, el poder, la impunidad y la ambición.

La gacetilla de prensa de la editorial reza que “como en los mejores ejemplos del género policial, esta novela se hunde en los rincones más oscuros de la sociedad hasta lograr un retrato impiadoso de la condición humana. Y no persigue el triunfo de la justicia sino revelar el entramado de locura y violencia que los hombres son capaces de urdir”.

Wow!!, eso dice. Bien, los lectores dirán mejor. Antes que en ningún otro medio, en exclusiva para los visitantes del blog, va el primer capítulo de A cuántos hay que matar (Editorial Alfaguara).

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–¿A cuántos hay que matar?

La pregunta quedó flotando en la habitación, igual que una voluta de humo.

El hombre de cabello canoso y largo se recostó en el sillón. Como si la simple brutalidad del planteo lo hubiese empujado contra el respaldo. Las líneas de su cara se endurecieron. Se acomodó la corbata con un movimiento nervioso, casi un golpe de mano sobre el nudo. Luego meneó la cabeza, asintiendo levemente, como un alumno aplicado que acaba de recibir una explicación esclarecedora. Y en cierto modo era así: al fin aparecían, con toda crudeza, las razones profundas que habían llevado a alguien como él –un profesional respetado en todo el país, un empresario próspero, un buen católico– a reunirse con un asesino.

–Perdóneme, no quisiera ponerlo en esos términos –susurró, hundido en su asiento. Apenas soltó la frase se arrepintió: estaba ensayando una disculpa y eso le desagradaba. Era evidente que no estaba acostumbrado a realizar ningún ejercicio de humildad.

El hombre de impecable traje negro ni se inmutó. Apenas quebró el labio en un gesto semejante a una sonrisa.

–Como quiera. Pero necesito saber con exactitud de cuántas personas se trata, señor Bauer. Usted debe comprender que necesito saber cuánto pesan las sandías si es que voy a ser el encargado de subirlas al carro –replicó, con frialdad.

El ingeniero Federico Bauer cerró los ojos y por un instante eliminó a su interlocutor. La imagen de su hijo Alejandro irrumpió detrás de sus párpados con la sonrisa desplegada: “Viejo, me voy para lo de Vicky y después al cine”, gritó. “No vuelvo tarde”. El ingeniero recordó con precisión el golpe de la puerta de calle al cerrarse y su hijo se esfumó. Con ese sonido su conciencia volvió a la habitación. Ahora, desde una foto enorme ubicada sobre la chimenea, Alejandro lo miraba. Sintió una puntada en la boca del estómago. La úlcera era una de las tantas marcas que le había dejado en el cuerpo el asesinato de su hijo.

Al señor Bauer no le gustaba Mariano Márquez. Ese hombre sereno de aspecto inofensivo, con modales amables y estudiados, irradiaba malicia. Su historia era inquietante. Había pasado quince años en prisión condenado por homicidio. Un delito que negó en todas las instancias judiciales. Pero eso había ocurrido hacía mucho tiempo. Ahora Márquez era uno de los abogados penalistas más respetados y requeridos del país. Salvo algunos periodistas especializados, y cada vez con menos insistencia, nadie le recordaba su pasado de cárcel y muerte.

Apenas se lo recomendaron, Bauer preguntó con sincera ingenuidad: “No entiendo, ¿cómo me puede ayudar a mí un tipo así?” Su asesor legal fue categórico: “Si de verdad está dispuesto a todo, Márquez es el único que puede arreglar las cosas de manera definitiva. Su acceso a las dos culturas, la jurídica y la carcelaria, le permite actuar con eficacia única. Se mueve dentro y fuera de la ley con la misma naturalidad. Tiene un misterioso paraguas de cobertura política, a tal punto que nunca volvió a tener problemas con la justicia. Además hace un culto de la discreción. Es una garantía”.

El ingeniero disipó su preocupación renovada y volvió de sus pensamientos. De todas maneras, se tomó unos segundos para contestar:

–Son tres –pronunció con un hilo de voz, para luego levantar el tono hasta convertirlo en grito–: ¡Tres, tres, tres… Tres malditos hijos de puta! ¡Y quiero que los mate!

Ya estaba dicho.

Pensó que ahora, que había conseguido darle forma verbal a su deseo, todo sería más fácil. Pero no. El tipo seguía mirándolo fijo, como si no lo hubiese escuchado.

–Quiero que los mate a todos –repitió Bauer con firmeza y mirándolo a los ojos.

–Si paga lo que voy a pedirle no habrá ningún problema –lo tranquilizó Márquez–. Lo que usted exige no es algo tan extraordinario como parece. Se mata por dinero en todos los rincones del planeta, todos los días, a cada hora, y eso ocurre desde que el mundo es mundo. Es más, algunas estadísticas indican que uno de cada diez homicidios se concreta a partir de “un pedido”. En definitiva, lo que quiero decirle es que se trata de un negocio como cualquier otro, solo que varía según las características de la víctima, la calidad y cantidad de los ejecutores… y, claro, la importancia de la persona que encarga la tarea.

Márquez hablaba como si fuese un profesor dictando un seminario en la facultad de Derecho de la Universidad Católica:

–Los jueces lo denominan homicidio calificado por promesa remuneratoria. En la Argentina se registran tres tipos de ejecuciones por encargo: las familiares o pasionales, las vinculadas con ajustes de cuentas, en general entre bandas de delincuentes, y las llamadas eliminaciones profesionales. Su encargo, estimado señor Bauer, escapa a esos parámetros. Diría que es una operación especial, y por esa razón requiere de una arquitectura a la medida de su deseo. Si no fuese así, yo no estaría aquí.

–En este punto estamos de acuerdo: hay que minimizar los riesgos, no quiero ninguna sorpresa –alcanzó a explicar el empresario, un poco menos tenso.

El abogado dejó su relato en suspenso, exhibiendo un gesto de malestar en la cara. Una mueca estudiada, tal vez imperceptible. Tal vez no. Sabía que dominaba la atención de su interlocutor y por eso jugaba al límite en este primer encuentro con el empresario. Por fin abrió una libreta, sacó del bolsillo interior del saco una lapicera fuente plateada y, como si estuviese listo para apuntar detalles importantes, volvió a hablar:

–Antes de proseguir, necesito que me cuente qué pasó con su hijo.

El empresario se quedó como hipnotizado, sin logar articular palabra, mirando sin ver al abogado, a quien ya habían advertido sobre los silencios en los que caía Bauer cada vez que evocaba a su hijo. Márquez –o M, como lo llamaban amigos y enemigos desde la época del presidio– conocía en detalle, por la prensa y el archivo que le habían preparado sus colaboradores, los sucesos que habían empujado a ese hombre atildado y poderoso a su encuentro. Pero se consideraba un profesional y quería escuchar la historia de boca de su nuevo cliente.

Notó que una sombra de duda atravesaba los ojos del ingeniero. “Por más que no quiera recordar, tendrá que hacerlo; si este miserable me contrata es justamente porque no puede olvidar. Las cosas nunca son al revés”, pensó, y volvió al ataque.

–Señor Bauer, usted vivió todos estos años esperando este momento. Aunque le duela, tiene que contarme todo.

Esta vez el doctor Márquez utilizó un tono paternal aunque sin la más mínima piedad por el hombre que, ahora sí, se revelaba consternado. Y quizá por esa razón permanecía en silencio y con la vista clavada en el piso.

–Tengo entendido que los asesinos de su hijo están presos… ¿Para qué matarlos? –lo provocó el abogado–. No creo que exista mayor castigo que las cárceles de este país desquiciado.

Y funcionó. Fue como si Bauer hubiese despertado de un sueño. Se incorporó de un salto y exclamó:

–¡Pero qué mierda me quiere decir! ¡Estuvieron presos pero van a salir! ¡Me dijeron que van a salir! Usted sabe mejor que yo que hay jueces que están más cerca de los delincuentes que de las personas decentes.

Márquez recordó su propia historia. Había estado en prisión nueve años bajo proceso, y luego seis años más cuando finalmente lo sentenciaron. Casi media vida de infierno por un crimen que nadie pudo probar y que él sólo admitió bajo apremios ilegales. Una declaración sin valor pero que terminó por decidir al juez. Estaba convencido de que la justicia era un dibujo borroso. Maleable. Con todo, el escándalo tuvo consecuencias más duras que los años de cárcel. Su ex esposa lo repudió públicamente y su único hijo consiguió una autorización judicial para cambiarse el apellido, una carga deshonrosa que no estaba dispuesto a soportar. Desde hacía diez años vivía fuera del país y, a pesar de sus ruegos, el muchacho nunca aceptó volver a verlo.

Cuando Márquez recuperó la libertad lo había perdido todo. Hasta sus amigos más íntimos lo evitaban. Tuvo que demandar al Colegio de Abogados para que levantara la suspensión de su matrícula. Pero cuando nadie lo esperaba, cuando su historia se había sumergido en el inexorable río del olvido, la bestia resucitó. Él mismo lo definía con esas palabras: “la bestia resucitó”. Como Lázaro, pero sin el aliento divino de Jesús. En cinco años, a fuerza de talento y tenacidad, Mariano Márquez obtuvo más prestigio profesional y dinero que el conseguido antes de caer preso. Sólo le fue imposible recuperar el tiempo y los afectos. Estaba mutilado pero, a la vez, se sentía poderoso. Nadie más volvería a jugar con su vida. Ahora era él quien manejaba la baraja.

–Perdóneme, ingeniero, ¿visitó alguna vez una cárcel?

–Hay lugares más terribles que una prisión, doctor Márquez –replicó–. Hay abismos más profundos que la falta de libertad. Y hay castigos ante los cuales las penurias del cuerpo son como caricias. Pero no voy a rendir examen de pureza frente a usted. Los asesinos de mi hijo van a salir en libertad. ¿Entiende lo que eso significa para mí?

A Márquez le molestó la cita de Borges contrabandeada en la admonición de Bauer. “No voy a rendir examen de pureza ante impuros”, solía decir el escritor. Estuvo tentado de apuntarse en voz alta la captura de la frase, pero se contuvo. Durante unos segundos eligió las palabras que iba a pronunciar.

–Es verdad. Por lo que pude averiguar van a salir. Pero su liberación es irreprochable, cumplieron parte de la condena y la ley los autoriza a gozar de libertad condicional. Eso quiere decir que están pagando por lo que hicieron… ¿No le parece suficiente? –volvió a provocarlo.

El señor Bauer ya no ocultó su ira:

–Mire, doctor. Lo único que sé con total certeza es que mi hijo salió una noche de mi casa para ir al cine con su novia y terminó con un balazo en la nuca. Sé también que antes lo amordazaron, lo humillaron y lo golpearon. Y que los hijos de puta que le hicieron todo eso están por salir en libertad. ¿Sabe una cosa? No lo voy a permitir. Con o sin su ayuda, no lo voy a permitir.

Hizo una pausa. Los ojos se le llenaron de lágrimas. Luego volvió a atacar:

–Usted es abogado y sabe muy bien que la justicia no tiene nada que ver con la cantidad de años de prisión… Estos mal paridos no solo me quitaron a mi único hijo; también se dieron el lujo de extorsionarme desde la cárcel, me mintieron y hasta me pidieron dinero. ¡No los voy a perdonar! ¡No van a ganar!

Márquez sostuvo la mirada furiosa del empresario.

–Señor Bauer, jugar a ser Dios es un gusto que le saldrá caro.

Acostumbrado a lidiar con proveedores y dirigentes gremiales, con clientes de su estudio y con recaudadores fiscales, Bauer se sentía torpe en una negociación como ésta. Desde que era un niño sabía que todo tenía un precio. El secreto era fijarlo de la manera más provechosa. Y esta vez, no le importaba el costo. Sólo quería estar seguro del éxito. Miro a Márquez con desprecio. Algo en sus ojos negros le daba aspecto de extranjero. Atrapado por la furia y la tristeza, parecía un príncipe exiliado preparando el regreso a su reino.

–El dinero es lo de menos –agregó–. Tuve que perder a mi hijo para comprenderlo.

El abogado lo sabía muy bien. El dinero es lo de menos… cuando sobra. Antes de aceptar el encuentro, Márquez había averiguado todo sobre la situación patrimonial de su anfitrión. Además, cada picaporte, cada moldura, cada adorno de la casa de Bauer exponía la omnipotencia que otorga el dinero.

Un jardín amplio precedía a la construcción de dos pisos revestida en mármol. Cuando el abogado llegó, lo recibió una morocha vestida con uniforme de mucama, la falda corta y una cofia ridícula. Parecía una actriz de reparto de un culebrón colombiano. Sus piernas lucían firmes y sus manos demasiado cuidadas para ser las de una simple doméstica. Regaba unos rosales, repletos de pimpollos rojos, que se levantaban junto a la puerta de hierro.

En el parque, se exhibían por lo menos media docena de flamencos rosados que mojaban sus patas en un estanque artificial. Más lejos, un pavo real extendía para nadie su cola de colores. Imaginó más animales exóticos, pero en su camino solo cruzó a un doberman joven que le gruñó de oficio. Dormitaba al sol, atado a la pata de un sillón de hierro. Una reja de dos metros de altura separaba a la familia Bauer, o lo que quedaba de ella, de la ciudad, del país, del mundo.

A Mariano Márquez no le gustaban las flores excepto los jazmines, quizá porque le recordaban los veranos de su infancia. “Las rosas huelen a muerto”, solía decir cuando alguna mujer se las reclamaba para certificar la vigencia de un romance. Además no valía la pena invertir en flores, las mujeres le duraban casi nada. Su entusiasmo se apagaba en el tercer o cuarto encuentro sexual.

La morocha lo acompañó hasta la puerta principal caminando unos pasos adelante y meneando su culo redondo. Recostado contra una de las columnas de la galería principal de la casa, un grandote con aspecto de físicoculturista, vestido con pantalón deportivo y remera blanca muy ajustada, hacía como que no hacía nada. Le bastó cruzar una mirada con el tipo para reconocer la tarea que desempeñaba en la galaxia Bauer. “Es el personal trainer del señor”, explicó la mucama, mientras Márquez trataba de imaginar dónde tendría el arma que su atuendo de deportista le impedía ocultar. A mano, seguramente.

Otra mujer morena, de mirada triste, también con uniforme de mucama pero con manos de fregona, le franqueó la puerta de la casa. Enseguida lo acompañó hasta una habitación del primer piso, una suerte de estudio. Dominaba la sala un tablero para dibujo técnico, y detrás una biblioteca que cubría hasta el techo toda la pared. Con el primer golpe de vista pudo observar libros técnicos de gran porte, algo de literatura, ediciones antiguas y hasta reconoció algunos tomos de Derecho. Luego intentó sin éxito una galantería, pero comprobó que la mujer necesitaba un aumento de sueldo y no cumplidos de ocasión. Optó por sentarse y esperar.

Repasó mentalmente lo que había visto de la casa buscando anticipar la imagen de su dueño. Las amplias habitaciones de la planta baja lucían el mismo tono que el estudio, entre el marrón y crema. A Márquez le pareció que todos los muebles eran de roble. Los estantes estaban cargados de un batallón de objetos: jarrones, cigarreras, estatuillas, animalitos de cristal, brújulas, abanicos, monedas antiguas y cientos de caracoles exóticos que, según se enteró después, Bauer coleccionaba obsesivamente.

Todos los cuartos permanecían en penumbras, con las cortinas cerradas. La empleada que lo acompañaba le dijo que era para mantener los ambientes frescos, pero la explicación no lo convenció. El aire acondicionado central cumplía eficazmente ese cometido. Sin luz exterior la casa adquiría aspecto de museo.

Estaba a punto de inspeccionar en detalle la biblioteca cuando entró Bauer. Parecía cansado. Le estrechó la mano y le ofreció un whisky que Márquez rechazó con la excusa de que era muy temprano para beber. Luego el empresario le pidió al grandote de la remera ajustada, que lo había escoltado hasta el primer piso, que los dejara solos. Enseguida Bauer comenzó a preguntarle por el estudio jurídico, comentó la celebridad que el abogado había alcanzado en los tribunales, hasta evocó los dos últimos casos que había ganado litigando ante la Corte Suprema. Demasiado prólogo, pensó Márquez, para cerrar una operación delicada por su simpleza. Fue cuando decidió cambiar el curso de la charla e interrumpir la sucesión de cortesías con una pregunta:

–Señor Bauer, ¿a cuántos hay que matar?

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ANTICIPO EXCLUSIVO: A cuántos hay que matar

53 comentarios en “ANTICIPO EXCLUSIVO: A cuántos hay que matar

  1. "A cuantos hay que matar", la nueva novela de Sietecase…

    El periodista y escritor Reynaldo Sietecase adelanta en su blog el primer capítulo de su nueva novela. Como en los mejores ejemplos del género policial, esta novela se hunde en los rincones más oscuros de la sociedad hasta lograr un retrato impiadoso d…

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  2. jose dijo:

    Le scribo dede Mendoza,y esta tarde escuche el comentario de su libro, e leido este primer capitulo, lo encuentro interesante, y espero tenerlo pronto en nuestra ciudad saludos

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  3. Esta tarde escuche en la radio el lanzamiento de su nuevo libro, me llamo la atención el titulo y tuve la oportunidad de leer el primer capitulo,me traslade a esa impotencia que sentimos los padres que perdemos en un “enseguida regreso” a nuestro ser mas amado en manos de delicuentes sin apego a la vida. Espero tener la oportunidad de tenerlo pronto en mi ciudad Mendoza..

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  4. anastasia dijo:

    Querido Rey, una buena obra es aquella que cuando la vemos o leemos nos ubica dentro de la acción misma como observadores silenciosos pero percibiendo las emociones y las características de cada uno de los personajes en cada ir y venir de la trama.Te aseguro que me sentí dentro del estudio de Bauer,vi el color de sus ojos su angustia y depresión y su rabia.Te agradezco la gentileza de compartir esta primera entrega con esta fauna tan diversa del Blog.Cuando llegue aquí a Comodoro tu libro lo compraré,es más date una vuelta .Gracias .

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  5. Rey:
    No voy a prometerte comprar tu libro, pues tengo pendiente varios, en los últimos 30 años.
    Allí esperan con paciencia en mi biblioteca.
    Aunque a diario siga Yo leyendo, sin detención.

    Ayer por la tarde te escuchaba referirte a Fernando Cáceres.
    Eres un personaje con varias luchas interiores…

    Mas o menos aprendí a escucharte…
    Sé que el prístino Reynaldo es el de la primera intención…luego se “recompone” para la tribuna…

    Te confieso mi profunda admiración y sumisión a las dos desfachatadas que te acompañan.
    Con Ellas tienes luchas sórdidas…

    Lo primero que invocaste, luego de las palabras de Fernando Cáceres, fue MILAGRO !!!
    Ese, para mí es el auténtico 7kc.
    Luego te recompones, y dudas de lo dicho…no vaya a ser que la tribuna intelectualoide y zurdoide…crea que eres un tipo de ferviente Fé…

    Los seres menores, inferiores, somos gente de Fé.

    No eres ninguna excepción.

    Lo racional es aceptar la finitud, y la existencia de un Ser superior, que fue capaz de alumbrar el camino de Fernando.
    Mis respetos.

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  6. Gabriela dijo:

    Reynaldo:
    Es un gran honor que compartas lo que has escrito. Gracias, es motivador. Me guató mucho cómo estableciste el diálogo, los pensamientos y las descripciones del lugar. Me afiona escribir pero no sé nada al respecto nada más que intuición. Vuelvbo a decir Gracias por publicar este capítulo tengo que comprar el libro ¡Ëxitos!

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  7. Maria Mercedes dijo:

    Rey espero poder conseguir tu libro prontito, soy una lectora ávida y los policiales me gustan mucho.Te escribiré para dar mi parecer cuando lo haya leido. Saludos.

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  8. Griselda dijo:

    Reynaldo:Leí el anticipo,sin duda va a resultar atrapante su lectura.

    Me maravilla el detalle tan minucioso en la descripción de los personajes.

    Resulta válida tu invitación al debate sobre la impunidad, el poder.

    Me interesa seguir esta historia, del encuentro de estos personajes,

    más allá del motivo, ójala consiga pronto el libro.¡Muchos Exitos! que te

    los merecés.Cariños.

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  9. Irma dijo:

    PERTOS EN DESASTRES
    EL PRESIDENTE DE HAITI, LLAMA A LA PRESIDENTA CRISTINA KIRSNER, PARA SOLICITARLE CON URGENCIA “EXPERTOS EN DESASTRES”, LO QUE NUESTRA PRESIDENTA LE CONTESTA-Estás loco!!!!!!!!!! No me puedo quedar sin gabinete, ni piqueteros, ni mis sindicalistas. Oh no

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  10. Amigos, no publiqué el anticipo para incentivar la compra del libro. Aquellos que quieran hacerlo, se los agradezco y espero no decepcionarlos. Pero mi intención era compartir con ustedes, antes que con ningún otro lector, un anticipo de la novela. Gracias, abrazos

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      1. BEATRIZ dijo:

        YA LO LEIII, me encanto, lo que mas me gusto es que esta escrito de manera que a medida que lo iba leyendo , lo podia comparar con la realidad, con cosas que pasaron , y me parecia vivirlo.La descripcion de la carcel de Devoto, perfecta yo de niña vivi a 3 cuadras de ella. Lo que me deja un sabor amargo, porque creo que yo como padre haria lo mismo. Besos Rey, y escribi otro pronto

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  11. Eduardo dijo:

    Hola Rey! me gustó tu comentario, sobre todo la última frase, establece un nexo que aprecio y comparto.
    Comencé la lectura con cierta pesadumbre, pero mientras lo iba haciendo me dí cuenta que podía hurgarte y tratar de pronosticar el desarrollo de los personajes y la misma historia. Creo haber descubierto algunos guiños, que esta claro lo son por el solo hecho de haberlos descubierto claro.
    Aunque la obra no tiene en el capítulo el tiempo de maduración suficiente, creo adivinar como estructura, la cuestión paradojal que produciría un juego de ambigüedades y relativos. Estoy jugando, Marquez me lo sopló!
    Muchas ventas. Un abrazo

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  12. Irma dijo:

    DEDICA 5 MINUTOS DE TU TIEMPO POR ARGENTINA

    “Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes” (Khalil Gibran)

    KIRCHNER está de preaviso!!!! Depende de TODOS nosotros!!!!

    20.000.000 de compatriotas se lo notifican

    NO + KIRCHNER

    Estamos implementando una cadena de 1×10, para ayudar a salvar a Argentina

    Por una ARGENTINA libre, por la paz, por un país sin odios, ni divisiones, ni rencores, ni perseguidos. Por un país seguro, donde exista el Estado de Derecho y se castigue al delincuente, al ladrón de cuello blanco, a los asesinos sueltos que andan por las calles. Donde no existan presos políticos. Donde nuestros recursos no sean dilapidados, y mucho menos, regalados a los amigotes del poder.

    Si te quedas callado o indiferente, Kirchner continuará haciendo lo que le venga en gana. Su gran ventaja ha sido nuestra apatía y él cuenta con que sigamos siendo apáticos y nos calemos la reforma de la Constitución, negada el 28 de Junio de 2009. ¡Qué de cosas! él, el único legislador, se da el tupé de reformar la constitución porque sí, a pesar de que le dijimos no y NO ES NO. ¿Hasta cuando la apatía y la falta de reacción de nuestro pueblo?. Recordemos que los dictadores llegan hasta donde su pueblo los deja llevar.

    ¡Ya basta de abusos y ofensas a este bravo pueblo!.

    Kirchner es tu empleado. Kirchner está en pre-aviso…

    Si no nos atrevemos, ya estamos dejando de vivir en Democracia, pues con sus decretos nos impuso una dictadura comunista.

    Decide entre vivir libre o ser prisionero… Por tus hijos, por nuestros hijos… LIBÉRATE!!!!!

    MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!

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    1. Andres dijo:

      Yo estoy del lado de los otros 10 millones de Argentinos. Es mas, creo que deberiamos declararlos soberanos absolutos del País y permitirles hacer todos los negocios que se les de la gana a ellos y a sus descendientes directos durante el resto de la eternidad. Y ni siquiera asi, les estariamos devolviendo ni la mitad de todo lo bueno que hicieron por la Argentina.

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  13. El primero de la lista y me ofrezco a hacerlo con mis propias manos.

    Kirchner habría comprado 2 millones de dólares, según una lista de quienes hicieron operaciones con divisas en octubre de 2008. El ex titular del Banco Central, Martín Redrado, había advertido de una “lista de amigos del poder”que compraron dólares. En la que se conoció, también apostaron al dólar -entre otros- el sindicato de Camioneros de Hugo Moyano, el padre del gobernador kirchnerista tucumano, José Alperovich, y dos empresas de Juan Carlos Relats, empresario que hace negocios con los Kirchner. Les alquila su exclusivo hotel Los Sauces en El Calafate, y según el diputado Morán, fue beneficiado por decreto con un régimen especial para sus concesiones viales, y con la construcción de la autovía a Villa María, Córdoba

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  14. rosazul dijo:

    Hola desde Ramos Mejía… hoy escuche en el programa de Ernesto Tenembaum recomendar tu libro.Entre en tu blog para leer el primer capitulo y me resulto atrapante.Espero pronto conseguir esta novela policial, un genero que me agrada mucho.Desde lo mejor del oeste un cariñoso saludo

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  15. cecilia dijo:

    Rey, me alegra mucho tu éxito, especialmente cuando percibo por tus comentarios que seguís siendo aquel, que seguís siendo un tipo íntegro. Estás lleno de fans!!!!,… siempre te recuerdo con cariño, no te veo en la tele, ni te sigo en las ventas, pero tu cara en alguna publicación y tu tono de voz (el mismo a pesar de los años)me remontan al Grito de Alcorta,a Santiaguito, a “Cierta Curiosidad por” , al día en que casi te pegan porque se te enganchó un anillo…si alguna vez te encuentro, te voy a invitar a un café ( o a una ginebra) y espero que aceptes. Que sigan tus éxitos.

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      1. Por ahora lo que tengo como fechas confirmadas son las siguientes:
        Martes 9 de febrero a las 20 hs.
        Teatro de la Torre – Pinamar
        Av. Constitución 687
        Presentador Jorge Köstinger

        Miércoles 10 de febrero a las 20 hs.
        Librería Fray Mocho – Mar del Plata
        Belgrano 2877
        Presentador Martín Kobse

        Viernes 5 de Marzo – Rosario
        no tengo más detalles pero avisaré

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    1. cecilia dijo:

      Estaré atenta a los avisos. Nos veremos entonces,veinte años después,aunque sea desde lejos, porque la ultima vez que te ví (Restrepo-2006-Feria del Libro)estabas rodeado.¿Todavía usas anillos?.Hasta entonces, asi no falto a las temáticas del blog.

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  16. SANDRA dijo:

    Me gustó mucho el anticipo!!! Por ahora estoy a full con otros libros, porque tengo la pésima costumbre de leer tres libros a la vez. Pero cuando comience la nueva ronda de tres estará incluído tu libro.
    Saludos!!!

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  17. SANDRA dijo:

    Det:
    Está muy loco el blog. Aparecen comentarios de Enero de 2009 después del mío (hoy es 03/01/2010). ¿¿¿¿¿???????
    Aparte me cuesta horrores bajar para ver los comentarios (bajar hacia abajo con el mouse me refiero). Esta re heavy. como estuve de vacaciones por ahí cambió algo.
    Saludos.

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    1. sandra, el blog no esta loco

      si miras la fecha, los comentarios son nuevos

      pero, cerre los comentarios en ese post, y, en general, en post de 6 meses de antiguedad… estaba confundiendo mas de lo que aportaba

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  18. Ligia dijo:

    Reynaldo, me parece súper interesante tu libro, al menos por lo que leí en el anticipo. Hace tiempo que quiero contactarte para que vengas a dar una charla a la ciudad donde vivo y trabajo. Más específicamente al instituto donde se estudia Comunicación, historia, y otras carreras más. Estaría bueno que pudieras hablar sobre tu libro y encontrar alguna conexión con el periodismo. Ojalá puedas responderme. No estamos tan lejos, estoy en Campana, Bs As.
    Saludos cordiales.

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  19. cecilia dijo:

    Lei el anticipo. Te cuento lo que me pareció, una linda tensión dibujada, descripciones discretas que ayudan a perfilar los personajes,el habla de los muchachos,casi siempre, argentina, bellamente argentina,(como algún Puig, algún Arlt) ¿puede ser que haya cierta tirantez en esto del idioma, por momentos? (a mi me pasa cuando escribo tal vez sólo sea una proyección, ej: dinero por plata, comprender por entender), dan ganas de seguir leyendo, muy duro el tema (hay que animarse a escribir sobre esto),por último, me dá entre risa y ternura que los escritores argentinos no puedan evitar al padre Borges. Ya sé que el anticipo no es para comprarla, pero a mi me dieron ganas. Saludos.

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  20. alejandra dijo:

    Hola Reynaldo, te fui a ver ayer a fray Mocho a la presentacion de tu libro.
    Ya lei los dos anteriores y me gustaron mucho asique prometo leer este nuevo.
    Vos dijiste que en este libro no hay buenos….Yo te pregunto Hay buenos? el
    mundo se divide en buenos y malos, o las dos cosas conviven en uno? Queda plan
    teada la inquietud.Un abrazo.ALE

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    1. Ale nada es blanco o negro. Sólo acepto en términos de aceptar o combatir la injusticia. Trato de que mis personajes de ficción se parezcan a las personas y entonces me resisto a plantear la lógica de buenos y malos. Abrazos

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      1. claudia dijo:

        es verdad q no todo es blanco o negro , pero hay q reconocer q hay distintos niveles de grises.. porq sino con esa forma de ver la vida posmo?.. todo se iguala , todos tiene algo malo, todos tienen algo bueno, lo mismo un chorro q un gran profesor, lo mismo los kirchner r q la oposicion …

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  21. hugog dijo:

    Hola

    soy un oyente fiel de tu programa, lector de tus novelas, acabo de comprar la última y no veo la hora de llegar a casa para leerla, láStima que las devoro y tengo que esperar mucho tiempo por una nueva
    Un abrazo, y seguí siempre así, sos de los pocos periodistas rescatables que quedan

    HUGO G

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    1. Hugo a mí también me gustaría escribir más. Pero cada historia de ficción me demanda mucho esfuerzo. Tarde tres años para terminar A cuántos hay que matar, a diferencia de lo que ocurre con el periodismo la literatura no es hija de la urgencia. Gracias por leerme.

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  22. BEATRIZ dijo:

    Hola Rey, ya casi estoy terminando el libro, me encantaaa!!!!, se los recomende a mis amigas pero no saben si hacerme caso, dicen que mi opinion sobre un libro tuyo no es imparcial, jajaja No te voy a escuchar ni a ver este año????

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    1. Hola Beatriz, me podés escuchar en Radio del Plata de 17 a 19. Hasta ahora no haremos tele. América decidió discontinuar 3 poderes y también Lado Salvaje, después de tres y cinco años respectivamente. Si sale algo les aviso por esta vía. Saludos y gracias

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      1. claudia dijo:

        q raro q no den mas programas politicos en america..

        a q se deberá?… a q al colorado no le gustaba lo q decian .. bueno ahi tambien esta el prestigioso manzanito y otros por el estilo..

        o como siempre hicieron algun arreglo por detras con el gobierno tal vez…?

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      2. Por lo pronto ya están entongados con el “futbol para todos”.
        Ellos transmiten el “choreo” organizado por La Corte…los que vinieron a reeemplazar a la banda de Clarín.
        Algo debe haber…

        …”Piensa mal…y acertarás”…
        abrazos.

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      3. Mariano D. dijo:

        te pensas que no son todos parte de la banda ??
        Manzanito es nuevo petrolero, sin experiencia en el rubro ya tiene zonas de exploracion asignadas, lo mismo que Lalin, el que se curró a Racing club.
        Moneta construyo una planta de Biodiesel, que, oh casualidad, justo arranca a producir ahora que obligan a usar 5% de biodiesel. Te acordas quien es ? socio del genocidio del cavallo mandarín.
        Del colorado no tengo mucho dato, pero no te quepa la menor duda que la mafia peronista se pelea para la tribuna, despues se reparten los negocios con total impunidad.

        PD: que choto está el futbol. La calidad de transmisión es tan pobre, las cámaras no tienen nitidez ni buen contraste, uno parece estar viendo un partido de potrero. No solo sobrefacturan para chorear mas, además bajan la calidad del servicio. No se quien definio que para que sea para todos tenía que ser de menor calidad, eso es como aguar la leche. No sería mejor tener mas vacas ??

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  23. Nélida dijo:

    Reynaldo El día que presentaste el libro en Fray Mocho a la mañana lo compré y lo terminé de leer en dos días Me lo devoré Solamente las familias que hemos atravesado por situaciones parecidas podemos comprender la angustia por la que pasó el personaje de tu novela a quien le mataron el hijo.A nosotros este mes va a ser un año que nos mataron a nuestra hija de 34 años en un locutorio de Mar del Plata Su nombre era Dalina No apruebo el accionar del padre de Alejandro pero si quisiera que los autores del asesinato de mi hija cumpliera reclusión perpetua es decir que no salieran nunca más de la carcel porque no matan a una persona solamente sino asesinan a toda una familia.Te felicito por el libro. Muy bien llevada la trama.Es el primer libro tuyo que leo y me atrapó Muchas gracias

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    1. Nélida gracias por leer mi novela. Yo cuento una historia de ficción que sólo pertende entretener y, si es posible, también plantear interrogantes. Lamento lo que te pasó y, dentro de lo que se puede siendo ajeno al drama que vivieron en tu familia, te compaño en el dolor. Un beso y gracias por acompañarme el otro día.

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  24. hugog dijo:

    hola

    Como era previsible leí el libro en la tarde del Domingo, sencillamente Excelente, lo unico me trajo a la memoria un hecho conocido, que perdio su imagen con su actuación posterior, ¿hay que esperar 3 años para un nuevo libro?

    Saludos

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  25. Jorgelina Gomez dijo:

    Hola Rey!!!

    Estoy saliendo de vacaciones a Pinamar, es una lástima no haber estado allá para la presentación de tu libro… el cual seguramente es un gran compañero para leer junto al mar, pero no voy a comprarlo ahora, esperaré a que vengas a Rosario, así de paso me lo firmás; como en agosto del 2002 me firmaste Un crimen argentino.

    Besos y espero ansiosa a marzo.

    Jor

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  26. Después de leer el primer capítulo de “A cuántos hay que matar”, estoy haciendo lugar para guardar el libro que estoy terminando de leer. Sin lugar a dudas, sigue el tuyo. ¡Felicitaciones por el parto!

    PD: El fin de semana estuve buceando un poco y encontré una entrada tuya donde le recomendás a alguien “Mientras escribo”, de Stephen King. Fui a mi biblioteca y lo desempolvé para tenerlo más a mano…

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      1. cecilia dijo:

        Hola Rey, no sé si te veré en la presentación porque es un horario complicado para mi vida familiar y coincide además con el día del cumple de mi esposo. Igual te acompaño en los éxitos, son muy lindos los comentarios de aquellos que han leído tu novela, has de sentirte muy reconfortado. Me gustaría respondieras a una pregunta sobre la escritura, vos contaste que escribías de noche. ¿te resultó un problema el asunto de la disciplina a la hora de escribir? Quiero decir, esa rutina que te armaste de escribir a la noche y seguramente con algunos rituales,¿ fué siempre asi o fue algo que adquiriste a lo largo de años?.¿Podrías contar un poco? Estoy segura de que tu próximo libro saldrá antes de lo que prometés, parece que el oficio ya es tuyo. Un beso grande y el cariño de siempre, extensivo a Claudia y a los chicos.

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  27. cecilia dijo:

    Qué lindo que me contestes Rey, me gusta pensar que hay lazos que el tiempo no deshace o que es cierto eso de que nada se pierde sino que se transforma. Los debates políticos nunca fueron mi fuerte y ciertas formas de relación virulenta tampoco, así que yo me quedo del lado de la literatura, donde todas las relaciones son posibles pero no joden más que a los personajes. Yo pensé que me ibas a contestar que tenías horarios, que trabajabas a puertas cerradas y tal vez en un sótano, como S K cuenta en “Mientras escribo”, pero al final, sólo cuando podés, una copita tal vez, y una mujer que te banca. Qué bueno! , eso es como decir que si se quiere, se puede. Chau, Rey, hasta la próxima

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