Vamos Pepe

mujica!

Sana envidia por lo que pasa en la otra orilla del Río de la Plata. Una opción progresista iniciará su segundo mandato. Con ideas, generosidad, militancia y pasión se pudo construir una alternativa a los partidos tradicionales. Costó 30 años.

Todas las cosas importantes requieren tiempo, la política en eso no es distinta al amor o la amistad. Se perdió muchas veces. Los fundadores no disfrutaron del milagro pero no pensaban en eso, sabían que estaban construyendo el futuro. Sana envidia también por el nivel de convivencia democrática. Otro presidente “raro” para la américa latina. Un ex guerrillero, un ex preso político, un militante, conducirá esta nueva etapa para el Uruguay. Bienvenido Pepe! Bienvenido Presidente!.

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Vamos Pepe

Canción con todos

Cesar_Isella

El viernes pasado se cumplieron cuarenta años de la grabación de Canción con todos, el hermoso tema que compusieron César Isella y el poeta Armando Tejada Gómez en 1969. La canción que  recorrió el mundo en la voz de Mercedes Sosa y se convirtió en un himno de la integración latinoamericana, sigue sonando en escuelas, peñas, casas de familia y escenarios. Me enteré que Isella había decidido cantarla con varios coros en la plaza de la República y, entonces, lo convoqué para una nota en la radio. La nota me trajo una sorpresa. Espero lo disfruten tanto como yo.

[audio:isella-2711.mp3]

Audio gentileza Radio Del Plata (para descargarlo, hacé click derecho, y elegí “Guardar destino como”)

Canción con todos

Mauricio, el progre

Macri

¿Mauricio Macri es progresista? Pocos se animarían a contestar afirmativamente. Los más se burlarían hasta de la formulación del interrogante. Más allá de los debates ideológicos, un ejercicio casi imposible en un país dónde las dos fuerzas políticas tradicionales amparan en su seno tanto a centroizquierdistas como a conservadores y reaccionarios, el Jefe de Gobierno porteño avaló el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sorpresas te da la vida.

“Es una vergüenza que haya aceptado la decisión”, lo amonestó el arzobispo Jorge Bergoglio. El gobernador de Buenos Aires, el justicialista Daniel Scioli se apuró a aclarar que su definición de matrimonio “es la unión de hombre y mujer”. El ex motonauta es el principal socio político del progresista Néstor Kirchner.

¿Cuál es la opinión de Cristina Kirchner sobre este tema? La presidenta de la Nación, cuando ocupaba una banca el Senado, se manifestó contra los intentos de aprobar una legislación que despenalice el aborto. En esto, incluso, se diferenció del ex Ministro de Salud Ginés González García que defendió públicamente esa posibilidad e impulsó los proyectos de procreación responsable. Es más, sin menoscabar la incuestionable actitud ética de Graciela Ocaña, la ministra de Salud elegida por Cristina fue la contracara de Ginés en todas estas cuestiones. Otro dato: Juan Manzur, el actual ministro, está ideológicamente más cerca de Bergoglio que del actual embajador argentino en Chile.

¿Cuál es la idea de Elisa Carrió sobre este tema? En su momento, la fundadora del ARI cuestionó duramente al senador Rubén Giustiniani, por haber presentado un proyecto de ley para que no se castigue penalmente a las mujeres que deciden abortar. “Voy a militar contra ese proyecto”, anunció Carrió y puso en crisis la sociedad política que mantenía con el dirigente socialista.

La tercer mujer relevante de la política actual, Gabriela Michetti, también es una ferviente católica. La compañera de fórmula de Macri, respalda la decisión del Jefe de Gobierno pero será la primera en sufrir las consecuencias del enojo de los obispos. Bergoglio mantiene con ella una relación privilegiada que, dicen, se verá afectada a partir de ahora.

Mi decisión no tuvo que ver con convicciones personales, hace al deber de un conductor político en cuanto a resguardar la libertad de los ciudadanos, independientemente de las creencias religiosas. Pero entendemos y respetamos la posición de la Iglesia”. ¿Quién dijo esto? ¿Luis Zamora, Pepe Mugica, Hermes Binner, Pino Solanas? No. Esta es la frase utilizada por Mauricio Macri después de la reunión que mantuvo con el Arzobispo de Buenos Aires para explicarle su posición. Bergoglio respondió con dureza: “(Macri) faltó gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley”.

En relación al fallo de la jueza en los contencioso administrativo, Gabriela Seijas, que declaró inconstitucional los artículos 172 y 188 del Código Civil –que limitan el matrimonio a las personas de distinto sexo– el arzobispo aseguró que “la Constitución y los códigos nacionales no pueden ser modificados por un juez de primera instancia”.

Seijas atendió una presentación de la pareja formada por José María Di Bello y Alejandro Freyre, rechazó los recursos de nulidad de entidades católicas y falló a favor. Macri, entonces, decidió no apelar. Incluso lo justificó a través de internet “en este caso se permite a la gente que decida libremente”.

La Corporación de Abogados Católicos presentó un recurso de queja ante la Cámara Contencioso Administrativo. Temen que Buenos Aires se convierta en “la capital gay de Sudamérica”. Es un planteo contra reloj porque el registro civil asignó el 1 de diciembre como fecha para la realización de la ceremonia. La primera en latinoamérica. La fecha elegida no es casual. Es el Día Mundial de lucha contra el Sida. José María y Alejandro son portadores de HIV. Lo más probable es que la Corte Suprema de la Nación termine resolviendo este tema. Un recurso presentado por dos mujeres que se quieren casar ya circula por los despachos de los magistrados.

Esta semana el centro de la Capital Federal apareció empapelado con una foto de dos hombres vestidos de traje rosa, besándose. Nadie se atribuyó la autoría pero la intencionalidad del mensaje no deja dudas: “Matrimonio Gay: vos votaste a Macri para esto”. Entre los colaboradores del ex presidente de Boca se debate todavía sobre las consecuencias políticas de la decisión. Mientras algunos expresan su alarma, otros exhiben encuestas dónde la mayoría de los porteños consultados se manifiesta a favor de que este tipo de uniones tengan el amparo del Estado.

Macri no es progresista por eso sorprende gratamente que, en su semana de mayor debilidad política y acosado por el escándalo del espionaje a opositores, haya elegido tener una actitud republicana y valiente.

Mauricio, el progre

Hay que matarlos a todos

fusilamiento-goya

A los que matan hay que matarlos. A los que roban, también. Y si son pibes, mejor, porque cuando crezcan serán más peligrosos todavía. A los que violan hay que castrarlos. A los corruptos, a los políticos chorros, hay que mandarlos al paredón. Eso es lo que hace falta en este país. Esto es una anarquía. Nadie pone orden. Nos están matando a todos. Ya no se puede salir sin arriesgar la vida. No se puede transitar por la calle. Ni siquiera se puede viajar en subte. Hay que reprimir. Como hacen los países serios. Como hacen en Francia, en Italia, en Estados Unidos.

Cualquiera puede decir cualquier cosa. Ese concepto responde cabalmente a la idea de democracia. Todos los discursos tienen cabida en el Estado de Derecho, salvo aquellos que propicien la discriminación o hagan apología del delito. Desde Susana Giménez a Raúl Castells, desde Hebe de Bonafini a Cecilia Pando. Todos pueden hablar. Eso no implica que las frases que se sueltan sean sensatas o inteligentes. Tampoco tienen que aportar algo por más que la tele las reproduzca hasta el cansancio.

Está claro que Marcelo, Mirtha y Susana tienen derecho a opinar (la ausencia de apellidos revela la inmensa popularidad que alcanzaron los tres). De alguna forma se hacen eco de un malestar real que atraviesa a amplios sectores de la población. Descalificarlos y no rebatir sus argumentos conlleva un gesto autoritario. Convertir la discusión por mayor eficacia en la lucha contra el delito en un juego de chicanas anula el debate y define a los protagonistas.
Los famosos que hablan de inseguridad no son especialistas en el tema. No tienen por qué saber. Frecuentemente olvidan mencionar en sus reclamos: la injusticia social, los crecientes índices de pobreza, la legión de chicos que no estudian ni trabajan, el fácil acceso a la droga, la corrupción policial.

La locuacidad de los famosos contrasta con el silencio de los políticos. Los funcionarios del Gobierno se esconden debajo de las mesas de sus despachos. “Meterse con este tema es ir a pérdida”, confesó un funcionario. Algunos ministros ocultan su impericia denunciando “la sensación” de inseguridad y responsabilizando a los medios de comunicación. Los dirigentes de la oposición también se callan. Sólo asienten ante los discursos más tremendistas para obtener rédito electoral. Piensan que la responsabilidad de mejorar los índices de seguridad sólo es competencia del Gobierno. ¿Cuál es el plan del radicalismo? ¿Cuáles son las propuestas de los partidos progresistas? ¿Hasta cuándo van a pensar que se trata de un tema de la derecha? Mauricio Macri, por lo pronto, va de tropiezo en tropiezo. Hasta ahora, en lugar de sumar buenos policías se dedicó a conchabar espías.

Mientras tanto, todos hablan de Colombia. Es el destino de la Argentina según las visiones más apocalípticas. Ni siquiera tienen en cuenta que se trata de un país con décadas de guerra interna, bandas paramilitares, guerrilleros y bandas vinculadas con el narcotráfico.
Con todo, su experiencia merece ser atendida. Bogotá bajó sustancialmente su tasa de homicidios cada cien mil habitantes: de 80 a 18 entre 1994 y 2006. Otro ejemplo es Medellín, que redujo sus índices de homicidio de 186 a 34 cada cien mil. Los demás delitos cayeron en más del 50 por ciento en Bogotá y en más del 30 por ciento en Medellín durante el mismo período. No hubo una solución mágica, para eso están los libros de Gabriel García Márquez, la mejoría en los índices de seguridad está directamente relacionada con años de políticas públicas coherentes y constantes.

El “milagro” tiene explicación. En un informe realizado por BBC Mundo, Hugo Acero, ex secretario de Seguridad de Bogotá; Rubén Darío Ramírez, especialista en seguridad ciudadana, y Alfredo Rangel , director de la Fundación Seguridad y Democracia, coincidieron en que los buenos resultados son el producto de combinar más presupuesto, más policías en las calles, cámaras de vigilancia, vinculación de la ciudadanía con los programas de seguridad, mejores sistemas de información delincuencial y, fundamentalmente, más inversión social. “Donde la comunidad se organiza y coopera con las autoridades, el margen de maniobra de todos los grupos ilegales se restringe”, opina Rangel.

Los tres especialistas coinciden en que el liderazgo político de los alcaldes fue clave para frenar el delito. Hubo reformas policiales y gran participación ciudadana con pactos de convivencia y otras iniciativas. En Bogotá, los casi 50 mil taxistas de la ciudad tienen sus radios conectadas con una central de la policía y reportan casos sospechosos.

Es una pena que entre la pirotecnia mediática pocos hayan reparado en la voz silenciosa de Jorge Rivas. El dirigente socialista fue atacado de manera brutal hace dos años. Era entonces vicejefe de Gabinete nacional. Lo golpearon en la cabeza y, como producto de las lesiones, perdió la movilidad y se alimenta por medio de un botón gástrico. No puede hablar y se comunica a través de una computadora. En una reciente entrevista con la revista Noticias, Rivas aseguró “me siento víctima de la violencia que genera la desigualdad social”. La periodista Valeria García le preguntó cómo se hacía para sostener una postura “progre” cuando la inseguridad le había cambiado la vida de manera tan radical. Valiéndose de su computadora, Rivas respondió: “Primero aclaro, por las dudas, que lo que me ocurrió no es culpa de mi ideología. Por otro lado, sostengo mis convicciones más allá de mi suerte personal y tratando de pensar en el bien común”. Rivas no salió en la tele.

Hay que matarlos a todos

Pequeñas delicias de la vida sindical

moyano

–En su gremio hay oposición?
–No. Cuando se hacen las cosas bien no tiene por qué haber oposición.

La respuesta funciona como una declaración de principios. Le pertenece a Hugo Moyano, el sindicalista más poderoso del país. La frase es inocente. Para el titular de la CGT, éste es el verdadero parámetro de la democracia sindical. “Hacer las cosas bien” es el pasaporte a la eternidad en el cargo. El líder camionero, que con tanta convicción enfrentó las políticas neoliberales de Carlos Menem, coincide en esta idea con su archienemigo Luis Barrionuevo, quien en su momento se reconoció recontraalcahuete del riojano.

La arquitectura del modelo gremial creado por el peronismo no admite el disenso. Las listas opositoras no tienen casi ninguna posibilidad de disputar el poder en igualdad de condiciones. Las trabas burocráticas, el amedrentamiento o la captación de dirigentes rebeldes cristalizaron las conducciones. Moyano cumplió 17 años al frente de los camioneros y es secretario general de la CGT desde 2004. Oscar Lescano cumplió 26 años al frente de Luz y Fuerza; Armando Cavalieri tiene dos décadas como mandamás de los mercantiles; Andrés Rodríguez lleva 22 años como líder de UPCN; Juan José Zanola está al frente de la Bancaria desde 1982 y Gerardo Martínez completó dos décadas liderando a los obreros de la construcción.

Los llamados Gordos rechazan cualquier cuestionamiento: “Nos votan. Estamos acá por decisión de los afiliados”. En aquella entrevista –que utilizo para abrir esta nota– ante el primer cuestionamiento, Moyano me lanzó un desafío: “Andá a la calle, pará a cualquier camionero y preguntale qué opina de mí”. Algo así como cazar en un zoo. Moyano sabe que los afiliados a su gremio se encuentran entre los mejores pagos del país. Más los servicios sociales, la asistencia sanitaria –está a punto de inaugurar un hospital de alta complejidad–, las facilidades para el turismo y las becas a los hijos de los camioneros, su poder es incuestionable.

Con los mismos argumentos, el titular de la CGT avanzó sobre los afiliados de otros gemios. Su última batalla: la captación de las cooperativas vinculadas con la distribución de diarios y revistas tuvo ese condimento. “Ser de camioneros” les implica a los trabajadores en disputa 2.000 pesos más de salario mensual. Ante esa posibilidad, los laburantes no dudan. No sólo quieren ser camioneros, sino que también serían capaces de ir a laburar con una careta de Moyano.

Más allá de su mentada efectividad en la defensa de los trabajadores, lo cierto es que el modelo sindical argentino limita la participación, es prebendario, autoritario y violento. Desde esta perspectiva, la libertad gremial parece una utopía. Lo intentó Raúl Alfonsín y fracasó por un voto en el Senado. El último presidente de la Nación que prometió abrir las barreras sindicales fue Néstor Kirchner. Ocurrió en 2003, a pocas semanas de llegar a la Casa Rosada. Víctor De Gennaro, por entonces titular de la Central de los Trabajadores Argentinos, hizo el pedido y escuchó la promesa durante un viaje a El Calafate. A unos metros, estaba un amigo del sindicalista: Lula Da Silva, presidente de Brasil.

Según cuenta De Gennaro, en diciembre de 2007 Kirchner reiteró su promesa. No quería dejarle esa herencia a su esposa, ya electa para sucederlo. Pero nunca cumplió. Pesó más el acuerdo estratégico con Moyano, que incluyó el control en el reparto de fondos a las obras sociales, pero también la definición de un modelo productivo. El líder camionero respondió con lealtad. No hubo paros generales y brindó todo su apoyo político. Hasta organizó un acto de apoyo al kirchnerismo antes de las últimas elecciones y volverá a hacerlo el próximo 20 de noviembre “en defensa del Gobierno”. Los que se animan a hablar de este tema en el oficialismo no ocultan que el acto organizado para el Día de la Soberanía Nacional también funciona como advertencia: “El modelo de sindicato único por actividad no se toca”.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, es la cara visible de la arbitrariedad. Los delegados de Metrovías hace un año que pidieron la inscripción de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro como un sindicato aparte de la Unión Tranviario Automotor (UTA), el gremio madre. Sin embargo, en noviembre de 2006, Tomada sólo demoró un mes en otorgarle la inscripción al Sindicato Único de Peajes y Afines y dos años después firmó la resolución que le otorgó la personería gremial. El secretario general del nuevo gremio es Facundo Moyano, hijo de Hugo.

Los trabajadores del subte dicen estar decididos de ir a fondo en esta pelea. Tienen con qué. Cada paro les complica la vida a un millón y medio de ciudadanos. Entre otros desafíos deben evitar convertirse en aquello que dicen combatir. Aseguran que van a insistir con la inscripción gremial porque ésa es la voluntad de la mayoría de los trabajadores a los que representan. Saben que, aunque no logren su cometido de manera inmediata, han logrado abrir una grieta en la muralla y que, más temprano que tarde, todos los muros caen.

Pequeñas delicias de la vida sindical