Los noventa

Por fin una discusión ideológica en medio de una campaña atravesada por las chicanas y las operaciones políticas. Mauricio Macri dijo que si fuera presidente impulsaría la reprivatización de Aerolíneas Argentinas y los fondos de las jubilaciones. Hay una buena oportunidad para discutir públicamente cuál es el rol del estado según cada dirigente y fuerza política.
Para la discusión sería bueno dejar de lado algunas hipocresías. Macri no menciona el paso de su padre por el Correo Argentino, dejó una enorme deuda con el Estado por canon impago.De Narváez suscribió la idea de su socio político sobre la línea aérea. No en vano iba a ser Ministro de Carlos Menem. ¿Qué dirá Solá? Néstor Kirchner y la presidenta fustigaron al líder del PRO y cuestionaron la idea de “volver a los noventa”. Nada dijeron sobre su responsabilidad en la privatización de YPF (debate en el Congreso dónde Oscar Parrilli, actual Secretario General de la Presidencia, fue el miembro informante). Daniel Scioli se ofendió por el intento de reprivatizar: “Dios mío”, dijo. Scioli, renegando de los noventa. Curioso es la década de su nacimiento a la política de la mano del riojano. Reutemann se pronunció más cerca de los planteos de De Narváez que de los de Kirchner, en este tema. Sólo Pino Solanas se mostró coherente: defendía el Estado durante el apogeo menemista y lo hace ahora en los años en los que el kirchnerismo recupera su rol rector.
No tendría nada de malo que algún dirigente reconociera que hizo antes algo de lo que se arrepiente. O reconozca que cambió de postura. Cambiar no es malo. En muchos casos podría representar crecimiento intelectual o acumulación de experiencia. Es difícil imaginar en la Argentina un debate entre inmaculados.
Con todo, desmemorias y miserias, olvidos y sincericidios. la discusión vale la pena.

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Los noventa

No nos asusten más

miedo

“Si acá, por esas cosas de la historia, no tuviéramos mayoría parlamentaria la Argentina caería en el vacío. Volveremos al país de 2001, a la indigencia, a la pobreza, a que la Argentina explote.” (Néstor Kirchner)

“Si no se controla el origen de los fondos de campaña… la Argentina puede ser peor que Colombia.” (Elisa Carrió)

“Serán meses muy peligrosos, si Kirchner gana en la provincia va a haber intento de estatizaciones y arremeterá contra la propiedad privada.” (Francisco de Narváez)

¿Por qué casi todos los candidatos apelan al miedo? ¿Hay rédito electoral en asustar? Algunos especialistas dicen que sí, que el miedo lleva a los ciudadanos a rechazar los cambios. El miedo hace más conservadoras a las personas. Pero también están los que opinan lo contrario. El miedo también puede convertirse en rechazo a lo establecido.

En el oficialismo dicen que si no los votan se vuelve al pasado. Quieren que la gente lea en la palabra pasado: estallido social, violencia, miseria. Volvemos a lo peor de la década del noventa, agregan, sin reparar en que hay dirigentes de los noventa en casi todas las listas de esta contienda. Y redoblan la apuesta: nosotros o el caos.

Desde la oposición vaticinan que si se imponen los candidatos del Gobierno se viene una devaluación del peso y hasta un nuevo corralito bancario. Afirman que después de la elección hay que temer por los depósitos y los bancos.

Para unos los otros son inconsistentes, corruptos, ambiciosos, delirantes, místicos, traidores. Para los otros los unos son autoritarios, corruptos, locos, violentos, desleales.

Apelan desde el miedo a otros miedos. Si ganan ellos, anuncian los opositores, se viene la recesión, se profundiza la crisis, habrá un aluvión de despidos. Desde el oficialismo replican: si ganan ellos volvemos a las privatizaciones, los ajustes y el neoliberalismo.

Con idéntica convicción convocan a la madre de todos los miedos: la inseguridad. Si ganan ellos se viene la mano dura y el gatillo fácil y no bajará el delito. Si ganan los otros continúan las muertes y los asaltos. Seguirá la impunidad. Se tiran con los muertos, hablan de bajar la edad de imputabilidad de los menores asesinos sólo por conveniencia, esconden las cifras del delito o trazan mapas.

En líneas generales, los medios de comunicación amplifican el temor. Los periodistas se convierten en voceros del miedo. Los asesinatos obtienen la mejor cobertura. La gripe A amenaza a los niños. Algunos sectores interpretan el mensaje: hay que aislar a los infectados, apedrear sus colectivos, pedirles que no vengan, que se muden. Cada deceso por la misteriosa enfermedad porcina tiene el despliegue propio de un triunfo de la Selección. Todo está mal pero puede estar peor, parece ser el mensaje dominante.

La esperanza no mide, no cotiza en los discursos de la política y es rechazada en las agendas periodísticas. En la boca de un dirigente puede ser interpretado hasta como un signo de debilidad. Sin embargo, no hay cambios profundos sin esperanza. No hay avances hacia una sociedad más justa sin sueños colectivos que los impulsen.

Por estos días, hace furor en internet Alberto Pérez Manija, un personaje creado por Diego Capusotto, que al frente del programa Hasta cuándo relata una retahíla de malas noticias y situaciones amenazantes en la mañana de una radio ficticia (se lo puede escuchar en la Rock and Pop, sábados y domingos a las 20). La parodia debería llamar a la reflexión.

Javier Darío Restrepo aseguró hace muy poco en una exposición sobre el desarrollo autosostenible que los medios tienen una inmensa deuda de esperanza con la sociedad.

Cuando el periodismo abre los sentidos y la inteligencia a lo posible, cuando la información contiene los datos de una carta de navegación que muestra los caminos posibles, cuando la información estimula la convicción y la ambición de cambiar la realidad, cuando el periodista entiende que parte de su servicio es crear inconformidad con lo existente en busca de una realidad mejor por lo justa, por lo tolerante, por lo pacífica, por lo igualitaria, por lo libre y respetuosa de cada ser humano, cuando todo esto se da, el periodismo cumple la más alta y dignificante de sus funciones porque estimula la esperanza”.

En su charla Restrepo, maestro de periodistas, hizo referencia a una historia que le contó Zlatko Dizdarevic, el director de Pueblo, un periódico de Sarajevo incendiado durante la guerra. “La edición que sacaron a la venta cuando aún humeaban los restos de su edificio fue ávidamente comprada por lectores que en aquella ciudad en ruinas sólo tenían dinero para comprar el pan o el periódico, y prefirieron el periódico. ¿Por qué? le pregunté a Dizdarevic. Porque en situaciones de crisis, la gente puede vivir sin pan, pero no sin esperanza, me contestó. Y yo agrego hoy, al recordar esa historia otra vez, que esa preferencia se da cuando el periódico da esperanza. Entonces se vuelve más necesario que el pan”.

Ante una realidad que agobia por injusta, el desafío de la dirigencia política es convocar a la rebeldía. La resignación es el verdadero enemigo de los cambios. Los periodistas deberíamos tener el mismo compromiso. Mientras tanto, no nos asusten más.

No nos asusten más

La máquina somos nosotros

Este video ya tiene un par de años, sin embargo supongo que muchos aún no lo vieron.

Creado por Michael Wesch, Profesor de Antropología Cultural de la Universidad Estatal de Kansas, Estados Unidos, el video (tal y como explica Enrique Dans) “revisa de manera magistral la transición desde el texto en papel al hipertexto, la web, el paso del HTML al XML, los buscadores, los blogs, las tags, los wikis… hasta llegar a la “famosa” Web 2.0, donde los vínculos ya no sólo conectan textos o ideas, sino que conectan personas“.

El vídeo tambien invita a reflexionar sobre ideas como el copyright, la autoría, la identidad, la ética, la estética, la retórica, el gobierno, la privacidad, el comercio, el amor, la familia o a nosotros mismos.

Son poco más de 4 minutos que ayudan a entender en dónde estamos parados en este mundo tan cambiante y novedoso.

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La máquina somos nosotros

Últimos delirios de las Orcas

Sí los comentarios de cine de Verónica Castañares no fueran suficiente contribuición a la confusión general, ahora se agrega la participación en efectos especiales de Romina Manguel. Aunque ustedes no lo crean las Orcas inauguraron la crítica de cine musicalizada. A pedido de algunos oyentes de Mañana es Tarde, los últimos minutos del programa del jueves pasado.

Últimos delirios de las Orcas

Ser periodista bajo el culto del miedo y la muerte

im_logo_ppalPego la gacetilla de Memoria Abierta:

“Ser periodista bajo el culto del miedo y la muerte es un ciclo que reflexiona sobre el ejercicio del periodismo durante la última dictadura militar argentina. Fue producido por The Freedom Forum, en el marco del proyecto Journalist Memorial, y por Un Ojo Avizor en los Medios .”

“Cada jueves publicaremos uno de los cuatro capítulos del ciclo que fue realizado para conmemorar a los 98 periodistas asesinados por la Alianza Anticomunista Argentina, conocida como la Triple A, y durante el gobierno de facto que tuvo lugar entre 1976 y 1983 en Argentina.”

“Creemos que las perspectivas de los 32 periodistas cuyas entrevistas integran esta colección (realizada en 1999) aportan a la profundización del conocimiento sobre el pasado reciente y contribuyen a promover el respeto por la libertad de expresión y de prensa.”

“Entendemos, al mismo tiempo, que este material enriquece los debates que están teniendo lugar sobre la vigente Ley Nacional de Radiodifusión (Ley 22.285 del año 1980) y sobre la propuesta para modificarla (Proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual -PDF).”

Más información y acceso al primer capítulo.

Memoria Abierta, Acción Coordinada de Organizaciones argentinas de Derechos Humanos, trabaja para aumentar el nivel de información y conciencia social sobre el terrorismo de Estado y para enriquecer la cultura democrática.
Ser periodista bajo el culto del miedo y la muerte

Lucha en el barro

congreso

Hay candidatos que se presentan a las elecciones y ya saben que no van a asumir sus cargos. Los votantes también lo saben. Pero está todo bien. Eso no tiene nada de malo. Es como un juego: votarán para un cargo a alguien que no lo ocupará.

Hay dirigentes que criticaron a los candidatos testimoniales pero dejaron los cargos para los que fueron votados. ¿Para qué? Para ser candidatos otra vez. Y si son electos, en un par de años volverán a renunciar a sus cargos para ser candidatos.

Casi ningún partido designó a sus candidatos a través de elecciones internas. La mayoría de las listas están integradas por los nombres elegidos por “El Jefe”. El adelantamiento de los comicios potenció la dedocracia. Esto encumbró por sobre militantes y dirigentes históricos a amigos, primos, hijos, hermanos, esposas, novias y amantes.

El principal opositor al Gobierno en la provincia de Buenos Aires fue acusado de contrabando, evasión y narcotráfico. Un juez con treinta y ocho denuncias en el Consejo de la Magistratura lo llamó a declarar a dos semanas de las elecciones. El presidente del Consejo de la Magistratura reconoció que el organismo no cumple su función y que las denuncias sobre los jueces no se investigan con la celeridad necesaria. Desde su creación sólo apartó a dos jueces. La oposición dice algo más: el Consejo de la Magistratura no impulsa las investigaciones para tener condicionados a los magistrados.

El candidato denunciado tampoco contribuyó a clarificar las cosas. Recusó al juez y no se presentó a declarar. Cree que sólo quieren perjudicarlo. La presunción no alcanza. Los ciudadanos no pueden decidir a qué juez prefieren al momento de enfrentar una denuncia judicial.

La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) demostró esta semana que funciona igual que hace un cuarto de siglo. Les sigue pinchando los e-mails y los teléfonos a periodistas y dirigentes políticos. Luego, con esa información confecciona carpetas de cartón, prolijamente rotuladas, que terminan en despachos oficiales.

Y como si fuese poco, apareció un candidato con el mismo nombre que el candidato que amenaza la supremacía del Gobierno. Un clon inventado, supuestamente, para sacarle votos a partir de la confusión. El candidato se molestó, pero hizo un alto en la campaña para visitar el programa de televisión que parodia a los políticos. Allí tiene otro clon. Bailó con él e hizo chistes.

Un senador candidato a senador acusó al gobernador de su distrito de utilizar técnicas del nazismo para perjudicarlo. El gobernador le recuerda su compromiso con las privatizaciones y desguace del Estado en la década del noventa. El senador dice que el gobernador es un tiramierda.

Dirigentes del campo insultan, amenazan de muerte, patalean y escrachan a diestra y siniestra. Siempre más a diestra, en realidad. Hubo uno que se confesó abiertamente golpista ante periodistas golpistas. Los dirigentes del campo también concurrieron al programa de televisión que parodia a los políticos. Allí el chacarero de los insultos visitó a su clon, que luce un poco menos exaltado y guarango que él. Nadie puede prescindir de ese escenario, dicen.

Una candidata anunció por enésima vez la hecatombe. Otros advirtieron que la economía se va al diablo. Aseguran que habrá más inflación y que tendremos un dólar desbocado. Los candidatos del Gobierno no se quedan atrás. Insisten en la idea: nosotros o el caos. Dicen que volveremos a 2001 si la cosecha de votos no es la suficiente.

¿La calidad de esta campaña nos representa como sociedad? ¿Es un espejo impiadoso? ¿Así somos? ¿Partidarios del vale todo? ¿Vulgares e irrespetuosos?

Y hay más. Una encuesta para cada candidato que pueda pagarla. El que abona tiene el informe que desea. El cliente siempre tiene razón. Los sondeos se convirtieron en elementos de campaña. Son como avisos publicitarios.

Los medios de comunicación juegan su partido de manera abierta y desembozada. Los diarios hacen tapas a pedido. Amplifican denuncias contra “sus enemigos” o esgrimen cerradas defensas de aquellos que puedan coincidir con sus intereses. La información es lo de menos. Es preferible incidir sobre la realidad que contar lo que pasa y por qué pasa. Las líneas de conducción periodística son permeables a los gerentes. Es probable que estemos haciendo el peor periodismo desde el retorno a la democracia.

El debate de ideas y la discusión de propuestas son los grandes ausentes de esta campaña electoral. Estos hombres y mujeres que ahora luchan en el barro ocuparán los ámbitos legislativos en todo el territorio nacional a partir del 10 de diciembre. Desde allí deberán tejer los acuerdos que contribuyan a consolidar un país más justo.

Esta campaña no parece el mejor comienzo.

Lucha en el barro

Capusotto en el dìa del periodista

Diego Capusotto

Diego Capusotto está haciendo un programa de radio en la Rock and Pop los sábados y domingos a las 20. Se llama Lucy en el cielo con Capusottos. Entre otras genialidades parodia a un programa periodístico de la mañana. Es un espejo que distorsiona muy poco. Para reir y pensar.

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Capusotto en el dìa del periodista