Partidas

Mi padre levanta el alfil nacarado
que brilla temible como una cimitarra
y la mujer de negro quiebra su boca
en un rictus amargo
Llevan años jugando esta partida imposible
en bares de mala muerte
valga la estúpida redundancia
En la casa de amigos
cuando todos callan
y detienen los gestos
para que la mujer coloque sus trebejos
de modo caprichoso

El viejo zorro la burla
una y otra vez
con sus temibles diagonales
Ejecuta aperturas inventadas
para cada ocasión
Pone jazz en vinilo
la aturde con Miles Davis
usa a las grandes bandas y la saca de quicio
Bebe coñac del pico
come chocolate amargo
la distrae con historias destempladas
Sabe que la derrota llegará puntual e inevitable
No esta noche
No esta noche

Mi padre espanta con su risa el aliento fétido
que exhala la mujer
“La impaciencia es enemiga del ajedrez”
le susurra amable
antes de rematarla.

Nota: Hacía mucho que no posteaba un poema. Releyendo algunos textos me encontré con “Partidas”, de la época en la que pensaba que mi padre podía ganar esa partida con la muerte indefinidamente. Vaya en su memoria. También como saludo a los visitantes del blog que son papás.

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23 comentarios en “Partidas

  1. De Narváez, Duhalde, Barrionuevo, Cobos y la construcción de un clima de fraude electoral

    Francisco de Narváez y los suyos tienen un plan. Claro que lo tienen. Un plan para el 28 de junio por la noche, en caso de perder las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Un plan cuidadosamente elaborado y cuyas fases preliminares ya han sido implementadas con todo éxito: instalar la idea de que habrá fraude en las elecciones bonaerenses y que, si no fuera por eso, la Unión-PRO ganaría las elecciones. El plan culmina en una convocatoria dramática a un cacerolazo masivo, que por dimensión y relevancia tendría un efecto desestabilizador sobre la Presidencia (o sea, “destituyente”, como se lo define en el cerrado y pequeño léxico kirchnerista).

    A los spots televisivos en los que jóvenes muy PRO claman por cuidar “nuestro” voto y reclaman por fiscales a una ciudadanía pasiva para evitar que los Otros, “nos roben” las elecciones, han seguido las versiones que mencionan la supuesta falta de cooperación de Eduardo Duhalde y su puñado de leales “paladares negros” para fiscalizar los comicios. Versiones que se ocupan, como al descuido, de señalar la posibilidad cierta de que Unión-PRO sea perjudicado por el fraude.

    Inmediatamente, los trascendidos colmaron de alegría a muchos de los referentes kirchneristas, quienes se ocuparon de comentar la noticia ante periodistas y observadores. Con ingenuidad, el oficialismo se clavaba así (quién lo diría) todo el anzuelo de la trampa tendida por sus rivales políticos. Lo que quedaría como residuo en la opinión pública, de todo este cúmulo de versiones, no sería el dato político, completamente intrascendente para el ciudadano común de la “pelea” con Eduardo Duhalde, sino la “evidencia” tremenda de un fraude dado ya por consumado.

    Digno colofón a “la más sucia de las campañas electorales de nuestra democracia”, como se la definió periodísticamente, título al que desde el oficialismo se ha contribuido -con su tosquedad acostumbrada- al adelantar unilateralmente las elecciones, al echar mano a las candidaturas testimoniales y al subirse a las denuncias judiciales contra De Nárvaez. Aunque hay que decir que la flaqueza judicial de la causa no eximía de una aclaración contundente de parte del empresario-diputado, que nunca llegó, especialmente para alguien que quiere ser un exponente de la prístina y pura nueva política.

    Pero, ¿cómo se generaría la oleada de “indignación” ciudadana la noche de cierre de los comicios?, se le pregunta a nuestro confidente, quien contesta con suficiencia un tanto aburrida: “Será todo muy sencillo. Un ataque a todo nivel. Por un lado, mensajes que saturen los celulares dando cuenta de actos ‘concretos’ de fraude; fotos y videos tomados por celulares ‘mostrando’ boletas tiradas en ‘cuartos oscuros’ armados; declaraciones de ‘ciudadanos’ contando sus problemas a la hora de sufragar. Y que también convocan a la protesta y al cacerolazo. Por el otro, en esquinas seleccionadas de la ciudad de Buenos Aires y de las principales ciudades bonaerenses se concentran ‘ciudadanos indignados’ que hacen batir furiosamente sus cacerolas. Lo demás, lo harán los medios y los formadores de opinión”.

    Se retruca a nuestro informante que un cacerolazo no implica la caída de un gobierno, a lo que, enigmático, nos responde: “No me pidan nombres. Hay gente muy grossa y profesional detrás de esto”. Y agrega, un poco más animadamente: “Pero no todos son profesionales. A Duhalde y a Luis Barrionuevo se les fue la mano con sus declaraciones a los medios. Se fueron de mambo. Sobreactuaron, poniendo en duda su actuación. Una cosa fueron los trascendidos de su ‘bronca’ con De Narváez. Otra cosa fueron sus declaraciones a los medios, la tapa de Duhalde en Crítica. ¿Quién puede creerse semejante despliegue de quejas contra Francisco? Si cae el kirchnerismo, los ganadores dentro del peronismo serán Duhalde y Barrionuevo. ¿O te creés la de Reutemann?”.

    Son aseveraciones plausibles en los objetivos y en el modus operandi de los conjurados. Al fin y al cabo, los dichos del sindicalista gastronómico recuerdan a su “si dejamos de robar por dos años este país se salva”. Alguien “de adentro”, ya “amortizado” y a prueba de escándalo no puede más que decir, en el plano de sus peculiares “saberes”, la “verdad y sólo la verdad”. Barrionuevo puede “fiscalizar” elecciones, lo que también implica que conoce muy bien cómo se hacen los “fraudes electorales”. Y tampoco es ajeno a “operaciones” desestabilizadoras de relevancia: se recordará la versión publicada en Ámbito Financiero -y nunca desmentida por el sindicalista- que consignó su participación clave en la caída de Adolfo Rodríguez Saá, en su breve paso por la presidencia, en ese verano caliente de 2001. Gastronómicos a las órdenes de Barrionuevo propinaron un cacerolazo estridente al puntano, durante su refugio en la residencia de Chapadmalal. Rodríguez Saá entró en pánico en medio de ese microclima “destituyente” y voló a su San Luis, para despachar desde su sancta santorum su renuncia indeclinable.

    Hoy, como entonces, rumores que van y vienen, “operaciones” a diestra y siniestra, encuestas que hablan de una elección cerrada. Un clima sumamente crispado, evidencia incontrastable de que en estas elecciones se ha puesto en juego, ni más ni menos, que el poder político en la Argentina. Todo vale, de un lado y del otro. Pero que todo valga, no significa que todo sea posible, en el supuesto caso de ser querido.

    Por lo menos, suena muy extraña la posibilidad de fraude en la provincia de Buenos Aires. Primero, porque es muy difícil la ausencia masiva de fiscales, ya que de resultar alguna mesa no cubierta por los representantes de Unión-PRO, estarán los radicales y seguramente alguna fuerza de izquierda o vecinal. Es inimaginable una mesa bonaerense compuesta solamente por fiscales kirchneristas y con autoridades cómplices.

    Segundo, porque uno o dos puntos en el porcentaje de electores, que serían supuestamente suficientes para hacer un fraude exitoso, representan miles y miles de ciudadanos bonaerenses.
    Tercero, la presencia de los medios que saldrán a buscar el escándalo.

    Nadie niega que las técnicas conocidas para hacer trampa puedan ser efectivas en algún pueblo perdido del noroeste del país, pero no para decidir el resultado en las elecciones bonaerenses.
    Pero los argumentos pesan poco cuando el aire está cargado de conspiraciones. Simples coincidencias, felices o infelices, intencionales o fatales, disparan así un cúmulo de interpretaciones aviesas, amalgamándose con otras interpretaciones y trascendidos, multiplicándose las versiones, como flashes en un enceguecedor laberinto de espejos. Eduardo Van der Kooy, desde su columna de Clarín, informa de una versión acerca del adelantamiento de las elecciones presidenciales, que el kirchnerismo “podría efectuar” en caso de una derrota en territorio bonaerense. Tuny Kollman, desde la edición de Página /12 del jueves 18, nos devela, con toda lógica, lo que ese adelantamiento implica: o la renuncia del vicepresidente Julio Cobos, o bien su contracara: que Cobos se haga cargo de la presidencia.

    A las versiones sobre un Plan cacerola que se han consignado en esta columna se les sobreimprime naturalmente la foto de Francisco de Narváez con Julio Cobos de la semana pasada, y los pedidos de Elisa Carrió para que el vicepresidente se digne apoyar a los candidatos de la lista del Acuerdo Cívico y Social, del cual él es parte (al menos por carácter transitivo, ya que cuando deje de ser vicepresidente pasará nuevamente a ser afiliado de la UCR, partido que integra el Acuerdo).

    Un cúmulo de operaciones, en suma, que amenaza con distorsionar y deslegitimar el núcleo duro sobre el que se asienta la escueta democracia argentina: a pesar de la debilidad de los partidos, a pesar de la fragilidad de sus reglas y controles institucionales, nunca se puso en duda el resultado de nuestras elecciones. Hoy, todo converge para que ese último baluarte de la credibilidad ciudadana pueda quedar vulnerado en lo que se exhibe pornográficamente como una lucha sin límites por el poder.

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  2. Impresionante Rey
    Durante demasiado tiempo pensamos que nuestro viejo va a ganar la partida, aunque en el fondo sabemos que no será así. Pero necesitamos que la gane, necesitamos que nos enseñe cómo se hace. Ahora que perdió la partida maldecimos su ausencia. No lo pensamos cuando se metía en nuestra vida, cuando nos controlaba, cuando nos quería y demostraba a su manera. Y en un día como hoy lloramos por esa ficha que mal jugó

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  3. Andrea dijo:

    Verdaderamente, tenés mucha sensibilidad lírica. Dado que el espacio me invita, me animo a contar uno de lso conceptos que tenía mi padre, seguramente influenciado por mi abuelo, al que no tuve el gusto de conocer; un genovés que desembarcó en el puerto de Bs. As. en el 1925; él decía algo más o menos así: que el poder político tenía la capacidad para gobernar la nación a través de sus representatantes. Si la vida de la nación se volviera totalmente eficaz como para conducirse a sí misma, la representación no haría falta. Por lo tanto, sería un estado de anarquía ilustrada, en que cada persona sería su propio soberano, cada uno se gobernaría a sí mismo sin perjudicar al otro. En éste estado no haría falta el poder político, porque no existiría el estado. Y, ahora viene lo más anecdótico de todo, que “el ideal no se dá jamás en la vida real”

    No importa si alguna vez , mi hermano que es veinte años mayor que yo, coincidimos o yá, dejamos de hacerlo, lo notorio es como los hechos de la historia han cambiado al mundo y el desconcierto continúa.
    Saludos cordiales, Andre.

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    1. Andrea dijo:

      Patricio, valoro tu respeto y el lugar que dejaste a la duda; sólo te sugiero que enfoques la última frase de la anécdota y, te darás cuenta que echa por tierra la doctrina.

      Habiendo cumplido con mi respuesta a tu pregunta , te saludo cordialmente. Andre.

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  4. Rosana dijo:

    Reynaldo, es realmente conmovedor. Hablando de poesía, eo otro día fui a una libraria a comprar un libro para regalarle a mi viejo (mas precisamente le compre el ultimo de Marcelo Larraguy), y yo me compre para mi uno de poesias de Rubén Darío (¿leíste alguna vez algo de el?), yo solo el libro “Azul”, algunos años atras. Lo compre, ademas de que me gusta la poesía latinoemaricana, estuve en Nicaragua hace algunos años, frente a la placa recordatoria de Rubén Darío en la plaza central en Managua.
    Cariños.

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  5. Me gusta Darío, pero no está entre mis preferidos. Si te interesa la poesía hay algunos argentinos notables: Juan Gelman, Oliverio Girondo, Mario Trejo y Paco Urondo, entre tantos. Aunque la poesía es como la mar, hay que saber pescar por uno mismo. Saludos a todos.

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  6. Eduardo dijo:

    Rey! “Me quieren anochecer/ me van a morir/ ayúdame a no pedir ayuda”. se me ahoga el corazón por tanto desapego a la vida y tan enamorada de la muerte. ¿quien la habrá ayudado?

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    1. Andrea dijo:

      Estimado Eduardo, leí que aprecia el lirismo de A. Pizarnik, qué le pareció “Hija del viento”; estremecedor, verdad?

      Estaría de acuerdo en convocar a nuestro anfitrión a que publique algo más de su obra.

      Con toda cordialidad, Andre.

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      1. Eduardo dijo:

        Estimada Andrea! Desesperada por los vientos calientes de la derrota del placer vital, ni la poesía la pudo salvar, cuando se aferro “como una serpiente loca de movimiento” se encontró con que las palabras de habían suicidado, ella entonces no pudo abandonarlas!

        HIJA DEL VIENTO

        Han venido.
        Invaden la sangre.
        Huelen a plumas,
        a carencias,
        a llanto.
        Pero tú alimentas al miedo
        y a la soledad
        como a dos animales pequeños
        perdidos en el desierto.

        Han venido
        a incendiar la edad del sueño.
        Un adiós es tu vida.
        Pero tú te abrazas
        como la serpiente loca de movimiento
        que sólo se halla a sí misma
        porque no hay nadie.

        Tú lloras debajo del llanto,
        tú abres el cofre de tus deseos
        y eres más rica que la noche.

        Pero hace tanta soledad
        que las palabras se suicidan.

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      2. Andrea dijo:

        Agradecida su cortesía.

        Que suprema tragedia leer que se suicidan las palabras de una poeta atormentada, fue el incomprensible y desgarrador romance que mantuvo con el oscurecer de su propia alma, quien la empujó a entregarse a la muerte, mientras vivían sus palabras .

        Una copa de malbec, las notas subyugantes del bandoneón del maestro en “adiòs, nonino”; por nosotros, por todos nuestros vínculos y, por la vida que transmiten las palabras. Andre.

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  7. Rey: hacía bastante que no entraba en tu página, y ¿qué mejor reencuentro que encontrarse con un poema? De los que debieras postear más seguido, me permito decirte. Para que no se olvide que el tal Reynaldo Sietecase es uno de los mejores poetas de mi generación. O, como quería Borges (“no hay grandes poetas o pequeños poetas”), simplemente un poeta. Un gran abrazo, nos encontramos pronto, ¿sí? Néstor.

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  8. Gabriela de San Lorenzo dijo:

    Reynaldo:
    ¡Gracias! por postear un pedacito de vos mismo. Cuando publicas información y opiniones compartimos con vos o no, te leemos y te respondemos, Pero hoy has regalado un poerma de tu creación ¡Gracias nuevamente! Emociona y hace pensar profundamente, es bello poder expresar sentimientos, ideas con las palabras en poesías ¡Feliz día del Padre! perdón tarde….
    Gabi

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  9. Andrea dijo:

    Reynaldo, confío en el influjo persuasivo del afectivo Néstor y en el efectivo encanto del vino para que publiques tu poesía en el blog. Algunos pescadores hemos salido a la pesca. Afectos. Andre.

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