Defensa del gordo

¿A quién le toca este año? La pregunta atraviesa a muchas familias como un mandato temido y entrañable. Es un papel difícil. El público es muy exigente. Cualquier error de interpretación podría desencadenar una catástrofe. Un tsunami de llantos. En general, si no se consigue voluntario, la tarea recae en el adulto con más hijos o en el tío soltero siempre dispuesto a congraciarse con todos. Ser Papá Noel no admite pasos en falso. Algunos lo disfrutan y no aceptan relevos. Es como ser Alfredo Alcón por unas horas. Otros le escapan. A falta de valientes, a veces les toca a las mujeres de la casa encarar al personaje.

Más allá de cualquier discusión, está claro que se trata de un rito de la ilusión. Y todo vale. Las voces cavernosas o el silencio. Las barbas falsas y los almohadones. La aparición lejana en la terraza o la irrupción sorpresiva en un balcón, con la luz baja.

El verdadero San Nicolás era un obispo de origen griego nacido en el año 280 en la ciudad de Patara, Licia, actualmente Turquía. La versión que sostienen los creyentes asegura que Nicolás, que provenía de una familia adinerada, descubrió su amor por Dios muy joven. Se hizo sacerdote a los 19 años y llegó a obispo. Se le atribuyen diversos milagros. Incluso, dicen que resucitó a un marinero. En su camino a la santidad, el llamado “obispo de los niños” se dedicó a repartir la fortuna familiar entre niños y adolescentes pobres. A tres niñas pobres que no tenían dote para casarse, les dejó dinero en las medias que éstas habían colgado en la ventana para secarse. De allí vino la costumbre de colgar las medias para recibir sorpresas.

Con el tiempo, cualquier regalo imprevisto fue atribuido a San Nicolás. La leyenda se extendió primero por el Oriente católico y luego llegó a todos los países de Europa. Las Iglesias para honrar “al santo de los regalos” se hicieron muy populares. San Nicolás fue declarado patrono de Grecia, Turquía, Rusia y Lorena. Las imágenes que lo recuerdan lo muestran como un hombre alto, de larga barba, vestido de blanco.

Esa figura se mezcló luego con las creencias nórdicas del Padre Invierno y “los abuelos generosos” de Alemania. El personaje estaba a punto de caramelo. Los colonos holandeses lo llevaron en sus relatos a los Estados Unidos. A comienzos del siglo XIX, el escritor Washington Irving le quitó sus ropas clericales y lo convirtió en “el guardián de Nueva York” (que era la Nueva Amsterdam): un holandés amable y bonachón. Sinter Klaas (en holandés San Nicolás) que en poco tiempo pasó a ser el Santa Claus del mundo anglosajón.

El primero que lo dibujó fue el alemán Thomas Nast, en 1862. Ganó barriga y perdió religiosidad. Volvió a Europa para fusionarse con Father Christmas, que ya era popular entre los ingleses. En Francia, el Padre Navidad se convirtió en Papá Noel (Navidad en francés) y con ese nombre llegó primero a España y después a toda Hispanoamérica.

Así tuvimos un anticipo del realismo mágico: un gordo abrigado hasta el cuello con gorro y botas, cuyo domicilio conocido es el Polo Norte, recorriendo el Caribe, Manaos, Formosa o el Bajo Flores al mando de un trineo con ocho renos. En las grandes ciudades del litoral argentino, los inmigrantes europeos le dieron una mano. No tenían chimeneas pero sostuvieron el mito de sus padres a fuerza de algodón para simular la nieve y fruta seca y budines deglutidos con 40 grados de temperatura a la sombra.

Con esos aliados, Papá Noel se convirtió en imbatible. Pocos meses antes de morir, el maestro Osvaldo Soriano me mandó una postal con un Papá Noel gordo, con su traje rojo, su barba blanca, bebiendo una botella de Coca-Cola. En 1986 había escrito una crónica imperdible sobre esa bebida (“Historia de un símbolo del capitalismo moderno”) para la revista Crisis. Ocurre que en pleno siglo XX la empresa le encargó al pintor Habdon Sundblom que rehiciera a Santa Claus. La idea original era hacerlo “más humano”. Los críticos aseguran que el toque creativo tenía como destino acercarlo a la imagen de la empresa. De hecho, hasta los dibujos de Habdon, Santa Claus aparecía de verde o de blanco. En 1931, los spots publicitarios de la empresa lo mostraron con los colores de River.

Varios de mis amigos, abstemios de gaseosas, lo han representado con solvencia. Mi primo Ricardo Torres; el poeta Javier Cófreces, y el especialista en actos generosos: Helio Migliore. “Me gusta ser Papá Noel. Somos los antipaladines, gordos y viejos, cuando la sociedad dice que hay que ser joven y fuerte para triunfar. Esa noche ganamos nosotros.” Eso dice Helio, que lleva casi veinte años vistiendo el traje rojo y blanco. Helio es operador de la Central de Emergencias en Rosario -un cargo perfecto para Santa Claus- y, además, periodista.

Es verdad, se trata de un símbolo del capitalismo. Una de las mejores creaciones del marketing comercial a gran escala. Un invento de la Coca-Cola. Una chapucería que tiene como objetivo central mejorar las ventas de tiendas y jugueterías sobre fin de año. Es muchas cosas más. Un ser injusto y arbitrario. Reparte, como el sistema al que representa, más al que tiene más y menos al que tiene menos. Los regalos que carga en su bolsa interminable nunca están en relación con la generosidad o la conducta de los niños; sus presentes tienen la medida del dinero. Con todo, debo confesar que cada 24 de diciembre, cuando los niños miran ansiosos hacia la profundidad de la noche, también espero ver a Papá Noel cruzando el cielo.

Anuncios
Defensa del gordo

16 comentarios en “Defensa del gordo

  1. Rey, la historia de que el gordito de traje rojo que era pura propaganda “cola” la conocía, pero creia que era azul en un principio y la marca le impuso el rojo.
    De niña nunca creí, no sé, si por ser atea o que en mi casa eran más importantes los reyes magos, porque era el día de mi cumple y él de mí tía más querida y casi siempre festejábamos todos en la casita de la playa y al otro dia encontrar las huellas de los camellos (perros bah!) dejar los zapatos, era maravilloso! Viviendo en Suecia con nieve hasta el caracú, obvio que comíamos frutos secos y “La tentacion de Jansson”, deliciosa comida sueca, ademas de disfrutar la mesa de smörgasbord, galletas de pimienta y montones de cosas ricas que hacen los suecos en las diferentes fiestas. Allá es el Jul Tomte. o gnomo, duende de navidad que antiguamente se llamaba “Macho cabrío”. Ahora, cuando mi hijo tuvo edad de papá Noël y veía diferencias de regalos le deciamos que los padres lo ayudan con dinero P. N y luego no se lo piden, por eso unos niños tenian regalos caros y otros no… fué una mentira piadosa que nos perdonó y era sólo una ilusión porque nunca nos disfrazamos. Lo único que disfruto es encontrarme con gente querida!! Deseo equidad para todo el mundo y que seamos más solidarios y mas respetuosos de nuestras diferencias!
    besos AnnaBella

    Me gusta

  2. En casa, de chico (tengo 36 años), tampoco recibiamos regalos en la Navidad (salvo en alguna época cuando mis abuelos ponían algunos regalitos en el árbol pero fueron excepciones). Las fiestas eran fabulosas porque nos juntábamos con mis primos y meta cohéte (los rompeportones, las metralladoras, los triangulitos…una variedad de petardos bastante fuertes, algunos, y bastante caseros, también. Pero regalos, nada.

    La noche de reyes era otra cosa, a acostarse temprano porque la ansiedad era enorme. Y ¡guay! de pispear la llegada porque si los veías no te dejaban nada. Jajaja. Pasto, agua y zapatos era el ritual de la noche anterior que hoy repito con mis hijos de 6 y 3 años.

    Hoy por hoy, se “impusieron” los regalos navideños. Y uno también tomó esa costumbre.

    Pero es cierto que no todos pueden, ni con regalos ni con comida. Es triste. Mi deseo es que alguna vez esto cambie. Paz y prosperidad (porque la equidad y la solidaridad, ya la deseó Anabella).

    Salud!

    Juan Pablo Gómez
    http://www.unamiradadesdelsur.blogspot.com

    Me gusta

  3. martin dijo:

    muy buena nota rey. Me hiciste acordar a cuando mi tia nos señalaba en el cielo algun goblo aerostatico y nos decia :” ahi va papa noel” mientras nuestros viejos escondian los regalos abajo del pino .
    Navidad es, para mi , una fiesta capitalista. Sin embargo, tiene su lado bueno, y es la reunion de familiares que nunca ves y la tranquilidad de saber que estas ahi para relajarte.

    Me gusta

  4. andres dijo:

    Muy buena nota rey. Ami me parece Que la Navidad es solo para pocos, los religiosos que no van a las iglesias. Por que estan cansados de la Politica en la Iglesia que opina aqui alli etc. o se olvidan que evangelizaron nustra tierra a punta de pistolas y masacrando a quien no pensaba como ellos.
    Felices los que sienten la navidad en su corazón, sin tener que depender del arbolito, el regalito y las reuniones algunas veces con gente hipócrita que nunca se la bancó y ese dia hace de cuenta que esta todo bien.

    Pasen una linda Navidad en sus corazones, recuerden que es un dia de reflexion espiritual. Y no el dia de Fiesta Pagana!!!

    Salu2, 😛

    Andres de Castelar

    Me gusta

  5. Reynaldo, no te parece chocante que Caparrós haya escrito la ultima contratapa de Critica con algunas cosas como las tuyas, hasta el titulo es parecido. Me parece que le falta redacción, le falta provocar esa sonrisa ironica que vos logras con facilidad. ¿Democracia? -me gusto mucho mas: La democracia no sirve para nada.

    Me gusta

  6. Beatriz dijo:

    Gracias Rey, por todas las notas ineteresantes del año, Me emociono Papa Noel por lo ingrato que es en el reparto de regalos.
    FELICES FIESTAS para vos y todo tu equipo de Mañana es tarde, los adoro.Besos

    Me gusta

  7. Hola Reynaldo, más que linda esta nota -que lo es-, la encuentro muy honesta, porque cuando se sostiene cierta ideología es visto como una gran contradicción defender una imagen que representa la opresión de los menos favorecidos.
    Yo me ocupé durante 15 años del Papá Noel de la cooperativa de viviendas en la que viví hasta hace unos años y tengo recuerdos hermosos y anécdotas impresionantes con los chiquilines: el armado del “arbolito” comunitario, un pino que plantó mi madre y que lamentablemente no vio crecer, la gurisada de la cooperativa, unos 60 menores de 12 años, creando los chirimbolos y las guirnaldas con materiales muchas veces de descarte, las madrugadas que se pegaban para ver si ya había aparecido la carta de papá Noel en las puertas de acceso anunciando su presencia el 24, hacer las compras a escondidas, la complicidad y la colaboración de los vecinos que no tenían hijos, el traje, que lo confeccionó una de esas vecinas abnegadas de la costura, el gran día, todos bañaditos y prolijos esperando escuchar la campana del gordo, los gritos, la emoción, la merienda compartida, alguno que se asustaba, los otros chiquilines del barrio, que se fueron sumando año a año.
    Yo también estaba en contra de esa celebración foránea, pero como bien decís vos, es el rito de la ilusión y lo comprendí de esa manera. Esos gurises no se hicieron consumidores compulsivos ni adictos a la coca cola ni al sistema que representa, porque pesa más la educación cotidiana que un evento aislado.
    Estoy deseando que llegue el 24, porque a las siete de la tarde, como todos los años, llega el gordo a la cooperativa y ni mis hijos ni yo, aunque ya no vivimos ahí, nos queremos perder el espectáculo de ojitos brillantes y sonrisas abiertas de los hijos que sigue pariendo la cooperativa que tuve el privilegio de construir junto a otras personas que soñaban lo mismo que yo: un lugar digno para nuestros hijos.
    Saludos desde Montevideo, muchas felicidades para vos, para el moderador y para tus lectores.
    Silvia

    Me gusta

  8. Una queja solamente, ¿no lo podemos vestir acá en Argentina de AZUL Y ORO?, eso de el rojo y blanco me hace sentir raro jeje.

    A mi hijo de 4 años, le dije el otro día que cuidara más sus juguetes porque hay niños que no tienen, y me preguntó:¿ y porqué no les trae Santa?…¿porqué 7KC?, ¿VOS QUE LE CONTESTARÍAS?.

    Me gusta

  9. Juan Pablo, gracias por la crònica, està muy buena. Francisco vos decìs que Caparrós me plagiò algunas ideas? serìa un honor.
    Max sólo transo con el azul y amarillo si Papà NOel lo utiliza a rayas verticales.
    Por lo demás. LES DESEO A TODOS UNA NAVIDAD CON AMOR Y ALEGRÌA!!!!!!!!!

    Me gusta

  10. Carlos Oliva dijo:

    Es difícil que los amigos abstemios de gaseosas se equivoquen. Los que tenemos mas de 45, recordamos que Navidad era el pesebre, el arbolito y algún regalito simbólico (no obligatorio). Lo fuerte venía después con los reyes.
    ¡¡Aguanten los Reyes Magos che!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s