Mexicanos y argentinos (hasta la muerte!)

Este video lo sugirió Alberto Gropelli. Lamentablemente no encontré en Google la identificación de su autor. Tal vez alguien lo conozca y nos aporte su nombre.

Es el discurso de un ciudadano mexicano que reflexiona sobre quién es el verdadero responsable de la situación que vive su país. Alberto piena que muchas de las cosas que dice son aplicables a la Argentina. Sin quitarle responsabilidad a los sectores dirigentes, creo que tiene razón. Por lo pronto, vale la pena mirarlo. Va contra la idea del “Yo, argentino“, en este caso contra el “Yo, mexicano“.

Mexicanos y argentinos (hasta la muerte!)

Lectura superficial?

Estuve leyendo con atención los comentarios a varias de mis notas en el diario Crítica. Más allá de lo que pueda pensar cada uno de los lectores estoy soprendido por el nivel de lectura que hacen algunos. Antes una aclaración: estoy convencido de que el disenso es bueno y además lo aliento porque no creo que nadie sea poseedor de la verdad sino sólo de una porción de ella. Lo que me llama la atención es que mucha gente parece quedarse con la superficie de los textos. Es como si no se leyera pensando.

Doy un par de ejemplos: en la nota Los dueños de los medios comencé diciendo que a mí me gustaría que los medios fuesen de Gieco, Carlotto o Juan Carr. Pero no, eran de Telefónica, el Grupo Uno, Clarín, Hadad y el mexicano González. Era una imagen: elegí a tres personas que creo honestas pero podía haber puesto a mi tia Tota o a Juan Riquelme. Es obvio que no pretendo que Gieco y cía tengan un canal. Quería explicar que una cosa es el deseo y otra la realidad y, a partir de allí, analizar cómo se para uno ante esa realidad. Sin embargo, hubo decenas de mensajes cuestionando “mi intención” de que esas personas tuviesen un medio. Y en la nota de esta semana Una solución para el narcotráfico, pasó algo similar. Ante las reiteradas denuncias de connivencia entre sectores de las fuerzas de seguiridad y la política con el tráfico de drogas, propuse a María Rosa Gónzalez, una madre que lucha contra el paco, para ser la máxima responsable de una supuesta agencia contra el narcotráfico. La imagen pretendida estaba clara: una mujer común que no se deja comprar y lucha siempre, puede ser más valiosa que un funcionario venal. Sin embargo, varios mensajes apuntaban la desmesura de proponer a ésta mujer para semejante tarea.

Curiosamente esto no pasa en el blog, dónde se dan intensas discusiones pero sobre el fondo de la cuestión. Lo que quiero poner en consideración de ustedes, que tienen el ejercicio de internet, es: ¿no les parece que cuando se lee desde internet se corre el riesgo de leer demasiado rápido o en forma lineal o superficial?

Lectura superficial?

Una solución para el narcotráfico

En los últimos días, dos jueces advirtieron sobre la complicidad del aparato estatal con el narcotráfico.

No hay distribución de tóxicos sin connivencia oficial. Nosotros queremos agarrar a los que trafican porque ése es el punto central de la cuestión”, dijo Eugenio Zaffaroni, ministro de la Corte Suprema de la Nación.

El dinero del narcotráfico penetra donde le den cabida. No nos asombremos de que pueda existir complicidad de quien sea. La Argentina está a medio camino de Colombia y por eso hay que actuar de manera rápida y eficaz”, señaló el juez federal Federico Faggionatto Márquez, a cargo de la causa por la ruta de la efedrina. Horas antes, el magistrado había ordenado la detención de Mario Segovia, el mayor proveedor de efedrina a México. Parece que el tipo vendió ocho mil kilos de esa droga en dos años. Todo ese tiempo lo pasó inadvertido en una lujosa casa del barrio Fisherton de Rosario, manejando un Rolls-Royce, dos Hummer y una Land Cruiser.

Los enormes márgenes de ganancia que brinda la comercialización de estupefacientes, la falta de controles legales y la impunidad que logran los actores del tráfico en la Argentina son los elementos que explican el auge del negocio. Y esto vale tanto para la opulenta efedrina que mueve millones como para el miserable paco que cierra la cadena de venta con un tendal de pibes arruinados y por monedas. Los investigadores coinciden en que la expansión del narcotráfico cuenta con la permisividad o connivencia de sectores de la política y de las fuerzas de seguridad.

Desde esta columna aportamos una solución: hay que nombrar al frente de la lucha contra el narcotráfico a María Rosa González. Esta mujer no hizo cursos en la DEA ni se especializó con el FBI, pero se curtió en la calle. No sabe nada de armas ni de técnicas de inteligencia pero es muy valiente y tiene sentido común.

María Rosa vive en Ciudad Oculta, tiene cuatro hijos y desde hace cinco años lucha contra una droga cada vez más popular. En noviembre del 2003, María Rosa no sabía ya qué hacer para ayudar a Jeremías. Su hijo, que entonces tenía 17 años, era adicto al paco, “un pibe con fecha de vencimiento”, como se los llama en las villas y barrios del conurbano. “Pesaba cuarenta kilos, tenía los pies con ampollas, los labios quemados por fumar paco en cañitos de aluminio, vomitaba sangre y no se podía mantener parado”, cuenta.

Era el final de un proceso largo y dramático. Había intentado todo, primero le sacó los elementos para consumir, pero él improvisaba otros “con los tubitos de las cortinas o con pedazos de antena”. Después fue a buscar a los que vendían el paco, los encaró y los denunció. Pero no logró gran cosa.

María Rosa no se rindió. “Con mi hijita y mi hermano cortamos la avenida Eva Perón. Dije que no me iba si no internaban a mi hijo.” Allí ganó su primera batalla.

Pero Jeremías era inmanejable. Fue entonces que María Rosa se asesoró e hizo una denuncia en un juzgado por protección de persona. Denunció a su hijo para salvarlo. Tuvo que conseguir el dictamen de un forense y luego que la comisaría de su zona le diera asistencia para internarlo. Le dijeron que no. Pero se quedó en la seccional hasta que aceptaron. También logró que lo atendieran en una clínica especializada y que el Sedronar accediera a pagar los gastos que para ella eran imposibles. Cuando amenazaron con sacarlo de allí antes de que terminara el tratamiento, anunció que se encadenaría a la Casa Rosada. Y ganó otra vez. “Aprendí a presionar”, dice.

Hoy Jeremías la acompaña a dar charlas en los colegios. Cuenta su historia y les pide a los chicos que no prueben “ese veneno”. Pero a María Rosa la vida no le da tregua. Otro de sus hijos se hizo adicto. Con todo, dedica gran parte de su tiempo a la prevención. Armó un grupo en Ciudad Oculta, y asiste a chicos y madres. “Hay pibes de ocho años que no saben qué es un cuento pero si les decís la palabra paco te explican cómo hay que mezclar la pasta base con virulana o cómo armar una pipa”, explica.

Para su grupo, hasta ahora, no recibe ninguna ayuda oficial, sólo aportes privados – mariarosacontraelpaco(arroba)yahoo.com.ar –

Le pregunto si tuvo miedo cuando fue a buscar a los tipos que le vendían el paco a su hijo. Y me dice que no. Le cuesta encontrar palabras para describirlos. Su bronca tiene fundamento: “Las mamás sabemos quién vende la droga y la policía también lo sabe. Sabemos quiénes son los transas. Pero siempre es igual: van presos los perejiles y los narcotraficantes, nunca. Y si los denunciás, después la policía que los protege toma represalias con tus hijos”.

Le cuento que voy a proponerla para dirigir la lucha contra el narcotráfico en la Argentina. “¿Yo? ¿Una mujer pobre?”, se ríe con ganas pero no dice que no. Y enseguida agrega: “Sola no puedo, pero con todas las otras madres… ¿por qué no?”.

Una solución para el narcotráfico

Anuncios de Cristina: juega la dama

La presidenta de la Nación lanzó una serie de medidas para enfrentar los efectos de la crisis económica mundial en la Argentina y para intentar frenar la recesión.

Moratoria de deudas impositivas (con quita de capital e intereses); creación de un Ministerio de la Producción; blanqueo de empleados en negro para las Pymes con menos de diez trabajadores (se les perdonarán las deudas pasadas) y la medida más polémica: quienes traigan la plata que tienen en el exterior o blanqueen sus dólares no declarados en el país lograrán una reducción de los impuestos a pagar, beneficios que serán mayores si destinan los fondos a emprendimientos productivos. Además, el anuncio de un plan de obras con fondos estatales por 71 mil millones de pesos.

A propósito de la guita que tienen los argentinos afuera: se habla de 130 mil millones de dólares. Hoy Maximiliano Montenegro contó que Brasil, que intenta también un plan de repatriación de capitales, estima en 70 mil los millones de dólares que están afuera. Es impresionante la diferencia.

Brasil tiene una economía que supera en por lo menos cinco veces a la Argentina, pero la guita afuera es la mitad. Eso también habla de nosotros.

Este es el resultado de la encuesta

Anuncios de Cristina: juega la dama

La oposición en su laberinto

Fin de la encuesta. Casi cuatrocientas personas votaron en esta consulta que apuntaba a saber si una alianza entre la UCR, la Coalición Cívica y otros partidos podría ganar las elecciones si se votara hoy. Más del 60 por ciento opinó que no.

Es un resultado que permite muchas interpretaciones pero una muy clara: la debilidad política del oficialismo no es capitalizada por la oposición.

Para muchos de los visitantes a este sitio, aunque el gobierno tiene menos apoyo en la consideración popular -en especial después de la crisis con el campo- todavía tiene resto como para llevarse una elección.

Y una cosa más. Les diría que es una preocupación personal: ¿es imposible pensar que en Argentina se pueda conformar una alianza progresista con acuerdos programáticos a largo plazo? Un frente o alianza que no esté orientado a la próxima elección sino a la próxima generación (Alberdi dixit). ¿Es imposible pensar un Frente Amplio o un Partido de los Trabajadores en Argentina?

La oposición en su laberinto

El arte de perder

El fin de un sueño
El fin de un sueño

Los argentinos no sólo no sabemos perder, a veces tampoco sabemos ganar. Somos autosuficientes, soberbios, pedantes.

¿Se acuerdan cuando especulábamos sobre lo bueno que sería ganar la copa con Rafael Nadal en la cancha? “Ganar sin que esté el Nro 1 será una pena”, decíamos. Pero no sólo somos pedantes, además somos hipócritas.

Desde el primer minuto posterior a la derrota en la copa Davis, escuché de todo. Se dijo que estuvo mal que se haya jugado en Mar del Plata. Que la cancha no era la mejor. Que habría que haber jugado en polvo de ladrillo. Que tenía muchas capas de no sé qué. Que era muy lenta. Que era muy rápida. Que Del Potro es una suerte de traidor a la patria. Que se tenía que haber quedado. Que no debería haber jugado el Master. Que una vez que jugó, el capitán argentino lo debería haber dejado afuera del equipo. Que Mancini se equivocó, que parecía una estatua y no daba indicaciones. Que hubo internas en el equipo. Que hay vedetismo. Que Nalbandián se la cree y juega por la plata. Qué el gobernador Scioli dilapidó el dinero público sólo para salir en la foto con los supuestos ganadores. Y más, mucho más.

¿Sabés lo que menos me gusta de nosotros mismos? Que Somos autosuficientes, soberbios y  pedantes. Pero lo peor de todo es que somos hipócritas. Porque si ganábamos la Davis, todos estos temas no hubiesen aparecido en la discusión. Hubiese sido un lunes de gloria. Sin periodistas críticos ni voces indignadas. Sólo hubiésemos festejado.

Tal vez no haya sido tan malo perder. Alguna vez aprenderemos. Es un arte complejo que requiere altas dosis de humildad.

El arte de perder

Como un león

La guitarra de León Gieco (foto de Andrés Landinelli Oroño)
Guitarra de León Gieco (foto de Andrés Landinelli Oroño)

León Gieco no sólo es un gran músico popular. Es también un difusor de la cultura de su país. También es uno de los artistas más solidarios que conozco. León canta en fábricas recuperadas, para escuelas, parroquias, ong, vecinales y para todo aquel que reclame su ayuda. Varias veces tuve la oportunidad de comprobar su generosidad.

Siento por él un profundo respeto y cariño. En la radio casi como una travesura se nos ocurrió llamarlo para su cumpleaños (20 de noviembre) y terminamos charlando un largo rato de todo: sus comienzos, el mejor lugar del mundo para vivir, música, cine, Charly García, las denuncias que lo involucraron con pagos del gobierno. Hablamos además sobre política, Sandro y la increíble repercusión mundial de una canción simple como Sólo le pido a Dios.

Aquí va la nota (gracias totales a Damián Taubaso, que hace posible casi todo lo bueno que pasa en este blog). Espero que la disfruten la entrevista tanto como yo.

[audio:gieco-2011.mp3|titles=Nota a León Gieco|artists=Reynaldo Sietecase]

gieco.mp3 (para descargar el audio, hacé click derecho, y elegí “Guardar destino como”)

Como un león