Se dice cualquier cosa

El domingo pasado en el programa Tres Poderes (América), Emilio Pérsico del Movimiento Evita me acusó de tener amigos militares y de querer dividir a las Madres de Plaza de Mayo. La ira del dirigente piquetero, aliado al Gobierno, se disparó después de escuchar mi opinión sobre las declaraciones de Hebe de Bonafini. La presidenta de Madres de Plaza de Mayo calificó de hijo de puta al vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, y de traidores a todos los radicales. También propuso ocupar los medios de comunicación del Estado.

A mi juicio los dichos de Bonafini son autoritarios y delirantes. Pero antes de hacer esa afirmación expliqué que las opiniones de Hebe no le generan ninguna inquietud a quienes la cuestionan desde hace muchos años y aprovechan sus exabruptos para pasarle viejas facturas por su lucha a favor del castigo judicial a los represores. A ellos no les cambia nada. El problema es para los que creemos que el pañuelo blanco de las Madres pertenece a todo el pueblo argentino. El problema es para los que apoyamos la política oficial orientada a terminar con la impunidad y vemos, con pena y dolor, como Hebe pide represión para los productores o llama a tomar el Congreso de la Nación.

Bonafini tiene derecho a adherir al Gobierno. Lo cuestionable en su discurso es la idea que señala como un traidor, hijo de puta o amigo de los militares a cualquier persona que piense diferente.

Jorge Luis Borges sugería no rendir examen de pureza ante impuros. No es la intención de esta nota. En realidad, desde los insultos de Hebe y la posterior acusación de Pérsico, vengo pensando en las cosas que se dijeron al calor de este enfrentamiento. Es un juego de espejos sectario y perverso.

La presidenta denunció un plan de desestabilización orquestado por los ruralistas. Desde el campo rechazaron hasta el cansancio esa acusación. Pero Ricardo Buryaile de Confederaciones Rurales Argentinas, afirmó que si los diputados no eliminan las retenciones móviles “habría que disolver el Congreso”.

Néstor Kirchner fue más allá: llegó a responsabilizar al campo de los incendios en los pastizales y de las muertes en las rutas.

Las retenciones son una herramienta de política económica cuya eficacia depende de la justicia de su aplicación. Aunque nacieron con graves errores técnicos, el gobierno las presenta como la panacea de la redistribución del ingreso, algo así como una medida revolucionaria al estilo Robin Hood. Para los dirigentes del campo se trata de un mecanismo confiscatorio que los condenará a la miseria.¿No será mucho?

Elisa Carrió opina que el gobierno es fascista. Dice que los Kirchner están en el bunker como Hitler. Hasta hizo referencia a la película La Caída (un gran filme alemán protagonizado por Bruno Ganz), sobre los últimos días del dictador alemán. Desde el ejecutivo, le respondieron con la misma desmesura: “Carrió no tiene todos los patitos en fila”, “Tendría que estar internada”.

Hermes Binner, el gobernador de Santa Fe, propició el diálogo con las entidades agrarias y advirtió sobre los riesgos del “doble comando” en el poder. No se lo perdonaron: el diputado Carlos Kunkel lo cruzó: el problema “no es que haya dos presidentes en la Argentina”, sino que “no haya ni medio gobernador” en su provincia. Y agregó: “lo que pasa es que Binner está acostumbrado a que en su partido -Partido Socialista sin obreros, ni trabajadores ni pobres, Partido Socialista solidario con las maniobras de los grandes pools sojeros- falte conducción política”.

Julio Cobos, una suerte de héroe accidental, se hizo eco de los reclamos de los intendentes radicales K, quienes al igual que sus colegas peronistas de las provincias agrícolas, pedían una solución negociada. Propició la discusión en el Congreso y se convirtió en un nuevo enemigo. Cristina Fernández no le habla desde hace dos semanas.

Luis Delía, principal vocero oficialista en el conflicto, lo dijo con simpleza: “Queremos la rendición incondicional” del campo y habló del artículo 21 de la Constitución Nacional (el que habla de armarse en defensa de la Patria). Desde el campo, lo señalaron como patotero y provocador. Sin recordar que Alfredo De Angeli, el más popular de los dirigentes agrarios, habló en su momento de la existencia de productores armados.

El periodismo no es ajeno a esta sucesión de disparates e imprudencias. Para algunos colegas hay piquetes buenos y piquetes malos. Para otros, el acto de protesta en Rosario el pasado 25 de Mayo “fue bueno” porque hubo “gente, no como en los actos que convoca el gobierno”. ¿En el acto de Salta no había “gente”?. Los oficialistas advierten sobre una supuesta conspiración que une al PCR con la derecha. Para ellos volvieron los gorilas y la oligarquía. El más ingenioso y brutal de esos escribas, sentenció: “De Angeli muge” y vaticinó que desaparecerá como Blumberg.

Se desató una carrera para convertir al otro en el enemigo a derrotar. Al mismo tiempo todos se presentan como víctimas. Ambas estrategias son la negación de la política.

El senador uruguayo José Mujica aprovechó una entrevista reciente para hablar de los argentinos: “Son polvorita, se dicen cualquier cosa y después es muy difícil sentarse en una mesa para acordar. Quiéranse un poquito más”.

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Un comentario en “Se dice cualquier cosa

  1. lilian lencinas dijo:

    Despues de leer esta publicación,no puedo mas que seguir pensando que a este país,lo hemos convetido en un juguete.Es triste ver como la falta de respeto prima en todas las acciones y dichos de quienes tironean de él,pensando solo en su propio bien,partiendolo en mil pedazos,como niños de tres años cuando epizan a comprender el significado de propiedad.Lo terrible es que no son niños los que estan haciendo semejante daño,si así fuera,tendriamos la posibilidad de educarlos .Pero estas personas ya fueron educadas,ya estan formadas,han logrado tener impotantes cargos en su vida social,vida social que modifica las nuestras,que tenemos que ver como dicen lo que dicen,hacen lo que hacen,mientras juegan y rompen nuestro país como se les dá la gana.Y todavía a veces hay que soportar que nos den cátedra de lo que es democracia. Lamentablemente no me gusta lo que veo en el país,y no me vengan conque una parte la puedo modificar en las urnas,porque para que eso pase,tendría que encontrar realmente gente que me represente,del primero al último de la lista,o al menos,pido poco,los cinco primeros y lamentablemente hace mucho que eso no me pasa.cariños!

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